sábado, 8 de abril de 2017

†LA CRUZ†

¡¡¡Donde la Ira y el Amor de Dios se Encuentran!!!


† Para iniciar Semana Santa, conozcamos y entendamos uno de los conceptos más significativos de La Cruz para toda la humanidad.

 

ROMANOS 3:21-26

Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas,

Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante Él sin cumplir con las exigencias de la ley. 

Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo.

Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.

Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. 

Sin embargo, Dios nos declara justos gratuita y bondadosamente por medio de Cristo Jesús,

Quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. 

Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado.

Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios

cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre.

Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo

y no castigó a los que pecaron en el pasado, porque miraba hacia el futuro

y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente.

Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque Él mismo es justo e imparcial,

y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (N.T.V.)


† En nuestra cultura, el pecado hoy en día ya no se considera un problema.

Aunque algunas personas pueden reconocer que cometen errores o que se equivocan, pocas realmente dirán: "He pecado". Sin embargo, el Señor toma al pecado muy en serio. Hasta que aprendamos a ver al pecado como Él lo ve, nunca entenderemos lo que sucedió en la crucifixión de Cristo.


† La Cruz fue la respuesta perfecta de Dios a un terrible dilema.

Porque el Señor es Santo y Justo, Él odia el pecado y tiene que responder al mismo con ira y castigo. Pero también ama a los pecadores, y quiere reconciliarse con ellos.


† La Cruz de Cristo fue el lugar donde la ira de Dios y el amor se encontraron.

La única manera de rescatar a la humanidad del castigo eterno, fue idear un plan para que el Señor pudiera perdonar los pecados sin faltar a su santidad. No había manera de pasar por alto el pecado; su ira tenía que derramarse, ya fuera sobre nosotros o sobre un sustituto.


† Pero solo había un posible sustituto: el Hijo Perfecto de Dios.

El Señor Jesús vino entonces a la Tierra como hombre, y sufrió la ira del Padre por nosotros en La Cruz. El pecado fue castigado, la justicia Divina quedó satisfecha, y ahora Dios podía perdonar a la humanidad sin contradecir su carácter. Su ira se derramó sobre su Hijo, para que su amor y su perdón pudieran ser derramado sobre nosotros.


† Por nuestras limitaciones humanas, jamás llegaremos a comprender todo lo que pasó Cristo en La Cruz.

† Podemos intentar comprender el sufrimiento físico que padeció, pero en el Reino espiritual, sufrió la mismísima ira de Dios.

† Este plan de redención tan costoso demuestra el gran Amor de Dios.

 

JUAN 3:16,17

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito

para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna.

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo

sino para que el mundo sea salvo por Él. (R.V.A.'15)

 

¡¡¡Celebra a Jesucristo y su sacrificio en La Cruz por nosotros, en esta Semana Santa!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 7 de abril de 2017

LA MANERA

 

PROVERBIOS 16:18-25 El orgullo va delante de la destrucción, y la arrogancia antes de la caída. Es mejor vivir humildemente con los pobres, que compartir el botín con los orgullosos. Los que están atentos a la instrucción prosperarán; los que confían en el Señor se llenarán de gozo. Los sabios son conocidos por su entendimiento, y las palabras agradables son persuasivas. La discreción es fuente que da vida para quienes la poseen, pero la disciplina se desperdicia en los necios. De una mente sabia provienen palabras sabias; las palabras de los sabios son persuasivas. Las palabras amables son como la miel: dulces al alma y saludables para el cuerpo. Delante de cada persona hay un camino que parece correcto, pero termina en muerte. (N.T.V.)


©  La manera de Dios es la mejor.

Una canción de finales de la década de los 60, habla de alguien que da una mirada retrospectiva a su vida, proclamando con orgullo que hizo las cosas a su manera. Cinco veces diferentes, esta persona anónima expresa sentirse satisfecha de sí misma, por no dar cuenta a nadie de su estilo de vida o sus decisiones. El tema de la canción es exactamente lo contrario en cuanto a la manera como Dios ha llamado a vivir a los creyentes. Como seguidores de Cristo, debemos someternos al Señor y vivir a la manera de Él.


