miércoles, 26 de abril de 2017

LIBERARSE 2

 

SALMO 37:1-5 No te impacientes a causa de los malhechores ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque, como la hierba, pronto se secan, y se marchitan como el pasto verde. Confía en el Señor y haz el bien. Habita en la tierra y apaciéntate de la fidelidad. Deléitate en el Señor y Él te concederá los anhelos de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él hará. (R.V.A.'15)


©  Cómo vencer la preocupación enfermiza. (Leer todo el Salmo 37)

Una vez que comprendemos cómo debilita la preocupación enfermiza la confianza en nuestro Padre Celestial, y lo deseoso que está el Señor de librarnos de ella, es preciso que veamos algunas fuentes comunes de preocupación que podemos evitar.


1. Personas Negativas: La primera de ellas, es aprender a no prestar atención a las personas negativas. Hay muchos generadores de pesimismo a nuestro alrededor. Estoy seguro de que todos podemos pensar en diversas fuentes de pensamiento negativo y en los pasos que podemos dar para evitarlos; esas fuentes pueden ser un vecino o un noticiero que nos sume en el desaliento. No tenemos que escuchar algo malo solo porque esté causando alboroto.


2. Tesoros del mundo: Almacenar tesoros en este mundo, es otra cosa que debemos evitar. Cuantos más bienes terrenales acumulemos, mayor será la tentación de angustiarnos por lo que podría pasarles a las cosas que tenemos.


3. Desobediencia: Seremos dominados, bien sea por lo material, o por lo espiritual. El Señor lo dijo de esta manera:

-  "No pueden servir a Dios y a las riquezas." (Mateo 6.24 RVA'15).

Para evitar servir al amo incorrecto, debemos elegir deliberadamente buscar primero el Reino de Dios y su justicia (Vs.33). Esto significa que debemos esforzarnos por ser obedientes y someternos al plan de Dios, mientras Él nos conforma a la imagen de Cristo.

 

La ansiedad puede ser vencida, pues Dios entiende nuestra propensión a preocuparnos, por eso ha prometido que, al poner sus asuntos en primer lugar, nuestras necesidades serán satisfechas. Cuanta más prioridad demos a Dios, menos terreno ganará la preocupación en nuestra vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

ASÍ QUE PROCURARÉ CON DILIGENCIA IDENTIFICAR Y EVITAR LAS FUENTES NEGATIVAS EN MI VIDA QUE ME LLEVAN A LA PREOCUPACIÓN ENFERMIZA, Y ENTONCES CONFIAR EN DIOS SIN CONDICIÓN.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, Dios Fiel y Leal (Deuteronomio 7:9). Dios mío Todopoderoso y Todo Suficiente eres Tú, y todo lo que dices y hace es 100% confiable, eres completamente confiable. Es por eso que hoy vengo a tu Presencia, firme y convencido que solo en Ti puedo encontrar la paz y la sabiduría necesarias para enfrentarme, seguro de la victoria, a cualquier dificultad o problema que pueda causarme preocupación, y con las herramientas que se fundamentan en la confianza en Ti no permitir que se conviertan en algo enfermizo que me pueda causar desesperación. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ser mi fuente de vida en paz y felicidad. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 25 de abril de 2017

LIBERARSE

 

MATEO 6:31-34 Así que no se preocupen por todo eso diciendo: "¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?". Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre Celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y Él les dará todo lo que necesiten. Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.(N.T.V.)


©  Cómo liberarse de la preocupación enfermiza. (Leer Mateo 6:25-34)

©  ¿Qué es lo que más le preocupa a usted? ¿Su salud, su familia, o tal vez sus finanzas?

Aunque la mayoría de los cristianos dicen confiar en el Padre Celestial, muchos no dejan de angustiarse.

 

Es importante que distingamos entre preocupación enfermiza y preocupación legítima. Queremos, sin duda, ser reconocidos como miembros confiables de la sociedad, lo cual implica tener un sentido de responsabilidad de modo que llevemos nuestra carga y corrijamos las cosas que necesitan ser enmendadas. Pero la preocupación enfermiza es más que eso; es un veneno que destruye nuestra confianza en Dios.

©  ¿Qué podemos hacer en cuanto a la ansiedad?

