martes, 11 de julio de 2017

¡CUENTE!

 

JUAN 9:1-7 Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.

-  Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? le preguntaron sus discípulos. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres?

-  No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres, contestó Jesús. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar; pero mientras estoy aquí en el mundo, Yo Soy la luz del mundo.

Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego. Le dijo:

-  Ve a lavarte en el estanque de Siloé (Siloé significa "Enviado").

Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (N.T.V.)


©  ¡Cuente su propia historia! (Leer Juan 9:1-15)

El Señor usará el testimonio del cristiano de una manera poderosa. Cuando contamos cómo Dios nos salvó y nos transformó, el Espíritu Santo puede aumentar el interés de las personas por los asuntos espirituales y usar nuestras palabras para ayudarlas a buscar a Cristo como su Salvador.

 

En el pasaje que estudiamos hoy, leemos acerca de un ciego a quien el Señor curó. Había sido invidente desde su nacimiento y muchas personas querían saber cómo se produjo su sanidad milagrosa. A todos los que lo interrogaban les contaba los hechos tal como los había experimentado: "El hombre al que llaman Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos y me dijo: 'Ve al estanque de Siloé y lávate'. Entonces fui, me lavé, ¡y ahora puedo ver!" (Juan 9:11 NTV).

Cuando obedecemos los preceptos del Señor, las personas que nos rodean notarán que hay algo diferente en nosotros. Es posible que tengan curiosidad en cuanto a nuestra manera de afrontar el sufrimiento o de mantenernos tranquilos en tiempos de adversidad. Pueden preguntarnos por qué hemos renunciado a ciertas actividades o evitamos ciertos lugares. Podemos responder de la misma sencilla manera que el ciego:

©  "Yo estaba ciego espiritualmente y separado de Dios por el pecado. Jesús, el Salvador, murió en la cruz para pagar mis pecados. Por la fe en Él, sé que he sido perdonado y adoptado en la familia de Dios. Es por eso por lo que no soy el mismo".

Solo necesitamos contar lo que nos ha sucedido personalmente para dar testimonio de nuestro Señor y Salvador. Tómese el tiempo para escribir su testimonio en unas pocas líneas y cuente su historia de manera breve y clara. Después, busque la oportunidad de compartir con alguien más lo que Dios ha hecho en su vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

SE QUE NO TENGO QUE DAR RESPUESTA A TODAS LAS PREGUNTAS PARA PODER HABLAR DE MI SALVADOR, SOLO VOY A CONTAR LO QUE ÉL HA HECHO PARA TRANSFORMAR TOTALMENTE MI VIDA; ANTES ERA CIEGO Y AHORA PUEDO VER.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Rohi, El Señor es mi Pastor (Salmo 23:1). Mi amado Señor Jesús, Tú eres ese Dios que nos protege, provee, guía, dirige y nos capacita además de cuidarnos pacientemente. Hoy vengo a Ti para decirte que estoy dispuesto, y bien preparado, para contar las maravillas que has hecho en mi vida, para ser testigo tuyo y llevar el mensaje de las buenas nuevas adonde sea que Tú quieras. Por eso, Espíritu Santo de Dios te pido tu Presencia permanente y tu apoyo en tan honrosa labor a la que he sido llamado, y de antemano te agradezco por el amor, la sabiduría y el conocimiento que me has dado. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 10 de julio de 2017

AHORA HIJOS

 

1 JUAN 3:1-3 Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a Él. Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero Él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es. Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como Él es puro. (N.T.V.)


©  Conocer a Dios como Padre, en el nuevo nacimiento, nos hace ahora verdaderos hijos de Dios.

Cuando escuchamos la palabra "padre", ¿qué imágenes nos vienen a la mente? ¿Un hombre que se pasa el día frente al TV o un hombre trabajador? ¿Alguien estricto o animoso? ¿Presente o ausente? No importa los atributos que puedan haber tenido nuestros padres, tenemos un Padre Celestial que es perfecto.

