sábado, 4 de marzo de 2017

LA ORACIÓN DEBE SER SIEMPRE NUESTRA PRIORIDAD

 

1 TESALONICENSES 5:17

Oren sin cesar.

(R.V.A.'15)

 

El tiempo que dedicamos para estar en comunión con el Señor afecta nuestra vida de diversas maneras:

©  Es el método por el cual Dios suple nuestras necesidades (Filipenses 4:19).

©  El Señor nos consuela en tiempos de prueba y dolor, al asegurarnos que está con nosotros y que desea ayudarnos. (Josué 1:9)

©  La oración nutre nuestra relación personal con Dios y nos ayuda a recordar cuánto nos ama. (Jeremías 31:3)

©  El Señor nos fortalece en la tentación mientras confiamos en sus promesas y buscamos su dirección (1 Corintios 10:13).

©  Dios es fiel para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad, si confesamos nuestros pecados en oración (1 Juan 1:9).

©  La oración es nuestra fuente de guía, mientras buscamos la dirección del Señor y escuchamos sus instrucciones (Salmo 32:8).

©  Dios nos ayuda a comprender su Palabra mientras la leemos y le pedimos que hable a nuestro corazón.

©  La oración es un escudo que nos protege de la ansiedad y el afán. (Filipenses 4:6)

©  Es por medio de la oración que el Señor nos da el valor y la confianza para enfrentar los desafíos.

©  La oración provee la sanidad emocional y física que solo Dios puede darnos.

©  Hemos recibido el poder del Espíritu Santo, el cual nos fortalece para enfrentar situaciones difíciles.

©  La oración nos permite tocar la vida de cualquier otra persona, pues crea un triángulo santo entre nosotros, Dios y la persona por la que hemos orado.

 

Para determinar si la oración es nuestra prioridad, debemos hacernos las siguientes preguntas:

©  ¿Qué tan seguido oramos? ¿Qué nos motiva o nos estorba para hacerlo?

©  ¿De qué manera puedo hacer de la oración un estilo de vida?

©  ¿Confía en que el Señor responderá su petición?

©  ¿Qué nos enseña la Biblia acerca de la fidelidad de Dios para responder nuestras oraciones? ¿Qué cree que sucedería si en lugar de lamentarnos por las dificultades que enfrentamos, le agradeciéramos al Señor por ellas?

 

FILIPENSES 4:6,7

Por nada estén afanosos; más bien, presenten sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. (R.V.A.'17)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 3 de marzo de 2017

EN TODO

 

1 TESALONICENSES 5:16-19 Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. No apaguen al Espíritu Santo. (N.T.V.)


©  Dar gracias en toda circunstancia, un mandato difícil.

Algunos versículos, como los de hoy, son más fáciles de memorizar que de practicar. Dar gracias es fácil, pero dar gracias en toda circunstancia es una tarea casi imposible. La gratitud, a veces, parece fuera de lugar al considerar la intensidad del dolor o del malestar que estamos experimentando. Pero tenemos un Consolador que nos ayuda a practicar la gratitud en todas las situaciones, el Espíritu Santo.

 

El Espíritu Santo nos capacita para que hagamos lo que Dios pide, y nos enseña que el hábito de la gratitud es parte de su obra.

©  El Salmo 92:1,2 (NTV) dice:

"Es bueno dar gracias al Señor, cantar alabanzas al Altísimo. Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable y por la noche tu fidelidad".

En otras palabras, debemos esperar y recordar constantemente su ayuda. Pero cuando los creyentes toman conciencia de situaciones dolorosas que no tienen una razón lógica para estar agradecidos, nuestro Consolador, el Espíritu Santo, da la motivación y las palabras adecuadas de gratitud.

 

Dar gracias en medio del dolor no se produce ni espontáneamente ni aparte de la oración. El pasaje que estudiamos hoy entrelaza las disciplinas del gozo, la oración y la acción de gracias ya que tanto el regocijo como la gratitud dependen de la comunicación regular con Dios. Una persona que no ora, se mantendrá demasiado abrumada por sus problemas. Hablar con el Señor obliga a los problemas a alejarse, para que puedan ser reemplazados por la paz que solo Él puede dar.

