domingo, 23 de diciembre de 2018

🌟 CARTA AL NIÑO DIOS 🌟

 

🙏🏼 A través de esta carta quiero llegar a Ti, pero no como en otros años en que pedía regalos para mí. Esta vez quiero pedirte algo para papá y mamá.

 

🙏🏼 Me he dado cuenta de que a veces el mundo de los adultos es complicado y confuso, y la verdad es que a ratos no sé que quieren decirme ni enseñarme. Me exigen cosas que ellos mismos no hacen, me enseñan cosas que ellos mismos no practican y me hablan de amor cuando ellos mismos no parecen entenderlo.

 

🙏🏼 Trabajan y corren para lograr muchas cosas, pero no tiene tiempo para disfrutarlas.

🙏🏼 Aseguran que soy lo más importante de sus vidas, pero le dedican más esfuerzo a su trabajo y ocupaciones.

🙏🏼 Dicen quererme mucho, pero en aras de educarme a veces me ignoran, me insultan o me maltratan.

 

🎄Por eso quiero pedirte este año que papá y mamá aprendan a amarte y sepan mostrarme lo que es el verdadero significado de la Navidad, es decir:

Que comprendan, por ejemplo, que disfruto tanto dando como recibiendo.

Que me lleven a compartir un momento de cantos y alegrías con quienes no tienen familia.

Que me permitan conseguir un regalo para un niño que no tiene padres que se lo den.

Que me ayuden a preparar un obsequio para un anciano pobre o un mendigo desamparado.

Que me den pocos regalos, porque disfruto más cuando recibo poco.

Que sepan que cuando me dan tantas cosas, además de que me saturan, aprendo a medir su amor por lo que me den.

Que no me amenacen asegurándome que Tú me traerás regalos solo si me comporto bien; los regalos no simbolizan tu amor y sé que este no me faltará, aunque me porte mal.

Que entiendan que gozo más con ellos que con cualquier obsequio.

Que sepan que su interés y atención personal me dicen más que todo lo que me pueden regalar.

Que comprendan que me gusta verlos compartir con los otros no solo lo que nos sobra sino también lo que nos puede faltar.

Que me ayuden a compartir con los que tienen menos y a no envidiar a los que reciben más.

 

🎄Gracias Dios mío por el amor con que siempre me has amado y provisto🎄

 

PROVERBIOS 21:26

Hay quienes se la pasan codiciando todo el tiempo, ¡pero a los justos les encanta dar!

(NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

         

sábado, 22 de diciembre de 2018

NACIDO PARA MORIR

 

Aunque millones de personas celebran el nacimiento de Cristo, pocas parecen ser conscientes de su verdadero significado.

 

Reconocemos que su nacimiento fue inusitado, porque nació de una virgen.

Su vida también fue singular, porque fue el único que vivió sin pecar.

Su muerte también fue inusual.

Jesús no fue un mártir.

No fue una víctima de circunstancias desafortunadas que moría por una causa digna.

Tampoco dio su vida para dar un buen ejemplo.

 

Hay mucho más en su historia:

El Señor Jesús vino a este mundo para ser nuestro Salvador.

EL mismo Jesús dijo que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10).

 

¿Quiénes son los perdidos?

La Biblia nos dice que todos pecaron y que la paga del pecado es muerte (Romanos 3:23; 6:23).

Para salvar al mundo, Jesús tuvo que morir por él.

Vino y vivió una vida perfecta, sin pecado, y luego sufrió la muerte que nosotros debíamos haber sufrido.

 

El verdadero significado de la Navidad es que Jesús nació para morir.

Puesto que fue crucificado y luego resucitó de entre los muertos, el perdón de pecados y la seguridad del cielo ahora se ofrecen a todos los que creen en Él como Señor y Salvador (Juan 1:12).

 

¿Has aceptado el regalo de salvación de Dios?

Si no lo has hecho hazlo hoy, y ésta será la Navidad más significativa que hayas vivido jamás.

 

Si no entendemos que la cruz es más importante que el pesebre, hemos perdido el verdadero significado del nacimiento de Cristo, de la navidad.

 

MATEO 20:28

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan,

sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos. (N.T.V.)