©  ¿Cómo podemos vivir de acuerdo a la manera de Dios?


1. Dándole nuestra Atención. Debemos dejar de lado nuestros planes y enfocarnos, más bien, en nuestra relación con Dios y en las cosas que le agradan a Él.

 

2. Obedeciendo sus Instrucciones. Debemos obedecer los pasos que Él ya nos ha indicado (Proverbios 3:5,6). Esto requiere que escuchemos con atención su Palabra, y que obedezcamos sus instrucciones.


3. Aceptando la Provisión de Dios como Acertada. El Señor asume toda la responsabilidad por la vida consagrada a Él, y nos dará todo lo que necesitemos para obedecer sus instrucciones. Debemos basar todas nuestras acciones y decisiones en esta verdad, aun cuando nuestros sentimientos nos digan que nuestros recursos o capacidades no son suficientes. (Filipenses 4:13)


©  ¿Qué revelan las decisiones que usted toma?

©  ¿Ha elegido seguir el plan de Dios o desobedecerlo para ser independiente?

Piense en si le ha establecido límites a Dios en cuanto a ciertos aspectos de su vida.

No es demasiado tarde para vivir a la manera de Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

VIVIRÉ A LA MANERA DE DIOS, ESTOY CONVENCIDO QUE ES LA MEJOR, ASÍ QUE NO LE PONDRÉ LIMITES EN NINGÚN ASPECTO DE MI VIDA, ME SOMETERÉ A ÉL Y LE DARÉ EL CONTROL TOTAL DE MI VOLUNTAD Y EL CUIDADO DE MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 17:14). Dios y Señor mío, sé que en tu Palabra dices que no debo tener dioses ajenos delante de mí (Éxodo 20:3), entonces si he estado viviendo a mi manera y no a la tuya, te pido perdón, hoy me arrepiento y te reconozco como mi único y verdadero Dios. Me rindo a Ti, mi Señor y Salvador Jesucristo, para que de ahora en adelante seas Tú quien gobierne mi vida y no yo. Quiero darte toda mi atención, obedecer tus instrucciones sin objeción y aceptar tu provisión como la más acertada para mí vida. Mi amado Dios, Jesucristo, ven ya a ser el Señor de toda mi vida y reina en mi corazón. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

jueves, 6 de abril de 2017

PROFUNDA

 

LUCAS 15:17-24 Entonces volviendo en sí, dijo: "¡Cuántos jornaleros en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: 'Padre, he pecado contra el cielo y ante ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros'". Se levantó y fue a su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y tuvo compasión. Corrió y se echó sobre su cuello, y lo besó. El hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y ante ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo". Pero su padre dijo a sus siervos: "Saquen de inmediato el mejor vestido y vístanlo, y pónganle un anillo en su mano y calzado en sus pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y regocijémonos porque este mi hijo estaba muerto y ha vuelto a vivir; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron a regocijarse. (R.V.A.'15)


©  De la profunda Gracia del Padre Celestial que nos restaura.

Las películas familiares terminan normalmente con una cálida reunión de sus miembros. Los vemos abrazándose unos a otros, en una expresión de amor y solidaridad.