©  ¿Por qué nos dice el Señor que practiquemos la gratitud?

Porque sabe que cuando nos enfocamos en su actividad en nuestra vida, nuestro espíritu es fortalecido, entonces nos regocijamos más, oramos con mayor fervor y aprendemos a dar gracias siempre y en todo.

 

CONFESIÓN DE FE:

DARÉ GRACIAS A DIOS SIEMPRE Y EN TODO, SIN IMPORTAR CUÁL SEA LA CIRCUNSTANCIA POR LA QUE PUEDA ESTAR PASANDO. SÉ QUE PUEDO ESTAR GOZOSO AL MANTENER UNA COMUNIÓN CLARA Y CONSTANTE CON DIOS Y SU ESPÍRITU SANTO QUE ME ALIENTA Y ME CONSUELA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Tehilati, Dios de mi Alabanza (Salmo 109:1). Mi señor y mi Dios, Tú eres supremamente merecedor de toda nuestra adoración y alabanza, no solo por todo lo que haces por nosotros sino también por lo que eres para nosotros, la fuente del gozo y la alegría de nuestra vida, y por medio de tu Espíritu Santo, quien nos alienta y nos consuela en las circunstancias difíciles de nuestra vida. Por eso hoy quiero darte gracias en todo y por todo, pues sé que siempre estás listo para socorrerme. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu amor inagotable e incomparable. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 2 de marzo de 2017

GOZO ESPIRITUAL

 

HECHOS 16:22-34 Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas, y los funcionarios de la ciudad ordenaron que les quitaran la ropa y los golpearan con varas de madera. Los golpearon severamente y después los metieron en la cárcel. Le ordenaron al carcelero que se asegurara de que no escaparan. Así que el carcelero los puso en el calabozo de más adentro y les sujetó los pies en el cepo. Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban. De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas! (N.T.V.)


©  Gozo espiritual = Gozo interno. (Leer Hechos 16:16-34)

Pablo escribió mucho acerca del gozo espiritual; él sabía que podía tenerse aun en las situaciones más desesperantes. Es así, porque el gozo se origina interiormente mediante el Espíritu Santo.

 

Pero los creyentes pueden perder su gozo por varias razones:

1. Por un enfoque equivocado. Pablo y Silas fueron capaces de alabar a Dios a pesar de su severa prueba, porque tenían su mirada puesta en Jesús.

2. Por la desobediencia. El pecado nos roba el gozo, porque nos separa del Señor. Si recibimos su perdón y le obedecemos, el gozo volverá.

3. Por el remordimiento. Echamos fuera el gozo cuando seguimos sintiéndonos mal por pecados del pasado. Dios quiere que creamos que Él nos perdona (1 Juan 1:9). También desea que decidamos vivir en su gracia y que sigamos adelante.

4. Por el temor. Muy a menudo dejamos que las preocupaciones en cuanto al futuro condicionen nuestro estado de ánimo. Pero el Señor nos llama a vivir por fe, a que le pidamos que supla nuestras necesidades hoy y a que le confiemos nuestro futuro.

5. Por el sufrimiento de alguien. La Biblia dice que debemos llorar con los que lloran (Romanos 12:15), pero también ofrecerles la esperanza de la presencia, el gozo y la ayuda de Dios. Un espíritu abatido es un mal testimonio para dar esperanza (Salmo 42:11).

 

Porque había pasado por el "fuego" de los azotes, de los rechazos y de los arrestos, el apóstol Pablo estaba calificado para decir que ese confiado gozo es posible para el creyente rendido. ¿Carece usted de gozo?