 

La vida del Señor Jesús nos ayuda a ver a Dios como nuestro Padre. Vemos al Salvador sosteniendo tiernamente a los niños, ocupándose de los enfermos y mostrando compasión a quienes no la merecían. Las palabras de Cristo nos hablan de un Padre que ama a la gente, que escucha las oraciones de sus hijos y que ofrece perdón movido por la gracia. El Señor Jesús reveló también que hay dos padres espirituales en este mundo: Dios Padre y satanás. Solo aquellos que han nacido espiritualmente en la familia de Dios pueden llamarle "Padre" a Dios. Este nuevo nacimiento (Juan 3:3) tiene lugar cuando una persona acepta el sacrificio expiatorio del Señor Jesús por sus pecados, recibe el bautismo en agua y del Espíritu Santo. Los que rechazan a Cristo, el único camino a Dios Padre (Juan 14:6), eligen, por tanto, al enemigo como su padre espiritual (Juan 8:42-45). Han creído en el padre de mentira y rechazado al Único Dios verdadero tal como se reveló en la persona de Jesús. Satanás vino para robar, matar y destruir (Juan 10:10), pero Jesús vino para que pudiéramos tener una nueva vida abundante y para ser reconciliados con Dios Padre.

 

Dios es sensible a cada necesidad que tenemos y ha prometido darnos lo mejor. Él se goza en dar cosas buenas a sus hijos y no usa nuestros pecados contra nosotros.

©  Usted, que es un hijo de Dios, ¿qué tan bien conoce a su Padre?

 

CONFESIÓN DE FE:

CONOZCO Y RECONOZCO A DIOS COMO MI PADRE, POR LO TANTO, SÉ QUE SOY UNA NUEVA CRIATURA GRACIAS A LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO EN MI POR MEDIO DE MI SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO, ENTONCES TENGO LA POTESTAD DE SER LLAMADO HIJO DE DIOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Echad, el Dios Único (Malaquías 2:10). Mi amado Dios y Señor, Tú, el Todopoderoso, eres el Único Dios verdadero, así te he conocido y te reconozco como mi Padre Celestial, ya que gracias a tu amor y misericordia incomparables, he podido nacer de nuevo y convertirme en un verdadero hijo de Dios, un hijo tuyo, y todo esto gracias a la obra redentora de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, en el cual he creído sin condición, pero también gracias a la obra regeneradora del Espíritu Santo en mi vida, de tal manera que ahora como hijo, tengo también la responsabilidad de caminar como tal y trabajar con ahínco para que otros te conozcan, Padre Santo, y puedan hacer parte de esta maravillosa familia, como hijos, en la que Tú eres nuestro Único Padre, gracias Señor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


 Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 9 de julio de 2017

¡¡¡ESPOSOS, AMEN A SU ESPOSA!!!

 

EFESIOS 5:25

Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella. (P.D.T.)


©  EL ESPOSO HIERE EL ESPÍRITU DEL MATRIMONIO:


Ø  Cuando él hace sentir a la esposa que ella no ocupa el primer lugar en la vida de él, después de Dios, los hijos, los amigos, el trabajo u otros intereses personales.

Ø  Cuando él permite que otras personas lo lleven a actividades y responsabilidades que reducen el tiempo de la familia. 

ECLESIASTÉS 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. (V.R.V.)

 

Ø  Cuando él no reconoce sus tentativas de agradarlo.

1 TESALONICENSES 5:18 Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando ataca el carácter de ella en vez de tratar los problemas reales.

EFESIOS 4:32 Más bien, sean bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándose unos a otros como Dios también los perdonó a ustedes en Cristo. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando la compara desfavorablemente con otras mujeres.

EFESIOS 4:29 Ninguna palabra obscena salga de su boca sino la que sea buena para edificación, según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando él no escucha con paciencia los puntos de vista de ella.

PROVERBIOS 18:13 Precipitarse a responder antes de escuchar los hechos es a la vez necio y vergonzoso. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él solo señala las flaquezas de ella.

ISAÍAS 58:9 Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. "Sí, aquí estoy", les contestará enseguida. "Levanten el pesado yugo de la opresión; dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos". (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no considera importantes las opiniones de ella.

ROMANOS 12:3-5 Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado. Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no asume el liderazgo espiritual de la familia.

TITO 1:6 El anciano debe llevar una vida intachable. Tiene que serle fiel a su esposa, y sus hijos deben ser creyentes que no tengan una reputación de ser desenfrenados ni rebeldes. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no demuestra disciplina interior.

PROVERBIOS 15:32 Si rechazas la disciplina, solo te harás daño a ti mismo, pero si escuchas la corrección, crecerás en entendimiento. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él se comunica inadecuadamente al hacer grandes modificaciones.

AMÓS 3:3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? (V.R.V.)

MATEO 18:19 También les digo lo siguiente: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo la hará. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él falla en la disciplina de los hijos.

1 TIMOTEO 3:4 Debe dirigir bien a su propia familia, y que sus hijos lo respeten y lo obedezcan. (N.T.V.)

PROVERBIOS 22:15 El corazón del muchacho está lleno de necedad, pero la disciplina física la alejará de él. (N.T.V.)