 

La parábola del hijo pródigo muestra una imagen semejante de la actitud de nuestro Padre Celestial hacia nosotros, sus hijos. Esta historia tan conocida ilustra la magnificencia de la Gracia. En el versículo 20, el que fue agraviado corre para recibir con brazos abiertos al agraviador. Es importante advertir cómo el que fue maltratado se compadece del culpable. Y aún hay más, el hijo pródigo no sabía que sus derechos como hijo serían restaurados. Nosotros, como creyentes, sí sabemos de antemano lo que nos espera cuando volvemos humildemente a nuestro Padre Celestial. Por su Gracia, podemos contar con su aceptación, no importa el tiempo que hayamos estado alejados de Él, o cuán lejos hayamos vagado. La Gracia nos garantiza que nuestro Señor nos recibirá con compasión y perdón, y que nos restaurará plenamente nuestros derechos como sus hijos. No es nuestro buen desempeño, ni las buenas obras o incluso las palabras apropiadas lo que importa, sino nuestra identidad en Cristo. Cuando Dios ve que pertenecemos a su Hijo y nos arrepentimos de todo corazón, Él nos perdona.

 

La parábola del hijo pródigo nos señala que, gracias a Jesucristo, somos perdonados, incluso antes de que regresemos a Él. Aunque esto no nos da licencia para pecar (Romanos 6:1,2), sí nos da un motivo para celebrar.

 

CONFESIÓN DE FE:

NUESTRO PADRE CELESTIAL ESTÁ ESPERANDO PARA DARNOS UNA CALUROSA BIENVENIDA AL HOGAR. ES POR ESO QUE YO CORRO A ÉL Y ME ACOJO A SU PROFUNDA GRACIA, LA CUAL ME RESTAURA EN TODOS LOS ASPECTOS DE MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Misericordioso, Elohim Selichot, Dios del Perdón (Nehemías 9:17). Dios de amor inagotable eres Tú mi Señor Jesús, Dios perdonador, clemente y compasivo, tardo para la ira y grande en misericordia. Hoy quiero darte gracias porque todas estas virtudes tuyas están a mi alcance y se convierten en mi descanso y mi refugio, en tu Presencia las hallo, y allí encuentro también la restauración de todos mis derechos como hijo amado, bendecido y ungido tuyo. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu amor fiel, incondicional e inconmensurable. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

miércoles, 5 de abril de 2017

RESTAURADOS

 

LUCAS 15:11-16 También dijo: Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde". Y él les repartió los bienes. No muchos días después, habiendo juntado todo, el hijo menor se fue a una región lejana y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Cuando lo hubo malgastado todo, vino una gran hambre en aquella región, y él comenzó a pasar necesidad. Entonces fue y se allegó a uno de los ciudadanos de aquella región, el cual lo envió a su campo para apacentar los cerdos. Y él deseaba saciarse con las algarrobas que comían los cerdos, y nadie se las daba. (R.V.A.'15)


©  Restaurados por la gracia.

La independencia es una cualidad muy valorada. La enseñamos a nuestros hijos, y la exigimos para nosotros mismos. Existen incluso estatuas y monumentos erigidos como homenajes a la autosuficiencia y a la libertad. Pero la historia del hijo pródigo nos muestra un aspecto menos positivo de la independencia; un aspecto que, lamentablemente, es parte de la naturaleza humana. El hijo rebelde se hace cargo de su propia vida, rechazando el amor y la protección de su padre. Por suerte, la historia no termina con el pecado del joven; termina con la demostración de la gracia restauradora de Dios.

 

Pecar significa actuar independientemente de la voluntad de Dios. Comienza con un deseo y luego la decisión de ejecutarlo. Cuando lo hacemos, nos encontramos, como el hijo pródigo, en una "provincia apartada", fuera y lejos de la voluntad de Dios. Mantenerse allí es vivir en el engaño, y nos engañamos al pensar que sabemos más que Dios, ignorando las consecuencias, entonces después viene la derrota. Por un tiempo, todo puede parecer estar bien, pero al igual que el hijo pródigo, descubrimos que nuestro camino lleva a la derrota. Hasta que finalmente, comenzamos a padecer de hambre espiritual, y de carencias emocionales, lo que lleva a la desesperación, donde nuestras opciones son pocas y nada agradables. Pero al igual que la desesperación no es el final de la historia del hijo pródigo, tampoco tiene que ser el nuestro cuando pecamos. Jesús contó esta historia del amor perdonador del Padre Celestial, pues deseaba darnos a conocer la gracia restauradora de nuestro Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA GRACIA RESTAURADORA DE DIOS TAMBIÉN ES PARA MÍ, Y ME ACOJO A ELLA, PUES MI SEÑOR LA HA DISPUESTO, Y ASÍ PUEDO VER, NO SOLO MI PECADO PERDONADO, SINO MI VIDA LLENA DEL AMOR INAGOTABLE Y LA BENDICIÓN DE DIOS.