 

CONFESIÓN DE FE:

FIJARÉ MI MIRADA EN JESUCRISTO MI SALVADOR Y PERMITIRÉ QUE EL GOZO DE ÉL SEA TAMBIÉN MÍO, PARA QUE BROTE DEL INTERIOR EN ACCIONES DE ALABANZA Y ADORACIÓN A ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Santo y Poderoso, El Simchat Gili, la alegría de mi exaltación y mi gozo eres Tú (Salmo 43:4). Mi amado Padre y Señor, sé que hoy puedo, gracias a tu amor y misericordia incondicional, adorar y alabar como lo hace el salmista: Envía tu luz y tu verdad, que ellas me guíen. Que me lleven a tu monte santo, al lugar donde vives. Allí iré al altar de Dios, a Dios mismo, la fuente de toda mi alegría. Te alabaré con mi arpa, ¡oh Dios, mi Dios! ¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo, por ser la fuente de mi alegría, mi gozo espiritual y mi exaltación. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 1 de marzo de 2017

FUERZA POSITIVA

 

JUAN 5:9-17 Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor. Cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor, así como Yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho estas cosas para que se llenen de mi gozo; así es, desbordarán de gozo. Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que Yo los he amado. No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que Yo les mando. Ya no los llamo esclavos, porque el amo no confía sus asuntos a los esclavos. Ustedes ahora son mis amigos, porque les he contado todo lo que el Padre me dijo. Ustedes no me eligieron a mí, Yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre. Este es mi mandato: ámense unos a otros. (N.T.V.)


©  De la fuerza positiva del gozo. Jesús nos prometió su gozo, pero ese gozo se les escapa a muchos cristianos.

Hay ciertas cuestiones importantes que debemos entender en cuanto al gozo. Este regalo para cada creyente en Cristo tiene una fuente espiritual, el Espíritu Santo y se produce internamente por medio de Él. Puesto que el gozo Divino es sobrenatural, existe independientemente de nuestras circunstancias. En cambio, la felicidad se origina de causas externas, es terrenal por naturaleza y aumenta o disminuye con el cambio de las circunstancias.

 

El gozo emanará del Espíritu Santo a nosotros sí:

1. Nos enfocamos en nuestra relación con Jesús. Gracias al Señor, nuestros pecados han sido perdonados, nuestros nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero y le pertenecemos eternamente a Él. Nada podrá separarnos de Dios, ni ahora ni en la eternidad.

2. Vemos su obra transformadora en otros. Observa y se complace por lo que Dios está haciendo: rescatando a las personas de la esclavitud del pecado y moldeándolas a la semejanza de su Hijo.

3. Servimos a aquellos a quienes Él nos envía. El cuidado obediente y amoroso de los demás trae gozo y satisfacción espiritual.

4. Meditamos en la Palabra de Dios. Por medio de ella recibimos el derramamiento del Señor y de sus preciosas verdades, convicciones sobre las cuales edificamos nuestras vidas.

 

El Espíritu Santo desea producir su gozo en usted. Aparte unos minutos para contemplar la maravilla de su nuevo nacimiento, compartir el gozo espiritual de alguien, servir como Dios le dirija o recibir dirección de su Palabra. Revise después su barómetro emocional.

©  ¿No está diciendo todavía ¡aleluya!?

 

CONFESIÓN DE FE:

PERMITIRÉ QUE EL GOZO DEL SEÑOR ME INUNDE Y SEA MI VERDADERA FORTALEZA, PUES EL MANTENER UNA RELACIÓN VIVA CON ÉL Y SERVIR EN SU REINO, ES LA FUENTE INAGOTABLE DEL GOZO Y LA FUERZA POSITIVA QUE PRODUCE POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Simchat Gili, Dios la Alegría de mi Exaltación (Salmo 43:4). Señor Jesús, gracias por el gozo que traes a mi vida y la fuerza positiva que me produce. Gracias por las promesas tan dulces y especiales que me has dado en tu Palabra, esa tu gloriosa Palabra no llega sola a mi vida, pues ella trae para mí las manifestaciones más hermosas de tu gozo, bondad, paz, descanso y tranquilidad. Sostenme con el poder de tu fuerza y guíame por el sendero de tu dirección. Que hoy no pierda de vista tu gloria la cuál proyecta para mí el ambiente de gozo, paz y tranquilidad que tanto hoy necesito. Gracias Dios y Señor mío por tu amor y misericordia infinitos. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 28 de febrero de 2017

FAVOR INMERECIDO

 