 

FELIZ NAVIDAD

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 21 de diciembre de 2018

VERDAD

 

2 TIMOTEO 3:7-9 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. (RV60)

JUAN 8:31,32 Jesús les dijo a los que creyeron en Él:

-      Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (NTV)

 

De la verdad que nos liberta, el Señor Jesús, quien ha venido a nacer en nuestro pesebre, nuestro corazón.

 

En 1692, la Universidad de Harvard adoptó el lema de:

"Veritas Christo et Ecclesiae", que quiere decir: "Verdad por Cristo y la Iglesia".

Su emblema mostraba tres libros, uno de ellos boca abajo, para simbolizar la limitación del conocimiento humano. Pero en décadas recientes, ese libro ha sido puesto boca arriba para representar la capacidad ilimitada de la mente humana. Y el lema ha sido cambiado a solamente "Veritas": Verdad.

 

La búsqueda del conocimiento es digna de alabar y, sin embargo, puede llevar rápidamente al orgullo y a la negativa a reconocer cualquier límite de nuestras capacidades mentales. Cuando eso sucede, la verdad bíblica se ignora o se rechaza.

 

¿Cuál, entonces, es la verdad de la verdad? Un rey sabio, Salomón, escribió hace siglos:

PROVERBIOS 1:7 El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. (NTV)

Debemos reconocer la relación que existe entre Dios y la verdad. Y como lo muestran los versículos que estudiamos hoy, sin la ayuda del Espíritu Santo y la instrucción de la Palabra de Dios, los hombres estarán "siempre aprendiendo, pero nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad" (2 Timoteo 3:7). Sin embargo, cuando reconocemos y obedecemos la verdad de Jesucristo somos liberados de la ignorancia espiritual y del error.

 

Es por eso por lo que debemos ser diligentes en nuestro estudio de la Biblia. Es el único libro que nos dice la verdad de la verdad y que nos lleva por el camino correcto de la vida y nos da la verdadera libertad, al ayudarnos a conocer a Jesucristo, la Verdad, a quien celebramos verdaderamente en esta navidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ ESTUDIAR CON DILIGENCIA LA PALABRA DE DIOS Y ASI PODER CONOCER LA VERDAD DE LA VERDAD, A JESÚS MISMO, QUIEN VINO A NACER EN MI CORAZÓN Y HACERME VERDADERAMENTE LIBRE.

 

ORACIÓN:

Padre celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Señor Jesús, Camino, Verdad y Vida eres Tú (Juan 14:6) y el Deot, Dios de todo conocimiento; Dios mío que estas en el Cielo y que me has dado una Palabra, en tu amado hijo Jesucristo, que es completa y que es verdadera, por ella, con ella y en ella puedo vivir una vida llena de felicidad, integridad y bendiciones sobrenaturales y sobreabundantes; y además puedo reconocer que de tu mano siempre seré libre para tomar decisiones ajustadas a esa Palabra y a la convicción que tengo de ella. Por eso te doy gracias hoy desde lo más profundo de mi corazón, gracias por tu Palabra mi amado Señor, Salvador y Libertador Jesucristo, gracias por haber nacido en el pesebre de mi corazón; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

        

jueves, 20 de diciembre de 2018

ADORACIÓN = GRACIAS

 

SALMO 26:6B,7 Vengo ante tu altar, oh Señor, entonando un cántico de gratitud, y contando de todas tus maravillas. (NTV)

 

En esta navidad y en vísperas de comenzar un año nuevo, demos gracias a Dios, en Adoración, por estar siempre cerca a nosotros.

 

En esta época del año, en medio de fuerzas y acontecimientos demasiado grandes para que nosotros solos forcejeemos con ellos, se nos presenta un mensaje intimidante de aislamiento. Empequeñecidos frente al tamaño del universo, la incertidumbre del futuro, las necesidades de alimento y amistad, somos como ese estudiante de sexto año que acaba de cambiarse de ciudad y está de pie frente a su nueva escuela el primer día de clases, sin conocer a nadie. Nos espera cualquier cosa. Ahí es cuando queremos saber con certeza que no estamos solos. El adorar es una forma de agradecer al Señor por estar con nosotros más cerca de lo que cualquier otro amigo podría estarlo alguna vez. En el corazón mismo de la adoración y la alabanza está la acción de gracias, gratitud al Señor por todo lo que ha hecho, esta haciendo y hará, y por todo lo que es. Con la adoración reconocemos la mano del Señor en nuestra vida y le decimos cuán contentos estamos por ello. Es sencillo y espontáneo, como las gracias expresadas a un padre por un niño que acaba de pescar su primer pez: "Gracias por traerme a pescar, papá". Hay tanto dentro de estas palabras atesoradas durante años por el padre, y se convierten en el punto culminante del viaje en un instante. La adoración no es el reconocimiento de un desconocido; es el agradecimiento de un niño para quien el padre ha dispuesto y hecho muchas otras cosas. Aunque el niño en realidad nada sabe sobre las preparaciones para el viaje, mucho menos para la vida diaria en el hogar una vez que hayan regresado, y el padre considera las simples gracias como la suficiente recompensa por todo. Casi ninguna otra cosa puede hacer que un padre se sienta tan exitoso en su vida.