 

ORACIÓN:

Misericordioso Dios, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1 :16,17). Señor Jesús, hoy te pido, sabiduría para entender que no puedo ser mi propio Dios, ni labrar mi propia felicidad, ni puedo ser mi propio Cristo para restaurarme el gozo, ni puedo ser mi propio Espíritu Santo para que me cuide, me enseñe, me guíe y me gobierne. Señor, que hoy, por fin pueda comprender que es solo por tu Gracia que yo vivo y disfruto de todas las bendiciones y bondades que llegan de tu mano. Estoy plenamente convencido que, si hoy entiendo y vivo en este principio, el genuino agradecimiento brotará de mi corazón y la vanidad se despedazará por la acción vigorosa de tu Palabra. De cuantas ataduras seré libre hoy, si comprendo y vivo en tu gracia. Soy lo que soy, tengo lo que tengo y hago lo que hago, solo por la Gracia de Dios. Gracias Padre Celestial por tu Gracia. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 4 de abril de 2017

¡BAJA DEL ÁRBOL!

 

LUCAS 19:1-10 Jesús entró en Jericó y comenzó a pasar por la ciudad. Había allí un hombre llamado Zaqueo. Era jefe de los cobradores de impuestos de la región y se había hecho muy rico. Zaqueo trató de mirar a Jesús, pero era de poca estatura y no podía ver por encima de la multitud. Así que se adelantó corriendo y se subió a una higuera sicómoro que estaba junto al camino, porque Jesús iba a pasar por allí. Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre:

-  ¡Zaqueo! le dijo. ¡Baja enseguida! Debo hospedarme hoy en tu casa.

Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa; pero la gente estaba disgustada, y murmuraba: "Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama".

Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo:

-  Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. Jesús respondió:

-  La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham. Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos. (N.T.V.)


©  Bajemos del árbol, la salvación debe llegar a la casa de alguien, para pasarlos de muerte a vida, a resurrección, en un solo instante.

El Sicómoro es un árbol que crece en Egipto principalmente. Debido a su madera incorruptible, los egipcios lo relacionaron rápidamente con la muerte y la resurrección; los plantaban cerca de las tumbas y hacían ataúdes con ellos.

 

Entonces es interesante preguntarnos por qué Lucas en el versículo 4 del pasaje que estudiamos hoy, nos muestra a Zaqueo subido a un árbol Sicómoro para ver a Jesús. Es agradable pensar en el significado del Sicomoro como muerte y resurrección, y el encuentro de Zaqueo con Jesús nos ilustra esta condición, cuando Zaqueo baja del árbol y en una sola noche, en la que Jesús se queda en su casa, es pasado de muerte a vida. Y no solo eso, sino que al día siguiente Zaqueo tiene el deseo en su corazón de restituir el daño hecho a aquellos que había estafado como jefe de los recaudadores de impuestos. El hecho de pasar un tiempo profundo con Jesús, hizo que Zaqueo se arrepintiera de sus malos deseos e hiciera lo que Jesús le pidió al Joven Rico en el capítulo anterior, que diera de sus bienes a los pobres, y así mismo demostrando que lo que es imposible para el hombre es posible para Dios. Zaqueo murió y resucitó esa noche que habitó Jesús en su casa, porque él quiso y pudo conocer a Jesús, y Jesús que nos conoce de pies a cabeza correspondió inmediatamente a su deseo, porque dice que Zaqueo procuraba verle, lo cual significa esforzarse. (DAMS)

 

CONFESIÓN DE FE:

CUANDO BAJO DEL ÁRBOL Y REALMENTE ESTOY DISPUESTO A ACERCARME A JESÚS, ÉL CORRESPONDE MI DESEO Y MIS INTENCIONES VINIENDO A HABITAR EN MI. ÉL ME CAMBIA DE LA NOCHE A LA MAÑANA.