1 TIMOTEO 1:12-17 Le doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, quien me ha dado fuerzas para llevar a cabo su obra. Él me consideró digno de confianza y me designó para servirlo, a pesar de que yo antes blasfemaba el Nombre de Cristo. En mi insolencia, yo perseguía a su pueblo; pero Dios tuvo misericordia de mí, porque lo hacía por ignorancia y porque era un incrédulo. ¡Oh, qué tan generoso y lleno de gracia fue el Señor! Me llenó de la fe y del amor que provienen de Cristo Jesús. La siguiente declaración es digna de confianza, y todos deberían aceptarla: "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores", de los cuales yo soy el peor de todos. Pero Dios tuvo misericordia de mí, para que Cristo Jesús me usara como principal ejemplo de su gran paciencia aun con los peores pecadores. De esa manera, otros se darán cuenta de que también pueden creer en Él y recibir la vida eterna. ¡Que todo el honor y toda la gloria sean para Dios por siempre y para siempre! Él es el Rey eterno, el invisible que nunca muere; solamente Él es Dios. Amén. (N.T.V.)


©  De cómo la gracia, el favor inmerecido de Dios, lo cambia todo.

Sin el Señor, nuestras vidas no tienen sentido. Por nuestra naturaleza imperfecta caminamos por sendas equivocadas a lo largo de nuestra existencia. El castigo por el pecado es la muerte y la separación eterna de Dios. Nadie está exento de esta verdad bíblica; y no hay nada que ninguno de nosotros pueda hacer para cambiarla. Pero entra en escena el favor inmerecido de Dios; su gracia. No podemos hacer nada para ganarla. Él nos bendice de acuerdo con su benevolencia, sin tener en cuenta nada que hayamos hecho.

 

Pensemos en Pablo, cuyo propósito original fue perseguir y destruir a cualquiera que invocara el nombre del Señor Jesús. El apóstol tuvo un papel importante en la brutal violencia dirigida contra los cristianos y, en sus propias palabras, era "el primero" de los pecadores (Vs.15 RV). Nada de lo que él hizo merecía el amor de Dios. Sin embargo, la gracia Divina llevó al Todopoderoso a alcanzar y perdonar a este infame fanático que blasfemaba el nombre de Jesús. Dios lo convirtió tiernamente en un hombre que se dedicó a compartir el mensaje del evangelio. Pablo es un hermoso ejemplo de la gracia de Dios. No podemos hacer suficientes buenas obras para ganar nuestra entrada al cielo, la salvación es posible solo por la gracia. Cristo murió en la cruz y solo Él merece todo el crédito de nuestra redención, su muerte cubrió los pecados de toda la humanidad, no hay transgresión que Él no pueda perdonar. No podemos añadir nada a su acto de expiación; lo único que podemos hacer es recibir este regalo.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI PONEMOS NUESTRA FE EN CRISTO, DIOS NOS SALVARÁ, Y NOS HARÁ SUS HIJOS PARA SIEMPRE. ES POR ESO QUE YO ME ACOJO A SU GRACIA, PUES EL FAVOR INMERECIDO DE DIOS HA CAMBIADO MI VIDA Y MI DESTINO ETERNO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Yishi, Nuestro Salvador (Salmo 25:5). Dios de mi salvación, yo estoy plenamente consciente y convencido que la salvación está en una persona, Jesús, no en un sistema de creencias o de buenas obras, que la naturaleza y voluntad tuya es salvar lo que se había perdido por medio de tu favor inmerecido, la gracia. Es por eso que yo hoy me acojo a ella y de esa manera puedo determinar una transformación de mi vida, de acuerdo a tu sabiduría y benevolencia, y lo mejor de todo puedo cambiar de manera radical mi destino eterno. Ayúdame Señor a compartir esta verdad bíblica fundamental con todo el que Tú pongas en mi camino. He orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 27 de febrero de 2017

PERSONALMENTE

 

FILIPENSES 3:12-15 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Que todos los que son espiritualmente maduros estén de acuerdo en estas cosas. Si ustedes difieren en algún punto, estoy seguro de que Dios se lo hará entender; pero debemos aferrarnos al avance que ya hemos logrado. (N.T.V.)