 

Así es como Dios recibe nuestra adoración. Es como decir:

"Gracias, Papá, ¡Te amo!"

Aunque posiblemente nuestra adoración no pueda abarcar todo lo que el Señor es o todo lo que ha hecho, esta haciendo y hará por nosotros, Él la recibe como su honra más preciada. Los ángeles claman en adoración majestuosa todo el tiempo, pero al Señor le encanta el sonido de nuestra simple adoración desde la Tierra, más que todos los himnos angelicales que pudieran cantarse alguna vez.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY LE DIRÉ A DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO, EN ADORACIÓN Y ALABANZA DE GRATITUD: ¡GRACIAS PAPÁ POR TODO LO QUE HAS HECHO ESTAS HACIENDO Y HARAS POR MÍ! POR LO QUE ÉL ES Y PARA EXALTAR SU NOMBRE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Mikarov, Dios que está cerca de nosotros (Jeremías 23:23). Dios mío, Abba Padre, Tú eres mi Padre Celestial y puedo decirte en este día: gracias Papá por amarme y darme oxigeno cada día, tu amor incomparable y tu misericordia. En adoración y con el corazón lleno de gratitud, quiero exaltar tu Nombre, eres el único merecedor de esa adoración, pues yo se que has hecho, haces y harás todo lo necesario para que yo tenga una vida digna y llena de bendiciones, por eso hoy te digo, desde lo más profundo de mi corazón, gracias Papito Santo, gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por estar con nosotros por siempre; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

miércoles, 19 de diciembre de 2018

ABUNDANCIA

 

FILIPENSES 4:12,13 Sé vivir en la pobreza, y sé vivir en la abundancia. En todo lugar y en todas las circunstancias he aprendido el secreto de hacer frente tanto a la hartura como al hambre, tanto a la abundancia como a la necesidad. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! (RVA'15)

 

De cómo saber vivir en la abundancia.

Hay muchos que saben vivir sin nada, pero no han aprendido a vivir en abundancia. Cuando ellos llegan a la cima sus cabezas se marean y están listos para caer. Muchos deshonran su profesión en la prosperidad y no en la adversidad. Es una cosa peligrosa ser próspero. El crisol de la adversidad es un ensayo menos severo para el cristiano que la abundante olla de prosperidad.

 

¡Que estrechez de alma y que negligencia en las cosas espirituales vienen tan cerca del perdón y las generosidades de Dios!

 

En el pasaje que estudiamos hoy el Apóstol Pablo nos instruye en el hecho de que él conoció como vivir en la abundancia, cuando él tuvo mucho supo cómo usarlo. La gracia abundante lo sostuvo en la prosperidad abundante. "En todas las cosas yo he sido instruido, tanto para estar lleno como para tener hambre". Es una lección Divina para saber cómo estar lleno, los Israelitas estaban llenos una vez, pero mientras la carne estaba aún en su boca, la ira de Dios vino sobre ellos. Abundancia de pan ha traído frecuentemente abundancia de sangre, y ha traído también perversidad de espíritu.

 

Pidámosle al Señor que nos enseñe "como estar llenos", y entendamos que Él nos enseñará, a través de las lecciones preciosas de su bondad, a manejar los momentos buenos, los de abundancia que lleguen a nuestra vida, para que no permitamos que se maree nuestra cabeza y sucumbamos ante ella.