PROVERBIOS 29:17 Disciplina a tus hijos, y te darán tranquilidad de espíritu y alegrarán tu corazón. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él la corrige en público.

PROVERBIOS 17:9 Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando le recuerda a ella las cosas pasadas.

ISAÍAS 43:18…25 Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer... Yo, sí, Yo solo, borraré tus pecados por amor a mí mismo y nunca volveré a pensar en ellos. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él rehúsa reconocer sus errores.

PROVERBIOS 16:18; 28:13 El orgullo va delante de la destrucción, y la arrogancia antes de la caída. (N.T.V.)

PROVERBIOS 28:13 Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él falla en cumplir con sus responsabilidades básicas.

EFESIOS 5:25 Esposos, amen a sus esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. (R.V.A.'15)


©  Estas son algunas reflexiones acerca de los esposos, y quienes las atienden y las cumplen, podrán ver cambios en sus esposas.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 8 de julio de 2017

SE CRECE…

 

SALMO 92:12-15

El justo florecerá como la palmera; crecerá alto como el cedro en el Líbano. 

Plantados estarán en la Casa del Señor; florecerán en los atrios de nuestro Dios. 

Aun en la vejez fructificarán. Estarán llenos de savia y frondosos,

para anunciar que el Señor, mi Roca, es recto y que en Él no hay injusticia. (R.V.A.'15)


©  Se crece cuando uno acepta la realidad y posee suficiente aplomo y equilibrio para vivirla.


©  Se crece cuando uno mantiene un ideal, fortalece su voluntad y se apoya en su fe.


©  Se crece cuando uno asume su destino, pero se empeña en trabajar para modificarlo si es necesario.


©  Se crece cuando uno admite su pasado, construye el presente y proyecta el futuro.


©  Se crece cuando uno se valora a sí mismo sin dejar de valorar a los demás.


©  Se crece cuando uno recorre la vida con la verdad, sin oscuros secretos y sin hipocresías ni falsedades.


©  Se crece cuando uno permite que su conciencia apruebe los dictados de su corazón y su mente.


©  Se crece cuando uno se siente feliz escuchando, ayudando o dando a los demás, sin esperar recompensa alguna, pero alegrándose al recibir algo por más pequeño que sea.


©  Se crece cuando uno no actúa cínica o cobardemente ni usa máscaras según las personas, y es coherente en todas las circunstancias.


©  Se crece cuando uno experimenta que al abrir un surco de respeto y al echar en él semillas de bondad, se cosechan frutos de amor.


©  Se crece cuando uno aprende a pronunciar con sinceridad palabras como: "gracias", "me equivoqué", "te necesito", "perdón", "tienes razón" y "te amo".


©  Se crece cuando uno puede enfrentar otoños e inviernos, aún perdiendo hojas o temblando de frío.


©  Se crece cuando uno frente a una mirada hostil o un gesto agresivo puede esbozar una sonrisa como respuesta.


©  Se crece cuando uno se libera de la pesada carga de rencores, de mentiras, de infidelidades, de soberbia y de egoísmos.


©  Se crece cuando uno se anima a volar alto como un águila, a sostenerse como un árbol o a iluminarse como una estrella.


©  Se crece cuando uno cree que es capaz de transformar deseos e ilusiones en realidades, sin permitir que se apague la llama de la esperanza.


©  Se crece cuando uno comprueba que el verdadero amor significa tolerar, ceder, sufrir, llorar y aún renunciar.


©  Se crece cuando uno se da cuenta que sólo se puede dejar de crecer el último instante de su vida…

 

¡¡¡Permitámonos crecer, agradeciendo a Dios todo los que nos da!!!

 

LEVÍTICO 26:9

Porque Yo me volveré a vosotros, y os haré crecer,

y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 7 de julio de 2017

NUEVO NACIMIENTO

 

JUAN 3:3-7 Jesús le respondió:

-  Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el Reino de Dios.

-  ¿Qué quieres decir? exclamó Nicodemo. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo? Jesús le contestó:

-  Te digo la verdad, nadie puede entrar en el Reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. Así que no te sorprendas cuando digo: "Tienen que nacer de nuevo". (N.T.V.)


©  Amados, pero Perdidos, es por eso que necesitamos el nuevo nacimiento. (Leer Juan 3:1-18)

 

Muchas personas asumen que, puesto que Dios es amor, Él dará un lugar a todo el mundo en el Cielo, pues no entienden las verdades básicas en cuanto a "perdidos" y "salvos".