Para comenzar, necesitamos estar conscientes de la diferencia que hay entre ser un creyente en Jesús y ser un seguidor de Jesús. Un creyente es alguien que ha puesto su fe en el Señor para salvación y que ha recibido el regalo de la vida eterna. Un seguidor va más allá, trabaja en procura de conocer y obedecer a Dios. Por medio de la Palabra de Dios, nosotros, como seguidores de Él, entendemos cada vez más su naturaleza y el cuidado que tiene de nosotros. Cuando lleguemos a estar plenamente convencidos de que nuestro Dios es tan benigno y misericordioso como la Biblia lo describe, con toda seguridad evitaremos caer en la angustia. La Biblia enseña que Dios conoce todas nuestras necesidades y preocupaciones, pero aun así nos ordena que no nos angustiemos.

©  ¿Le ordenaría Él hacer algo, sin darle la capacidad para hacerlo?

¡Por supuesto que no! El Señor quiere que usted confíe plenamente en Él y se dé cuenta de que la angustia es inútil.

 

CONFESIÓN DE FE:

CONFÍO PLENAMENTE EN MI DIOS TODOPODEROSO Y ESTOY TOTALMENTE CONVENCIDO QUE ÉL PROVEE TODO LO NECESARIO Y SUFICIENTE PARA QUE YO, COMO SU SEGUIDOR, TENGA UNA VIDA LIBRE DE ANGUSTIAS Y PREOCUPACIONES.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, El Shaddai, Dios Todo Suficiente (Génesis 17:1). Señor Jesús, sé que hay momentos en la vida que parecen acabar con nuestra existencia. Son los momentos cargados de problemas, la soledad y el ocaso de personas y circunstancias que pueden ser deprimentes.  Es por eso que hoy recurro a Ti, que prometes a los cansados y abatidos el consuelo y la provisión, mira Señor, mi necesidad y dame Tu paz.  Además de la paz y de la fuerza para vivir, te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer tu Voluntad y cumplirla con tu Gracia. Solo viviendo conforme a tu Voluntad, tendré fuerza para superar los problemas y paz para gustar la vida que Tú me diste por amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 24 de abril de 2017

EL CONSOLADOR

 

JUAN 16:5-8 Ahora voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?'. Más bien, porque les he dicho esto, su corazón se ha llenado de tristeza. Pero Yo les digo la verdad: Les conviene que Yo me vaya; porque si no me voy el Consolador no vendrá a ustedes. Y si Yo voy, se lo enviaré. Cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. (R.V.A.'15)


©  De cómo estar convencidos que no estaremos solos, pues el Señor Jesús nos ha enviado al Consolador, el Espíritu Santo.

 

Hoy es un día hermoso para acercarnos a Dios en entrega, devoción y oración.  Hoy es un día especial porque nuevamente tenemos vida física  y espiritual gracias a la misericordia y a la bondad del Señor.  Al acercarnos hoy en oración necesitamos recordar la lección hermosa que el Señor y Salvador Jesucristo nos enseñó a través de la escritura, la lección de que no estaríamos solos, pues Él enviaría a nosotros al Consolador.  Si hay alguna cosa en la tierra de la cual hoy podemos estar seguros es que el Padre Celestial desea que seamos llenos del Espíritu Santo y precisamente el Padre se deleita en darnos el Espíritu Santo Hoy.

 

Si aprendemos la lección y nos convencemos de que la promesa del Padre es real, de que lo dicho por Jesús el Salvador es verdad, de que Él enviaría al Consolador y aprovechamos al máximo ese gran tesoro llegado de los cielos y que habita por la fe en el corazón, entonces podremos disfrutar de libertad y poder para orar, y a la vez seremos un canal para que esa libertad y poder se derrame en la iglesia, sobre toda carne, sobre todo individuo y sobre cada esfuerzo especial.  Quién aprende a conocer al Padre en la oración y apreciar la persona del Consolador en su vida, aprende a orar más confiadamente por otros y a moverse en dimensiones espirituales completamente nuevas. La promesa de un Consolador es real y la debemos aprovechar al máximo. El Padre nos da el Espíritu Santo y Él es el compañero fiel y permanente.  La persona del Espíritu Santo no vendrá hoy sobre nosotros, porque ya está en nosotros.  Desde el momento que nos humillamos al Señor y entregamos la vida a Él, desde ese momento la Escritura dice que el Espíritu viene a morar dentro de nosotros, y hoy  quiere fluir a través nuestro para revelar así la persona de Jesucristo a los demás. 

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY QUIERO SER UN CANAL DE BENDICIÓN Y DE APOYO A OTROS.  QUIERO SERLO A TRAVÉS DE LA ORACIÓN Y A TRAVÉS DEL AMOR QUE PUEDA COMPARTIR, PORQUE EL CONSOLADOR ESTÁ EN MÍ Y A TRAVÉS DE MÍ OPERANDO.