Debemos concientizarnos de que es más difícil aprender a estar llenos que aprender como tener hambre. Que no nos atropelle la abundancia.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY NO QUIERO ESTAR LLENO Y OLVIDARME DE DIOS. DE NADA SIRVE ESTAR SATISFECHO EN LA TIERRA, Y VIVIR EN ABUNDANCIA, PERO SIN EL CONTENTAMIENTO DEL CIELO. POR TANTO, HOY DECIDO APRENDER LA LECCIÓN DE PABLO PARA QUE LA ABUNDANCIA NO ME ATROPELLE.

 

ORACIÓN:

Padre nuestro que estás en el Cielo, Jehová Jireh, Dios que provee (Génesis 22:14). Mi amado Dios y Señor, Jesús, Tú, Señor de señores, todo lo ves y estás consciente de nuestros problemas y necesidades, Rey de reyes que se ha comprometido a proveer por las necesidades de tu pueblo, gracias quiero darte hoy por que en Ti puedo aprender las lecciones de la dificultad y las lecciones de la bonanza. Sé que para mi naturaleza humana es más difícil aprender a manejar los momentos de abundancia que los momentos de la escasez. Por eso en este día llego ante tu Presencia con humildad de corazón para decirte: mi amado Señor enséñame hoy tus caminos, llévame de tu mano para que mi cabeza no se maree y no sepa yo administrar la abundancia, para que ella no me atropelle. Gracias mi Señor Jesús por tu provisión abundante y permanente; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 18 de diciembre de 2018

¿PREPARADO?

 

HEBREOS 2:14-18 Los hijos de una familia son gente de carne y hueso, por eso Jesús se hizo de carne y hueso igual que ellos. Sólo así pudo morir y con su muerte derrotar al diablo, quien tenía el poder de la muerte. Jesús se hizo hombre para liberar a los hombres, quienes habían estado esclavizados toda la vida por temor a la muerte. Sabemos que Jesús vino a rescatar a los descendientes de Abraham, no a los ángeles. Por lo tanto, era necesario que Jesús fuera igual a sus hermanos en todo sentido. Se hizo como nosotros para poder ser Sumo Sacerdote fiel y compasivo en su servicio a Dios. De esta manera Jesús pudo ofrecer un sacrificio que quita los pecados de la gente. Jesús mismo sufrió y fue tentado, por eso puede ayudar a aquellos que son tentados. (P.D.T.)

 

¿Preparado para recibir el regalo de Dios?

Una de las cosas que más disfruto de la temporada navideña, es ver la alegría en los rostros de los niños. Cuando mi hermano y yo éramos pequeños, pasábamos los días previos a la Navidad mirando los regalos envueltos que estaban bajo el árbol, tratando de averiguar lo que había en cada uno de ellos y cuál era para quien. Había una emoción en nuestros corazones que nos iluminaba los ojos. En el día de Navidad, nos levantábamos temprano esperando que llegara la hora de la repartición y correr hacia el árbol para ver qué regalos habíamos recibido. No importaba lo que íbamos a comer ni lo que había en la casa para la fiesta, solo ansiábamos abrir los paquetes y comenzar a disfrutar de los nuevos juguetes.

 

La mayoría de los niños hacen lo mismo; no se les ocurriría simplemente admirar los vistosos paquetes y dejarlos sin abrir, pero eso es precisamente lo que hace mucha gente con el regalo más grande de todos, la salvación. Es por esto que, para algunas personas, estas semanas antes de la navidad son un tiempo muy difícil del año. Es comprensible que la soledad, las presiones económicas, los sueños insatisfechos y las expectativas no cumplidas, puedan desanimar el espíritu de una persona en una temporada en la que todos debiéramos estar alegres. Pero al mantener nuestros ojos en Aquel que nos ha dado todas las cosas, Jesucristo, podemos concentrarnos en lo que no nos puede ser quitado, en vez de lo que no tenemos. El enemigo quiere robarle su felicidad en esta y todas las Navidades, haciendo que la temporada signifique de todo, menos el nacimiento de Cristo y la razón que tuvo Él para venir, según el pasaje que estudiamos hoy.

