martes, 16 de enero de 2018

TROPEZAR

 

GÁLATAS 6:1 Hermanos, es posible que alguno de ustedes caiga en la trampa del pecado. Ustedes, que son guiados por el Espíritu, acérquense a él y ayúdenle a corregir su error. Pero ¡ojo!, háganlo con humildad, pues ustedes también pueden caer en tentación. (PDT)

 

♥ De que debemos hacer o cómo actuar cuando un cristiano tropieza.

Los creyentes pueden llegar a tropezar en la senda de la fe. Según el apóstol Pablo, nuestra responsabilidad es ayudar a los hermanos caídos a levantarse. 

 

He aquí seis áreas en las que usted puede ayudar:

 

1.   Procure ayudar al creyente a ver y reconocer su falta como un pecado.

2.   ¿Acepta la responsabilidad por su pecado? Es fácil culpar a otros por nuestras faltas, pero cada persona es responsable de su propia conducta.

3.   Anime al creyente a confesar su pecado y arrepentirse. El arrepentimiento verdadero se traduce en un cambio de conducta.

4.   Puede ser necesario hacer restitución. Por ejemplo, si algo fue robado, debe ser devuelto o pagado, o si alguien resultó dañado emocional o espiritualmente, hay que buscar el perdón. Las circunstancias pueden justificar la asesoría de un pastor.

5.   Ayude al creyente a determinar qué lección puede estar Dios tratando de enseñarle. A menudo pasamos por alto el hecho de que el Señor quiere comunicarse con nosotros en nuestros tiempos de dificultad.

6.   Aconseje al creyente que responda a la disciplina de Dios con gratitud. Esto es difícil para cualquier persona, pero por medio de la disciplina podemos aprender más acerca de nuestro Padre Celestial.

 

Nuestra responsabilidad como hermanos en Cristo, no es condenar sino restaurar con gentileza y humildad. Debemos ser sensibles a las heridas y necesidades de nuestros hermanos en la fe. Y luego, si nosotros tropezamos también, podemos esperar un trato semejante en el mismo espíritu de amor.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ CON MANSEDUMBRE Y HUMILDAD AYUDAR A CUALQUIER HERMANO EN CRISTO QUE HAYA CAÍDO, NO SOLO A RECONOCER SU ERROR, SINO TAMBIÉN A QUE ENTIENDA QUE EL PERDÓN DE DIOS ESTÁ A SU ALCANCE, SIEMPRE Y CUANDO HAYA EN ÉL UN ARREPENTIMIENTO GENUINO.

 

ORACIÓN:

Dios Padre Misericordioso, Elohim Mishpat, Dios de Justicia (Isaías 30:18). Mi Dios Todopoderoso, Tú eres perfectamente justo y traerás justicia perfecta al mundo en el preciso y necesario momento, y es claro que en tu Palabra nos exhortas a restaurar y no a condenar a nuestros semejantes, y especialmente a los hermanos de la fe cuando los hallamos en alguna falta que a Ti te desagrada; es por eso que hoy acudo a tu Presencia para que mantenga yo la intención de restaurar con mansedumbre y humildad al caído en pecado, y que pueda además, estar atento y perfectamente apercibido de que ninguno de nosotros somos perfectos, pues podemos necesitar en cualquier momento la ayuda de uno de ellos, y para no caer en la misma tentación. Así que, estoy listo y dispuesto para ayudar a aquel que tropieza, bajo los parámetros que Tú me indicas. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 15 de enero de 2018

DISTINTIVOS

 

JOSUÉ 1:6,7 Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a sus padres que les daría. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. (NTV)

 

♥ Dos distintivos claros de los conquistadores de las promesas de Dios.

Debemos aprender a esperar en Dios. 

 

Quizá ha escuchado una y otra vez el refrán que dice: "Dios dice: ayúdate que yo te ayudaré." Para millares de personas constituye un aliciente porque están convencidas de que lo enseña la Biblia. Sin embargo, para sorpresa de muchos, no es así. En ninguna parte de las Escrituras dice algo parecido. Lo que sí encontramos es el mandato de Dios para un conquistador de promesas, como lo fue Josué. Él junto con el pueblo de Israel se encontraba a las puertas de entrar en la tierra prometida. Como vemos en el pasaje que estudiamos hoy El Señor le dijo a Josué: 

-    "Esfuérzate y sé muy valiente, porque tú repartirás la tierra que Juré a sus padres. Solamente esfuérzate y sé muy valiente…" (RV60)

Esa instrucción de esfuérzate y sé valiente, se repite varias veces en el libro de Josué.

 

Recordemos, entonces, los dos distintivos que animan a un conquistador de promesas:

1.   Esfuerzo.

2.   Valentía.

Jamás olvide que Dios tiene grandes promesas para usted y para su familia. Esfuércese, ore, dé pasos de fe. Asuma una posición de valentía; no desfallezca ante los primeros obstáculos, derríbelos y siga adelante. Puedo asegurarle que, si lo hace, se moverá desde hoy en la dimensión sobrenatural de Dios, viendo materializadas en su vida y en la de su familia, las promesas que ha recibido del Señor a través de la oración y la lectura de las Escrituras.