 

ORACIÓN: 

Señor Jesús, El Elyon, El Altísimo (Génesis 14:18). Gracias, Mi Dios y Señor, por darme la hermosa persona del Espíritu Santo para ser mi Consolador, mi Ayudador y mi abogado defensor.  Es una gran promesa que ha llegado a mi corazón y esa promesa se hace realidad a través de mí, siendo el canal por el cual fluya el Espíritu Santo. Amado Señor y Salvador, en tu amor incondicional hoy puedo descansar y en tu misericordia hoy puedo confiar. Gracias por llenarme con tu Poder y guiarme en el camino de tu Sabiduría por tu Santo Espíritu.  Hoy he aprendido en tu altar, la Cruz del Calvario, que no estoy solo, dentro de mí está el Consolador para guiarme a toda verdad.  Gracias Señor y Salvador Jesucristo por deleitarme con tus bondades y concederme la persona del Espíritu Santo como mi Consolador. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 23 de abril de 2017

¿QUIÉN ES EL ESPÍRITU SANTO?


©  El Espíritu Santo es una persona real que vino a vivir dentro de los verdaderos seguidores de Jesucristo después de que Jesús resucitara de la muerte y subió a los cielos (Hechos 2).


©  Jesús dijo a sus discípulos:

 

JUAN 14:16-18 Y Yo le pediré al Padre, y Él les dará otro Abogado Defensor, quien estará con ustedes para siempre. Me refiero al Espíritu Santo, quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo busca ni lo reconoce; pero ustedes sí lo conocen, porque ahora Él vive con ustedes y después estará en ustedes. No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán. Dado que Yo vivo, ustedes también vivirán. (N.T.V.)


©  El Espíritu Santo no es superficial ni una sombra celestial, tampoco una fuerza impersonal. Es una persona igual del mismo modo que Dios el Padre y Dios el Hijo. Es considerado el tercer miembro de la trinidad.


©  Jesús dijo a sus apóstoles:

 

MATEO 28: 18-20 Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo:

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado. Y he aquí, Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. (N.T.V.)


©  Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y todas las cualidades Divinas atribuidas al Padre y al Hijo, son igualmente atribuidas al Espíritu Santo.

Ø  Cuando una persona nace de nuevo por creer y recibir a Jesús (Juan 1:12-13; Juan 3:3-21), Dios habita en esa persona a través del Espíritu Santo (1 Corintios 3:16).

Ø  El Espíritu Santo tiene intelecto (1 Corintios 2:11), emoción (Romanos 15:30), y voluntad propia (1 Corintios 12:11).


©  La función principal del Espíritu Santo es ser el testigo de Jesús (Juan 15:26; 16:14). Él habla a los corazones de la gente la verdad de Jesús.


©  El Espíritu Santo además actúa como maestro de los cristianos (1 Corintios 2: 9-14). Les revela la voluntad de Dios y la verdad de Dios.

 

Jesús dijo a sus discípulos:

 

JUAN 16:13 Y cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad pues no hablará por sí solo, sino que hablará todo lo que oiga y les hará saber las cosas que han de venir. (R.V.A.'15)


©  El Espíritu Santo ha sido dado para vivir dentro de quienes creen en Jesús, con la función de reflejar el carácter de Dios en la vida de un creyente.

Ø  De forma que no podamos hacerlo a nuestra manera, el Espíritu Santo impartirá en nuestras vidas amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio (Gálatas 5:22-23).

Ø  Por encima de intentar ser amado, paciente, amable, Dios nos pide que dependamos en Él para que reflejemos estas cualidades en nuestras vidas.

Ø  De esta manera, los cristianos lo llaman vivir en el Espíritu (Gálatas 5:25) y ser llenados con el Espíritu Santo (Efesios 5:18).

Ø  Y el Espíritu Santo da las fuerzas a los cristianos para cumplir los tareas o misiones ministeriales que dan lugar al crecimiento espiritual en ellos (Romanos 12; 1 Corintios 12; Efesios 4).


©  El Espíritu Santo además hace una función para los no son cristianos.

Ø  Él los convence hablando directamente a los corazones de la gente de la verdad de Dios respecto a que son pecadores, y que necesitan el perdón de Dios.