©  De cómo conocer a Cristo personalmente. (Leer todo Filipenses 3)

No importa cómo esté en este momento su andar con Cristo, nunca es demasiado tarde para comenzar a buscar una relación más profunda con Él. Si usted ya es un apasionado de Jesús, o lo conoce solo a un nivel superficial, todos son bienvenidos a unirse a Pablo, y a "proseguir a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Vs.14).


©  Para empezar, siga estos seis pasos:

1. Estudie la Biblia. Nadie puede conocer a Dios sin su Palabra, porque Él nos habla por medio de ella, revelando quién es Él, y qué hace.

2. Dispóngase a pasar tiempo a solas con el Señor en oración, meditación y adoración. Una de las principales razones por la que los cristianos no tienen una relación estrecha con Jesús, es porque no están dispuestos a invertir el tiempo necesario para llegar a conocerlo íntimamente.

3. Confíe en el Señor. La profundidad de cualquier relación depende del nivel de confianza.

4. Obedézcale. Cuando damos cada paso de obediencia, Dios nos revela más de sí mismo.

5. Observe cómo trabaja Cristo en su vida. Al prestar atención a cómo actúa el Señor, usted se familiarizará con sus caminos y sus propósitos.

6. Haga de Jesús su prioridad absoluta. Esté dispuesto a dejar a un lado todo lo que compita con su lealtad y su devoción a Dios.

 

Conocer a Cristo es una meta alcanzable. La clave es la perseverancia; por tanto, olvide los errores del pasado y siga adelante. Encuentre un ejemplo a seguir, que esa relación sea su inspiración, saber que, si esa persona puede tener esa clase de relación con Jesús, usted también puede tenerla.

 

CONFESIÓN DE FE:

BUSCARÉ DE LA PRESENCIA DE DIOS EN MI VIDA, Y ASÍ PODER CONOCERLO PERSONALMENTE Y DE MANERA PROFUNDA A MI SEÑOR JESUCRISTO, Y SABER TODO LO QUE ÉL ES Y TIENE PARA DARLE DIGNIDAD Y SENTIDO A MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Elohim Cahiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Mi amado Señor sé que eres Dios vivo y el dador de vida, pues has creado la vida y todo lo que vive, y quieres dar vida eterna y abundante, la vida Zoe que nos has prometido. Espíritu Santo de Dios, hoy clamo a Ti para que pongas en mí el deseo fuerte e irresistible de buscar más de Cristo, en una vida devocional disciplinada, que me lleve al deleite en su Palabra y en sus enseñanzas y así poder conocerle personalmente. Gracias mi Señor Jesús por estar siempre ahí, pronto para resolver mis dudas, vencer mis temores y darme las herramientas necesarias y suficientes para alcanzar la meta, que es conocerte cada día más y personalmente. He orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 26 de febrero de 2017

NUESTRAS CONVICCIONES EN TORNO A DIOS

 

ROMANOS 1:18-23

Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos,

que detienen la verdad con su perversión.

Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque Él se la ha hecho evidente.

Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra.

Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios:

su poder eterno y su naturaleza Divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios.

Es cierto, ellos conocieron a Dios, pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias.

En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios.

Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.

Afirmaban ser sabios, pero se convirtieron en completos necios.

Y, en lugar de adorar al Dios Inmortal y Glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles. (N.T.V.)


©  ¿QUIÉN ES DIOS Y CÓMO ES?

 

Ø  Algunos se lo imaginan como si fuera un abuelo cariñoso que vive en el cielo, que desea bendecirlos en todo momento.

Ø  Otros lo ven como un juez severo, que está sentado en su trono, listo para castigarlos.

Ø  Y también hay quienes no creen que Dios exista, pues desean vivir de acuerdo a sus propios deseos carnales y no seguir la autoridad Divina de Dios.

Ø  Sin embargo, la única manera de llegar a conocerlo es creer lo que la Biblia nos enseña acerca de Él.


©  Entonces veamos que podemos hacer, inicialmente, para arraigar las convicciones en torno a Dios:


1. TENER UN CONOCIMIENTO CORRECTO DE DIOS.

©  Esto es crucial, pues produce ramificaciones eternas.