 

CONFESIÓN DE FE:

QUE TÚ PROMESA, SEÑOR, NO NOS SEA VANA. ESTE ES UN DÍA BUENO PARA ESFORZARME Y SER MUY VALIENTE NO EN MI FUERZA SINO EN EL SEÑOR. CUIDARE DE SER OBEDIENTE A LAS INSTRUCCIONES DE DIOS.

 

ORACIÓN:
Señor Jesús, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza, mi Roca fuerte, mi castillo eres Tú (Salmo 43:2). Mi amado Señor, sé que Tú deseas hacernos fuertes, y cuando nos damos cuenta y reconocemos que somos débiles, entonces es más fácil para Ti hacernos fuertes, esforzados y valientes. Dios mío, gracias quiero darte hoy por todas las promesas que me has dado para que yo tenga una vida digna y bienaventurada; ayúdame a comenzar este año con una nueva actitud, con mucho esfuerzo y valentía, para hacer lo mejor de cada día, y que éste sea uno pleno, de edificación, de crecimiento espiritual; aclara mi mente y así podré oírte y servirte más y mejor, acelera mi transformación, para mantenerme firme en tus caminos. Ahora me queda solo esforzarme y ser muy valiente, y mantenerme firme para ver materializadas en mí, en mi familia y en mi iglesia las grandes promesas recibidas de Ti, especialmente las promesas de sanidad y provisión. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 14 de enero de 2018

DIEZ PREGUNTAS PARA MATRIMONIOS

 

♥ Un Matrimonio de éxito es una relación de tomar y dar, en la que cada parte da noventa por ciento y solo toma diez por ciento.

 

Hágase estas diez preguntas con el fin de comprobar su capacidad de dar y recibir:

 

 1.      ¿Está dispuesto a guardar silencio cuando su cónyuge necesita un momento de quietud?

 

 2.      ¿Es capaz de aceptar un reproche y quedarse tranquilo sin protestar?

 

 3.      ¿Está dispuesto a darle el beneficio de la duda a su cónyuge?

 

 4.      ¿Está dispuesto a hacerse cargo de una tarea extra cuando su cónyuge está estresado?

 

 5.      ¿Está dispuesto a dar una palabra espontánea de ánimo?

 

 6.      ¿Está dispuesto a dedicarle tiempo a su cónyuge, a solas y sin interrupción?

 

 7.      ¿Está dispuesto a responderle a su cónyuge con cortesía, por favor y gracias?

 

 8.      ¿Está dispuesto a tomarse un tiempo para que los ánimos se enfríen cuando la discusión parece caldearse?

 

 9.      ¿Está dispuesto a dar un cumplido?

 

10.    ¿Está dispuesto a aceptar la crítica?

 

Qué tanto estoy dispuesto a dar, pero cuánto puedo recibir, y no me refiero solamente a lo bueno, me refiero también a esas críticas, discusiones, peleas, enojos, etc., que se dan en toda relación.

 

♥ ¿Estoy dispuesto a escuchar y analizar si estoy en un error, o solo puedo ver los "errores" de mi cónyuge?

 

CONCLUSIÓN:

♥ Se necesita mucho valor y amor para con esa persona, para poder pedir perdón y tratar de arreglar las situaciones difíciles.

♥ Cuando una pareja decide casarse, casi todo es maravilloso, como estar en las nubes, pero hasta que comienza la convivencia es donde se pone a prueba el verdadero amor entre ambos.

♥ Cuando usted puede responder estas diez preguntas, se da cuenta de sus flaquezas y fortalezas como pareja.

♥ Entonces, ¿qué tan dispuesto esta en mejorar esas flaquezas para poder disfrutar una vida en pareja sana y feliz?

 

COLOSENSES 3:12-15 

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, 

ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. 

Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. 

Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. 

Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. 

Y sean siempre agradecidos. (NTV)

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

      Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 13 de enero de 2018

SIRVAMOS DE EJEMPLO DE LA BONDAD DE DIOS

 

♥ Podemos ser un ejemplo de la bondad de Dios, al despojarnos de todo, como lo hizo Jesús, para servir a los demás, a nuestros semejantes.

 

FILIPENSES 2:3-8 

No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. 

Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 

No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás. Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. 

Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 

En cambio, renunció a sus privilegios Divinos; 

adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. 

Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios 

y murió en una cruz como morían los criminales. (NTV)

 

Cuentan que, en la segunda guerra mundial, un capellán se aproximó a un herido en medio del fragor de la batalla y le preguntó:

-  ¿Quieres que te lea la Biblia?

-  Primero dame agua que tengo sed, dijo el herido.