Ø  La honradez de Jesús, Él murió en nuestro lugar, por nuestros pecados; y que Dios juzgará al mundo y aquellos que no le conocen (Juan 16: 8-11).


©  El Espíritu Santo habla directamente a los corazones y mentes, pidiéndonos que nos arrepintamos y nos volvamos a Dios para que nos perdone y nos dé nueva vida.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 22 de abril de 2017

¡¡¡NUNCA MÁS!!!


©  Nunca Más confesaré que no puedo, porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. FILIPENSES 4:13


©  Nunca Más confesaré pobreza, porque mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. FILIPENSES 4:19


©  Nunca Más confesaré temor, porque Dios no me ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 TIMOTEO 1:7


©  Nunca Más confesaré duda y falta de fe, porque Dios ha dado a todas sus criaturas la medida de fe. ROMANOS 12:3


©  Nunca Más confesaré debilidad, porque Dios es la fortaleza de mi vida; SALMOS 27:1; y el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará, y yo soy del pueblo de Dios. DANIEL 11:32


©  Nunca Más confesaré que el enemigo gobierna mi vida, porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 JUAN 4:4


©  Nunca Más confesaré derrota, pues Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús. 2 CORINTIOS 2:14


©  Nunca Más confesaré falta de entendimiento, porque Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría. 1 CORINTIOS 1:30


©  Nunca Más confesaré enfermedad, porque por su llaga fui curado; ISAÍAS 53:5; y Jesús mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias. MATEO 8:7


©  Nunca Más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy echando toda mi ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de mí, con Cristo estoy libre de preocupaciones. 1 PEDRO 5:7


©  Nunca Más confesaré esclavitud, porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor allí hay libertad, además mi cuerpo es el Templo del Espíritu Santo. 2 CORINTIOS 3:17


©  Nunca Más confesaré condenación, porque no existe la condenación para aquellos que están en Cristo, yo estoy en Cristo, por lo tanto, estoy libre de condenación. ROMANOS 8:1

 

¡¡¡Siempre confesaré la Palabra de Dios y sus promesas de bendición!!!

¿Y tú, que confesaras?

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 21 de abril de 2017

TODO

 

APOCALIPSIS 21:22-27 No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son el Templo. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, porque la Gloria de Dios ilumina la ciudad, y el Cordero es su luz. Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes del mundo entrarán en ella con toda su gloria. Las puertas nunca se cerrarán al terminar el día porque allí no existe la noche. Todas las naciones llevarán su gloria y honor a la ciudad. No se permitirá la entrada a ninguna cosa mala ni tampoco a nadie que practique la idolatría y el engaño. Solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el Libro de la Vida del Cordero. (N.T.V.)


©  Todo se reduce a Cristo. (Leer Apocalipsis 21:10-27)

Todos hemos pecado y nuestras transgresiones exigen expiación. Por esto, Dios Padre envió a su Hijo a morir en nuestro lugar, para pagar totalmente nuestra deuda. Somos perdonados por el precio que Él pagó, y si aceptamos su sacrificio por nosotros, nuestros nombres serán revelados en el Libro de la Vida del Cordero.

 

La muerte de Cristo en la Cruz allanó el camino para que podamos ir al Cielo. Gracias a que Él murió, no solo podemos vivir con Él por toda la eternidad, sino además llegar a disfrutar de una relación personal con el Señor mientras estemos aquí en la Tierra. Todo está resumido en la Cruz. Todo se reduce a Cristo.

©  ¿Alguna vez ha reconocido usted su pecado contra Dios?

©  ¿Está dispuesto a pedirle que le perdone?

No por lo que usted es o por lo que ha hecho, sino simplemente gracias a la sencilla verdad de que Jesucristo, el Inmaculado Hijo de Dios, es el Salvador que fue a la Cruz en lugar suyo. Si está dispuesto a confesar su pecado, a apartarse del mismo, y a rendir su vida al Señor, el Espíritu Santo entrará en su corazón y le sellará para siempre como un hijo de Dios. Podrá vivir el resto de su vida sabiendo que pase lo que pase en los altibajos de su existencia, estará seguro para siempre en los brazos del Todopoderoso, y de que le aguarda la vida eterna en su Presencia. Al pensar en lo que Jesús sufrió para expiar sus pecados, la única respuesta apropiada es la humilde gratitud. Pídale a Dios que su Espíritu le permita ver cualquier arrogancia o resistencia en su vida, para que pueda reconocer, en privado y después públicamente, que la Cruz es su única esperanza.