Ø  De acuerdo a Romanos 1:19,20, aquello que es evidente acerca de Dios nos lo ha manifestado.

Ø  Sus atributos invisibles, su eterno poder y su naturaleza Divina se hacen evidentes por medio de su creación.

Ø  Es por eso que nos dice que no tenemos excusa alguna para negar su existencia, pues al hacerlo rechazamos la verdad y traemos destrucción a nuestra vida.


2. ESTAR CONVENCIDOS DE SU IDENTIDAD.

©  Todos tenemos convicciones que rigen nuestra vida, y estar convencidos de la identidad de Dios debe ser una de ellas.

Ø  Recordemos que tener convicción en torno a algo es estar tan plenamente convencido de que ese algo es cierto, que lo defendemos sin importar las consecuencias.

Ø  Y si ya estamos convencidos de que la Palabra de Dios es verdad, contamos con un cimiento firme para nuestras convicciones acerca de Dios.


3. CONVICCIONES EN TORNO A DIOS:

 

a. Dios es un Ser que no fue Creado. Él existe antes del comienzo del tiempo y es el Creador de los cielos y la tierra (Génesis 1:1).

Ø  El Salmo 90:2 afirma que "desde el siglo y hasta el siglo [Él es] Dios".

 

b. Dios es Invariable. Cuánta confianza nos da el saber que los planes, propósitos y promesas del Señor nunca cambian. (Santiago 1:17,18 NTV)

Ø  Si nos ha hecho una promesa en su Palabra, podemos estar convencidos de que no cambiará su manera de pensar.

 

c. Dios es Omnipresente. Eso significa que el Señor está presente en todas partes.

Ø  No tenemos que buscarle para encontrarle. (Jeremías 23:23,24)

Ø  De hecho, de acuerdo al Salmo 139:1-13, no hay nada que podamos hacer para huir de su presencia. Sin importar lo que enfrentemos, siempre está con nosotros.

 

d. Dios es Omnipotente. Tiene todo el poder. (Génesis 35:11)

Ø  Por eso nos dice en Mateo 19:26 "más para Dios todo es posible".

Ø  Sin embargo, el Señor nunca actúa de una manera que esté en desacuerdo con su naturaleza.

Ø  Por ejemplo, nunca miente, ni es tentado por la maldad, pues es bondad y verdad (Tito 1:2).

 

e. Dios es Omnisciente. Posee un conocimiento completo acerca de todo, incluyendo cada evento del pasado, del presente y del futuro. (1 Samuel 2:3; Isaías 40:28)

Ø  Aunque nos gustaría que compartiera su conocimiento con nosotros, no podemos asimilarlo, pues tenemos una mente finita incapaz de comprender la vastedad infinita de la mente de Dios.

Ø  De acuerdo a Deuteronomio 29:29: "Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; más las reveladas son para nosotros".

Ø  El Señor no satisface toda nuestra curiosidad, pero nos revela lo que desea que conozcamos por medio de su Palabra.

Ø  Y de no poder encontrar alguna respuesta en la Biblia, debemos dejar ese asunto en las manos de Dios, pues confiamos en su infinita sabiduría y conocimiento.

 

f. Dios es invisible. Aunque Jesús pudo ser visto en carne y hueso como Dios hecho hombre, solo Cristo ha visto al Padre.

Ø  Pablo lo describe como el "solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto, ni puede ver" (1 Timoteo 1:17; 6:15,16).

 

g. Dios es Amor. Esto no es solo lo que hace, sino quién es Él, pues el amor es una parte esencial de su naturaleza. (1 Juan 4:7,8)

Ø  Su expresión máxima de amor fue el enviar a su Hijo Jesucristo a este mundo, para redimir a los pecadores (Juan 3:16).

Ø  Por su misericordia, gracia y amor ha descendido a nosotros para salvar y dar vida eterna a todos los que creen en Él.

 

h. Dios es Santo. Eso significa que está separado de toda maldad y su santidad es el modelo que debemos seguir. (Levítico 19:2; Josué 24;19)

Ø  Aunque nunca podremos vivir sin pecar como Él lo hizo en la tierra, quienes hemos confiado en Cristo como nuestro Salvador personal, debemos tener el deseo de vivir en santidad y obediencia.