 

El capellán le convidó el último trago de su cantimplora, aunque sabía que no había más agua en kilómetros a la redonda.


-   ¿Ahora sí?, preguntó de nuevo el capellán.

-   Primero dame de comer, suplicó el herido.

El capellán le dio el último pedazo de pan que atesoraba en su mochila.


-   ¡Tengo frío! Fue el siguiente clamor del herido.

Entonces el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña, pese al frío que calaba los huesos, y cubrió al lesionado.


-   Ahora sí, le dijo el herido al capellán. Háblame de ese Dios que te hizo darme tu última agua, tu último pedazo de pan y tu único abrigo…

 

¡¡¡Quiero conocerlo así, en su bondad!!!

 

1 TIMOTEO 4:10-12

Es por eso que trabajamos con esmero y seguimos luchando, porque nuestra esperanza está puesta en el Dios viviente, quien es el Salvador de toda la humanidad y, en especial, de todos los creyentes. Enseña esas cosas e insiste en que todos las aprendan. No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza. (NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


      Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 12 de enero de 2018

RENDIRNOS

 

DEUTERONOMIO 4:5-7 Mira, ahora te enseño decretos y ordenanzas tal como me lo encargó el Señor mi Dios, para que los obedezcas en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer. Síguelos al pie de la letra y darás a conocer tu sabiduría y tu inteligencia a las naciones vecinas. Cuando esas naciones se enteren de todos estos decretos, exclamarán: "¡Qué sabio y prudente es el pueblo de esa gran nación!". Pues, ¿qué gran nación tiene un dios que esté tan cerca de ellos de la manera que el Señor nuestro Dios está cerca de nosotros cada vez que lo invocamos? (NTV)

 

♥ Parece contradictorio, pero el único camino hacia la victoria es una vida de entrega y servicio, es decir, rendirse totalmente al Señor Jesucristo.

En tiempos como estos, queremos cambiar el mundo. O, al menos, nos gustaría que el mundo fuera diferente. Miramos a nuestro alrededor, en nuestras comunidades, nuestro país y más allá, y vemos muchos problemas, vemos aflicción. Aunque hayamos buscado cada solución terrenal, nos encontramos aún enojados, sin alegría y con miedo. No importa lo que hagamos, nada cambia realmente, al menos no por mucho tiempo. Sí, hay problemas en el mundo, pero hay un problema que no está "allá afuera" en algún lugar, sino dentro de cada uno de nosotros: la dureza de nuestro corazón. Queremos cambiar el mundo, pero primero debemos cambiar nosotros. ¡Debemos rendirnos!

 

♥ Rendirse: una palabra que el mundo interpreta como fracaso, derrota, o darse por vencido. Pero para los seguidores de Cristo, es el comienzo de la victoria. Nos rendimos a la voluntad de Dios y sus caminos, invitando su Reino a estar plenamente establecido en nuestra vida, es decir, los preceptos del Reino impregnando cada aspecto de lo que somos. Perdemos nuestra vida para poder ganar la vida de Cristo, y llegar a parecernos más a Él en el proceso, y el mundo que nos rodea comienza a cambiar a medida que el Espíritu Santo nos lleva a experimentar más humildad, sacrificio, compasión y perdón. Tal vez hayamos pasado años en la iglesia, en grupos de estudio bíblico y reuniones de oración. Tal vez creamos que ya nos hemos rendido por completo a Cristo, pero la forma en que servimos y actuamos en nuestra vida cotidiana, a menudo indistinguible de aquellos que aún no han aceptado a Cristo, demuestra lo contrario.

♥ ¿Qué pasaría si todos los cristianos decidieran entregarse por completo a Jesucristo cada hora, cada día? 

♥ ¿Cómo sería si sus hogares y negocios se convirtieran en parte del Reino de Dios?

 

CONFESIÓN DE FE: 

POR MEDIO DE LOS TIEMPOS DE QUEBRANTAMIENTO, EL SEÑOR ME ENSEÑA UNA GRAN LECCIÓN, LA ENTREGA Y LA OBEDIENCIA A DIOS SON LAS QUE HACEN VALIOSO MI SERVICIO PARA ÉL Y LA TRANSFORMACIÓN DE MI VIDA. 

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kol Basar, Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Tú, mi Señor, el Todopoderoso nos has creado a todos los seres sobre la tierra y demandas que nos conformemos a tus planes para nosotros. Gracias Padre Celestial por enseñarme a través de tu disciplina, pues Tú conoces muy bien mis debilidades y la forma correcta en convertirlas en fortalezas. Sé que puedo decir "heme aquí, dispuesto estoy" ya que en tu perfecto conocimiento e infinita sabiduría me gozo y descanso para llevar a cabo con dignidad y abundante bendición mi vida y el servicio al cual me llamaste. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tus enseñanzas y tu disciplina, he orado en tu Poderoso Nombre, Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.