 

CONFESIÓN DE FE:

CRISTO ME COMPRÓ CON SU SANGRE PRECIOSA: CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU, TODO. DEBO CERCIORARME DE DEJARLE USAR EL PAQUETE COMPLETO PARA SU GLORIA. JESÚS LO DIO TODO; ÉL MERECE TODO, ÉL ES TODO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedem, Dios del Principio (Apocalipsis 1:8). Señor Jesús, El Cordero de Dios, El Todopoderoso, el que siempre fue y es; eres antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, y por eso debes ser primero que todo en nuestros afectos. Hoy estoy genuinamente agradecido por tantas cosas, he sido bendecido por Ti de tantas maneras que no podría enumerarlas, especialmente por tu sacrificio con el cual me compraste todo, cuerpo alma y espíritu, a precio de sangre. Estoy agradecido por haberme permitido tener amor y comprensión en mi corazón. Son estas muchas bendiciones las que hacen mi humilde vida feliz y realizada. Nunca olvidaré todas las bendiciones que rodean mi vida, no malgastaré mi tiempo viendo lo malo solamente, cuando hay tanto bueno por que agradecerte. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por haberme comprado todo con tu sacrificio en la Cruz del Calvario. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 20 de abril de 2017

COMUNICACIÓN

 

1 CORINTIOS 2:9-14 A eso se refieren las Escrituras cuando dicen: "Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman". Pero fue a nosotros a quienes Dios reveló esas cosas por medio de su Espíritu. Pues su Espíritu investiga todo a fondo y nos muestra los secretos profundos de Dios. Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado. Les decimos estas cosas sin emplear palabras que provienen de la sabiduría humana. En cambio, hablamos con palabras que el Espíritu nos da, usando las palabras del Espíritu para explicar las verdades espirituales; pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque solo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir. (N.T.V.)


©  Del propósito de Dios con la comunicación por medio de su Espíritu.

No hay ninguna circunstancia en nuestra vida donde el Señor no nos hable. Podemos estar seguros de que cuando lo hace, sus palabras tienen siempre un propósito.


©  Considere algunos de los propósitos de la comunicación de Dios:

1. Dios quiere que comprendamos lo que Él nos está diciendo.

Como cristianos, podemos estar seguros de que esto sucederá porque el Espíritu Santo está presente en nosotros, y su Palabra garantiza que Él nos guiará a toda la verdad (Juan 16:13). Esto puede tomar tiempo y esfuerzo de nuestra parte, pero la intención del Señor es que entendamos claramente lo que Él está comunicando.


2. Dios quiere conformarnos a la imagen de Cristo.

Al leer la Biblia, su Espíritu puede señalar la compasión de Jesús hacia la mujer samaritana como nuestro ejemplo de vida; o el Señor puede alertarnos, por medio de la reprensión de Jesús a Pedro, a no depender del discernimiento humano. Nuestra responsabilidad es responder a sus palabras, alineando nuestra vida con la verdad y no oponer resistencia.


3. Dios quiere que se lo comuniquemos a otros.

Además, Dios revela verdades acerca de la vida en Cristo, para que podamos comunicar esos mismos principios a otros. Jesús decía solamente lo que su Padre Celestial le había enseñado (Juan 8:28). Del mismo modo, nosotros necesitamos escuchar cada vez que Dios hable, y así sabremos qué decir.

 

Dios tiene algo que decir a los obedientes y a los desobedientes, a los poderosos y a los débiles, a los perdidos y los salvos, a ti y a mí, así que escuchemos con atención.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO IGNORARÉ LO QUE DIOS TIENE QUE DECIRME, MÁS BIEN PERMITIRÉ QUE TODO LO QUE SUCEDA EN EL DÍA ME ACERQUE A DIOS, Y ASÍ CULTIVARÉ EL HÁBITO DE DARLE TODA SU ATENCIÓN A ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Señor Dios Todopoderoso y sabio eres Tú, y todo lo que hablas y comunicas, a los que en Ti creemos es verdad, y está fundamentado en la misma Verdad y Palabra que es Jesucristo nuestro Señor. Por eso hoy te pido, aclara y expande mi mente y mi sabiduría acerca de Ti y del misterio de tu existencia, para que pueda aceptar incondicionalmente todo lo que me comunicas, todos tus designios, tu mansedumbre, tu comprensión, tu misericordia, tus mandamientos, tus estatutos, tu infinito amor, tu sacrificio por mí y por todos mis hermanos. He orado en el Nombre que es sobre todo nombre, el Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.