Ø  La santidad es un estilo de vida al que Dios nos ha llamado, y al que nos ha capacitado por medio del Espíritu Santo.

Ø  Nos hace sensibles al pecado y nos exhorta a pedirle perdón y buscar su fortaleza en todo momento.

 

i. Dios es Justo. Él es el modelo perfecto de justicia y siempre actúa de acuerdo a lo que está correcto. (Isaías 30:18; 45:21B)

Ø  Además, su deseo para cada uno de nosotros es que vivamos en justicia, y nos da su Espíritu para que podamos hacer lo correcto.

 

j. Él es Dios de Ira. Eso significa que aborrece el pecado y todo lo que se opone a su carácter moral.

Ø  De acuerdo a Juan 3:36: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él".

Ø  La ira de Dios nunca vendrá sobre los que hemos depositado nuestra confianza en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, pues está limitada para los que rechazan a su Hijo.

 

k. Dios es nuestro Juez. Todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo para ser juzgados por nuestras obras y recibir las recompensas que hemos obtenido (2 Corintios 5:10).

Ø  Como cristianos no debemos temerle a la ira de Dios, pues solo compareceremos a un juicio con el propósito de determinar las recompensas que recibiremos.

Ø  Seremos juzgados de acuerdo a la manera en la que hemos vivido y a lo que hemos hecho con las oportunidades que nos ha dado.

 

l. Dios es nuestro Galardonador. (Hebreos 11:6)

Ø  A todos se nos da la oportunidad de escoger cómo edificar nuestra vida sobre el fundamento de Cristo (1 Corintios 3:10-15).

Ø  Si nuestras obras no tienen valor eterno, se consumirán en el juicio, pero si son preciosas y duraderas, recibiremos recompensas del Señor.

Ø  Aún en ese juicio, el amor y la gracia de Dios se harán evidentes hacia sus hijos.

 

m. Dios es digno de adoración. Él es el Señor del universo y nuestro Salvador, quien es digno de todo honor y gloria.

Ø  Nuestra adoración por Él se hace evidente cuando permitimos que su Palabra permanezca en nosotros y le adoramos con cánticos de agradecimiento (Colosenses 3:16).

 

CONCLUSIÓN:

©  Si tuviera que describir a Dios, ¿qué palabras usaría?

©  ¿Cuánto de lo que conoce de Él proviene de la Biblia? ¿Cuánto viene de sus experiencias o de las ideas que otros tienen acerca de Él?

©  El mismo Dios que se caracteriza por el amor, la santidad y la justicia es también descrito como un juez que aborrece el pecado y castiga a los pecadores.

©  ¿Acaso le cuesta trabajo aceptar esos dos aspectos de su naturaleza?

©  ¿Qué sería de este mundo si Dios no aborreciera el pecado?

©  ¿Qué consuelo recibimos al reconocer que el Señor es un Juez justo?

 

APOCALIPSIS 4:6-11

Delante del trono también había un mar de vidrio brillante, reluciente como el cristal.

En el centro y alrededor del Trono había cuatro seres vivientes, cada uno cubierto de ojos por delante y por detrás. El primero de esos seres vivientes era semejante a un león, el segundo era como un buey,

el tercero tenía cara humana, y el cuarto era como un águila en vuelo. 

Cada uno de los seres vivientes tenía seis alas, y las alas estaban totalmente cubiertas de ojos por dentro y por fuera. Día tras día y noche tras noche repiten continuamente:

"Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que siempre fue, que es,

y que aún está por venir".

Cada vez que los seres vivientes dan gloria, honor y gracias al que está sentado en el trono

(el que vive por siempre y para siempre), los veinticuatro ancianos se postran

y adoran al que está sentado en el Trono (el que vive por siempre y para siempre),

y ponen sus coronas delante del Trono, diciendo:

"Tú eres digno, oh Señor nuestro Dios, de recibir gloria y honor y poder.

Pues Tú creaste todas las cosas, y existen porque Tú las creaste según tu voluntad". (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.