 

ORACIÓN:

Padre celestial, Elohim Yishi, Dios de mi Salvación (Salmo 25:5). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, estoy plenamente convencido que la salvación solo viene de Ti, y que Tú eres el único camino la padre, y es por eso que creo que necesitamos bajar del árbol y tener un momento especial contigo y compartirlo con nuestros semejantes, y que de esta forma cada creyente, al convertirse en un seguidor de Jesucristo, podrá entender y experimentar la importancia de abrir su casa para que en ella se comparta el mensaje de salvación y de esta manera el evangelio se extienda entre sus familiares, parientes, amigos y vecinos cercanos. Gracias quiero darte hoy mi amado Rey Jesús por escogerme, como a Zaqueo, para abrir mi casa y que Tú la habites y puedas transformar allí la vida de muchos. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 3 de abril de 2017

TODOS

 

COLOSENSES 1:9-14 Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más. También pedimos que se fortalezcan con todo el glorioso poder de Dios para que tengan toda la constancia y la paciencia que necesitan. Mi deseo es que estén llenos de alegría y den siempre gracias al Padre. Él los hizo aptos para que participen de la herencia que pertenece a su pueblo, el cual vive en la luz. Pues Él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al Reino de su Hijo amado, quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (N.T.V.)


©  Una oración para todos y por todos.

Si alguna vez ha estado usted confundido en cuanto a cómo debe interceder por alguien, la oración de Pablo en Colosenses es apropiada para toda persona y toda situación.

 

Porque encaja a la perfección con la voluntad de Dios, usted puede hacer uso de estas peticiones con mucha confianza, tanto a favor de usted como de los demás:

1. Ser llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. No sólo necesitamos conocer el plan de Dios para nuestras vidas; también se requiere discernimiento para distinguir su voz.

2. Andar como es digno del Señor, agradándole en todo. Nuestras vidas deben tener como modelo a Aquel que seguimos, para agradarle y darle gloria.

3. Llevar fruto en toda buena obra. En vez de encerrarnos en nuestro trabajo, posesiones, placeres y planes, debemos contribuir por el bien de los demás.

4. Crecer en el conocimiento de Dios. Al leer su Palabra, aplicarla a nuestras vidas, y obedecer sus caminos, tendremos una comprensión más profunda del Señor.

5. Fortalecidos con todo poder, para mantenernos firmes. Solo con el poder del Espíritu Santo es posible vivir la vida cristiana.

6. Dar gracias con gozo al Padre por todo lo que ha hecho por usted. Los creyentes deben caracterizarse por el gozo y la gratitud.

 

A menudo, centramos nuestras peticiones en necesidades temporales, pero dejamos de ver la obra espiritual más profunda que Dios quiere hacer. Sus oraciones serán efectivas si cambia el énfasis de las peticiones, a los deseos del Señor. Él le transformará a usted y a las personas por quienes interceda.

 

CONFESIÓN DE FE:

ORARÉ E INTERCEDERÉ CON DILIGENCIA Y DE ACUERDO A LA VOLUNTAD DE DIOS, NO SOLO POR MI SINO TAMBIÉN POR MIS SEMEJANTES PARA QUE EL ESPÍRITU SANTO HAGA SU OBRA EN CADA UNO DE NOSOTROS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Tú eres Dios que suple todas las necesidades de tu pueblo, y más cuando libramos nuestras batallas de rodillas en oración llena de fe. Gracias Señor Jesús, pues mi fe puesta en ti, además de cambiar las cosas para mi vida, fortalece mi corazón y mi espíritu en las dificultades y así puedo interceder por todos. Hoy quiero aprender la lección de la intercesión, sé que cuando comienzo a transitar por ese camino mi vida adquiere otro color y otra dimensión. El color del cielo y la dimensión de lo espiritual, lo cual no puede ser jamás detenido por lo material. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelaje de intercesor único ante el Padre Celestial. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 2 de abril de 2017