 

Le animo a desenvolver y disfrutar el regalo de Salvación a través de Jesucristo, el regalo más grande de todos los que haya podido recibir en su vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY ME PREPARO PARA LA GLORIA VENIDERA, ACEPTANDO LOS MOMENTOS DIFÍCILES QUE DEBO ATRAVESAR PARA ENTENDER LAS COSAS QUE, DENTRO DE MÍ, AUN NO ENTIENDO, Y DISFRUTAR SIN REPAROS EL REGALO DE LA SALVACIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14). Padre Celestial, gracias por el regalo de la Salvación, el más grande que podemos recibir en esta temporada y siempre, por medio del sacrificio de tu amado Hijo Jesucristo. Gracias porque tu Presencia no está hoy día limitada o circunscripta al tabernáculo, al templo, sino que la has hecho accesible a todos aquellos que creemos en Jesús, que confiamos en Él como nuestro único Salvador. Así que ayúdanos hoy para hacernos sensibles a tu Presencia de manera que podamos experimentar el poder de tu Espíritu Santo actuando en nuestras vidas y en la de nuestros semejantes a través nuestro. Gracias Señor Jesús porque Tú me haces vivir seguro por siempre estando de tu mano, anhelo tu Presencia en mi vida, estoy preparado para verte, oírte y sentirte, ven Señor mío; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!



Juan Manuel Lamus O.

         

lunes, 17 de diciembre de 2018

CUATRO ENEMIGOS

 

HEBREOS 11:1-3 La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver. Por su fe, la gente de antaño gozó de una buena reputación. Por la fe entendemos que todo el universo fue formado por orden de Dios, de modo que lo que ahora vemos no vino de cosas visibles. (NTV)

 

De los enemigos de la Fe.

Existen muchas cosas que nos impiden tener una fe grande y desarrollada, y que por esto nos perdemos de muchas de las bendiciones que Dios tiene para nosotros: Por permitir que se debilite nuestra fe y poner nuestra confianza en personas, cosas u otros dioses.

 

Vamos a reconocer hoy los cuatro principales enemigos de la Fe:


1.  Miedo o temor: El miedo inhabilita inmediatamente la fe. Te paraliza y no te permite ver mas allá de tu situación actual. Sabemos que sin importar lo que esté pasando ahora, Dios tiene una solución para todo. Pero el miedo nos venda nuestros ojos espirituales y nos impide ver esa solución. (Marcos 4:35 en adelante).


2.  Falta de perseverancia: La fe siempre persevera (Gálatas 6:9). Debemos permanecer constantemente creyendo en que lo que necesitamos y clamamos a Dios vendrá en el momento adecuado escogido por Dios, en su tiempo perfecto.


3.    Tristeza: El estar triste nos impide recibir la Palabra de Dios. (Éxodo 6:6-9). Como sabemos, nuestra fe crece por escuchar la Palabra de Dios. Si no la escuchamos, nuestra fe comienza a debilitarse.


4.  Pecado: El pecado nos aleja de Dios. (Proverbios 28:13). Cuando pequemos, tenemos dos opciones: Arrepentirnos y enderezarnos u ocultarlo. Si hacemos lo primero, nos acercamos a Dios de nuevo.

 

Nunca permita que su fe se debilite. Permanezca firme en la Palabra de Dios y confiado siempre en su voluntad y tiempo perfecto. Recuerde estas palabras de Jesús, en Marcos 9:23: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible."

 

CONFESIÓN DE FE:

LEVANTO EL ESCUDO DE LA FE COMO FACTOR ESENCIAL EN MI ORACIÓN, CREYENDO QUE TODO ES POSIBLE PARA MÍ; RECHAZO LOS ENEMIGOS DE LA FE Y ECHO FUERA DE MI VIDA TODO TEMOR Y DUDA QUE ME IMPIDAN CREER Y RECIBIR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi Dios, Rey y Señor Jesús, sé que Tú, El Todopoderoso, eres la fuente última de la realidad, pues todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real, y si dices que: "al que puede creer todo le es posible", pues yo lo creo. Sin embargo, ahora entiendo, mi Señor, porque a veces me cuesta tanto tener fe en Ti y creer en tus palabras, es por eso por lo que en este día tomo autoridad en el Poderoso Nombre de Jesús para pelear la buena batalla y rechazar todo enemigo de la fe, tales como el temor, la falta de perseverancia, la tristeza y el pecado, que quieran dominarme. Recibo ahora mismo, por el poder del Espíritu Santo, la fe que de Ti proviene. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por colocar en mi la medida de fe y por ayudarme a desarrollarla; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.