1. Todas las personas comienzan su vida como seres "perdidos". Cuando Adán pecó (Génesis 3), su espíritu se volvió malo y rebelde al igual que los de todos los que hemos nacido después de él (Romanos 5:12). Esa "naturaleza de pecado" que se transmitió de una generación a otra, hace que estemos "perdidos".


2. La humanidad está muerta en delitos y pecados (Efesios 2:1). Cuando Adán pecó, su relación íntima con Dios murió. Nosotros, sus descendientes, hemos nacido en ese estado de muerte. Aunque físicamente estamos vivos al nacer, nuestro espíritu, la única parte de nosotros que puede relacionarse con Dios, está muerto.


3. Somos seres eternos. Porque estamos hechos a imagen de Dios, nuestra alma es eterna. Pero la Biblia nos dice que quienes rechazan a Cristo como Salvador perecerán (Juan 3:18). Esto no significa que serán aniquilados, sino que estarán separados de Dios eternamente. Entonces debido a todo esto….

 

4. Es necesario el Nuevo Nacimiento (1 Pedro 1:3). Para tener una verdadera e íntima relación con el Padre Celestial, es necesario que la parte de nosotros, el espíritu, que ha estado muerta para Dios sea ahora vivificada. Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, la vida misma de Dios nace en nosotros, entonces pasamos de estar espiritualmente muertos y perdidos, a estar vivos y salvos.

 

CONFESIÓN DE FE:

NUESTRO PADRE CELESTIAL, POR AMOR A NOSOTROS, PROVEYÓ LO QUE NECESITÁBAMOS UN SALVADOR, QUIEN NOS DIO UN NUEVO NACIMIENTO. VOY A PREDICAR ESTA VERDAD SIN CONDICIONES A TODA CRIATURA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Dios de dioses y Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Mi amado Señor, gracias por tu gracia y tu favor permanentes sobre mi vida, Tú me has hecho una nueva criatura y así me llenaste de fe y esperanza, yo te reconozco como mi Único y Verdadero Dios, mi Señor y mi Salvador. Yo estoy listo por medio de tu gracia y tu perdón, para anunciar esta buena nueva a mis semejantes, ejercer con conocimiento y con amor el ministerio que me has encargado principalmente, el de la reconciliación de todos con Dios Padre. Gracias Dios mío por hacerme una nueva criatura al darle vida a mi espíritu, imprimiendo en mí el carácter de Cristo, de manera que pueda restaurarme y llegar a su estatura y su plenitud, a la semejanza de su madurez espiritual y servirle a Él y a su pueblo con denuedo, es decir mucho amor y responsabilidad. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 6 de julio de 2017

REGLA DE ORO

 

MATEO 22:35-40 Uno de ellos, experto en la ley religiosa, intentó tenderle una trampa con la siguiente pregunta:

-  Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante en la ley de Moisés?

Jesús contestó:

-  "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente". Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos. (N.T.V.)


©  Regla de oro de Jesús, para amar a los demás.

Jesús dijo a sus discípulos: "Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mateo 7:12). A este código de conducta se le conoce, por lo general, como la "Regla de Oro".

 

En teoría, estamos de acuerdo en que es un buen precepto, sin embargo, nos resulta difícil cumplirlo. Si hiciéramos una lista de las maneras que esperaríamos ser tratados, y luego la comparáramos con nuestra propia conducta, probablemente no daríamos la talla. Por supuesto, es fácil amar a quienes nos tratan bien, pero…©  ¿Cómo respondemos cuando somos ofendidos?

La verdad es que el Señor nos manda a amar todo el tiempo. No importa cómo seamos tratados, debemos pensar en las cualidades que valoramos, lealtad, confianza, perdón y aceptación. Lamentablemente, nuestra sociedad estimula el egoísmo, la codicia y el orgullo, que son enemigos del amor que Jesús ordenó, sin embargo, cuando nos preocupamos por los demás de la manera que el Señor dicta, las relaciones pueden hacerse más profundas y crecer. Tratar a los demás con esta clase de amor no es natural ni fácil. En realidad, amar como Jesús mandó es imposible humanamente, pero cuando confiamos en Cristo como nuestro Salvador, el Espíritu Santo nos da fuerzas (Gálatas 2:20).

 

Dedique tiempo para pensar en las maneras en que espera que los demás le traten. Ahora pregúntese:

©  ¿Es así como yo trato a la gente? Pídale a Dios que le revele un aspecto en el que Él quiera ayudarle a poner en práctica la regla de oro.