ORACIÓN DE GRACIAS POR LA GRACIA

 

¡¡¡Nunca Olvidaré que Vivo por la Gracia de Dios!!!

 

EFESIOS 2:8,9

Porque por gracia son salvos por medio de la fe;

y esto no de ustedes pues es don de Dios.

No es por obras, para que nadie se gloríe. (R.V.A.'15)


©  Oh Señor, soy un esqueleto lleno de polvo, pero animado por un alma racional invisible y renovado en el espíritu por el poder invisible de tu Gracia, sin embargo, no soy objeto raro de precio inestimable, sino alguien que no tiene nada, ni es nada, aunque escogido por Ti desde la eternidad, entregado a Cristo y renacido.


©  Estoy profundamente convencido del mal y de la desdicha del estado pecaminoso, de la vanidad de las criaturas, pero también estoy convencido de la suficiencia de Cristo, porque:

Ø  Cuando Tú quieres guiarme, yo me dirijo.

Ø  Cuando Tú quieres ser mi soberano, yo me gobierno.

Ø  Cuando Tú quieres ser mi cuidador, yo me basto a mí mismo.

Ø  Cuando debo depender de tu provisión, yo mismo me abastezco.

Ø  Cuando debo someterme a tu providencia, sigo mi voluntad.

Ø  Cuando debiera estudiar, amarte, honrarte y confiar en Ti, me sirvo a mí mismo.

Ø  Yo censuro y corrijo tus leyes para que se adapten a mí, en vez de mirarte a Ti, busco la aprobación del hombre y por naturaleza soy idolatra.

Ø  Y por todo esto te pido perdón y me acojo a tu Gracia.


©  Señor, mi principal propósito es que mi corazón vuelva a Ti. Convénceme de que no puedo ser mi propio Dios, ni labrar mi propia felicidad, ni puedo ser mi propio Cristo, para restaurarme el gozo, ni puedo ser mi propio Espíritu Santo para que me cuide, me enseñe, me guíe y me gobierne.


©  Señor, ayúdame hoy a comprender que la Gracia hace todo esto, mediante la providencial aflicción, porque…

Ø  Cuando mi crédito es mi dios, Tú me abates.

Ø  Cuando las riquezas son mi ídolo, Tú me las quitas.

Ø  Cuando el placer es mi todo, Tú lo conviertes en amargura.

Ø  Quítame la mirada errante, el oído curioso, el apetito avaro y el corazón carnal.


©  Muéstrame que ninguna de estas cosas, puede sanar la conciencia herida ni sostener una estructura tambaleante, ni detener a un espíritu que parte, entonces llévame a la cruz y déjame allí.


©  Señor, que hoy, por fin pueda comprender que es solo por gracia, y por tu Gracia, que yo vivo y disfruto de todas las bendiciones y bondades que llegan de tu mano.


©  Qué mi orgullo jamás me llevará a ninguna parte, porque todo lo he recibido por tu Gracia, y no es por mis obras para que yo no me gloríe.


©  Estoy plenamente convencido que, si hoy entiendo y vivo en este principio, el genuino agradecimiento brotará de mi corazón y la vanidad se despedazará por la acción vigorosa de tu Palabra. De cuantas ataduras seré libre hoy, si comprendo y vivo en esta verdad.

 

¡¡¡Soy lo que soy, tengo lo que tengo y hago lo que hago, solo por la Gracia de Dios!!!

¡¡¡Gracias Padre Celestial por tu Gracia, Amén!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.