 

CONFESIÓN DE FE:

SE QUE APLICAR LA "REGLA DE ORO" DE JESÚS PARA AMAR A LOS DEMÁS SIN CONDICIÓN NO ES FÁCIL, PERO LA PRACTICARE EN MI COTIDIANIDAD, DE MANERA QUE SE CONVIERTA EN PARTE DE MI ESTILO DE VIDA.

 

ORACIÓN:

Dios Misericordioso, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Salmo 25:6). Mi amado Señor Jesús, sé que Tú eres el Todopoderoso y tienes una predisposición incondicional y altamente favorable hacia todos nosotros; Dios lleno de misericordia, bondad, lealtad, fidelidad, lleno de ese amor que asume obligaciones elegidas voluntariamente. Y lo sé porque me lo has prodigado sin condición, por eso hoy clamo a Ti, para que ese mismo amor fluya de mí como la "Regla de Oro" para tratar y amar a los demás como yo quiero y espero que me traten a mí, también para que al aplicarla en las relaciones que establezco, ellas sean más profundas y siempre crezcan. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 5 de julio de 2017

PRIMER PASO

 

MATEO 3:13-17 Luego Jesús fue de Galilea al río Jordán para que Juan lo bautizara, pero Juan intentó convencerlo de que no lo hiciera.

-  Yo soy el que necesita que Tú me bautices, dijo Juan, entonces, ¿por qué vienes Tú a mí?

Pero Jesús le dijo:

-  Así debe hacerse, porque tenemos que cumplir con todo lo que Dios exige.

Entonces Juan aceptó bautizarlo. Después del bautismo, mientras Jesús salía del agua, los cielos se abrieron y vio al Espíritu de Dios que descendía sobre Él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: "Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo". (N.T.V.)


©  El Bautismo en Agua: El primer paso como seguidores de Jesucristo.

Cristo comenzó su ministerio público con el bautismo.

 

En esos días, Juan el Bautista estaba llamando a la gente a confesar sus pecados y a demostrar su arrepentimiento mediante la inmersión en el agua.

©  ¿Por qué, entonces, el inmaculado Jesús pidió ser bautizado?

Al comienzo, Juan rehusó bautizarlo sabiendo que Cristo era "El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29). Pero Jesús no estaba demostrando arrepentimiento, sino que se estaba identificando sacrificialmente con la humanidad pecaminosa. Como cristianos, estamos llamados a seguir el ejemplo de Jesús en todas las cosas. Es por eso que el bautismo es el primer paso como seguidores de Jesús. Así como Él estuvo dispuesto a identificarse con nosotros, nos identificamos públicamente con Él cuando somos bautizados y declaramos simbólicamente que:

1. He puesto mi fe en Jesucristo como mi Salvador y creo que la deuda por mi pecado fue pagada en su totalidad por su sacrificio.

2. Creo que, así como Él resucitó de entre los muertos, yo también seré resucitado por medio de Él.

3. Caminaré en la voluntad de Dios mientras esté en este mundo y viviré con Él por toda la eternidad.

4. Porque me amó lo suficiente como para identificarse conmigo en mi pecado, le demostraré mi amor a Él siguiendo su ejemplo ahora y durante el resto de mis días.

 

El bautismo demuestra nuestra conexión no solo con Cristo, sino también con nuestros hermanos espirituales, pasados, presentes y futuros. Nos unimos a todos los que caminaron antes de nosotros en la fe, declarando que somos miembros de un mismo cuerpo, redimidos y resucitados por el mismo Señor.

 

CONFESIÓN DE FE:

DOY ESE PRIMER PASO DEL BAUTISMO EN AGUA EN OBEDIENCIA E IDENTIFICACIÓN CON LO QUE JESÚS HA HECHO POR MÍ, DANDO TESTIMONIO PÚBLICO QUE AHORA SOY UNA NUEVA CRIATURA GRACIAS A SU OBRA REDENTORA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chaiyai, Dios de mi Vida (Salmo 42:8). Amado Dios y Señor nuestro, hoy vengo a tu Presencia con un corazón agradecido por la nueva vida que me has dado en Cristo, por la transformación que, a través del modelo de vida de nuestro Señor Jesús, se ha gestado en mí. Gracias por tu Espíritu Santo que me guía, me enseña y me dirige en esa nueva vida, para que el bautismo no solo sea ese símbolo de muerte a la vieja vida y resurrección a la totalmente nueva que me has dado, sino también un testimonio público de lo que Tú puedes hacer con cualquiera que en Ti cree y te reconoce como el Señor de su vida, este es el Poder de tu Evangelio, poder para salvación. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.