jueves, 28 de agosto de 2014

MISIONEROS

 

MISIONEROS

 

HECHOS 13:1-5 Entre los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía de Siria se encontraban Bernabé, Simeón (llamado "el Negro"), Lucio (de Cirene), Manaén (compañero de infancia del rey Herodes Antipas) y Saulo. Cierto día, mientras estos hombres adoraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: "Consagren a Bernabé y a Saulo para el trabajo especial al cual los he llamado". Así que, después de pasar más tiempo en ayuno y oración, les impusieron las manos y los enviaron. Entonces Bernabé y Saulo fueron enviados por el Espíritu Santo. Descendieron hasta el puerto de Seleucia y después navegaron hacia la isla de Chipre. Allí, en la ciudad de Salamina, fueron a las sinagogas judías y predicaron la Palabra de Dios. Juan Marcos fue con ellos como su asistente. (N.T.V.)

 

©      Acerca de nuestra tarea misionera.

Pablo y Bernabé fijaron el patrón para el trabajo misionero de la iglesia cuando obedecieron el llamado de Dios de lanzarse a la tarea. El cuerpo local de creyentes, los que se quedaron para predicar de Cristo a sus vecinos y amigos, equiparon a estos hombres para el viaje.

 

Lo hicieron por las mismas razones que se aplican hoy día:

1.   La condición espiritual de la humanidad.

Romanos 1:21-32 describe a este mundo pecador. El pecado desenfrenado conduce a las personas a una pendiente resbaladiza que los lleva a tener una conciencia depravada y, al final, una mente incapaz de discernir lo correcto.

2.   La provisión espiritual de Dios.

El Padre Celestial respondió a la condición de la humanidad con su gracia al enviar a su Único Hijo, Jesucristo, para salvarnos. Cristo llevó en la cruz el pecado de todos nosotros: los vivos, los que ya murieron, y los que nacerán. La oferta de salvación es para todos; la gracia de Dios es ciega a raza, religión y color (Romanos 10:12). Quienes creen en Cristo tienen perdonados sus pecados, y pasarán la eternidad con Él.

3.   La comisión de Jesucristo.

Hechos 1:8 dice que recibimos el Espíritu Santo para que podamos dar un testimonio eficaz a quienes necesitan salvación. Notemos que no debemos ir sólo al lugar donde vivimos y trabajamos, sino a todo el mundo, donde hay personas esperando escuchar las Buenas Nuevas. El mensaje debe ser llevado lejos y de prisa.

 

El propósito de la iglesia es adorar y testificar. Algunos irán y otros enviarán, pero todos estamos llamados a la tarea de difundir el Evangelio. No se trata de una sugerencia; es una orden (Mateo 28:19).

 

CONFESIÓN DE FE:

LOS CREYENTES DEBEMOS INVOLUCRARNOS EN LA LABOR MISIONERA, POR ESO COMPARTIRÉ EL EVANGELIO DE LA SALVACIÓN, HACIÉNDOME OBEDIENTE A LA GRAN COMISIÓN, QUE JESÚS NOS ENCOMENDÓ, Y SENSIBLE A LA NECESIDAD DEL MUNDO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Dios y Señor mío, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, Tú mismo eres la fuente de salvación y quieres salvar a tu creación; es por eso que cada individuo debe personalmente conocerte como "el Dios de Mi Salvación"; yo estoy consciente de eso y por lo tanto me propongo, como estilo de vida, predicar tu evangelio, llevar las buenas nuevas de salvación a todo aquel que no te conozca y sea puesto en mi camino. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por darme la oportunidad de servirte obedeciendo "La Gran Comisión" a la que me has llamado. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

miércoles, 27 de agosto de 2014

SATISFACER

SATISFACER

 

LAMENTACIONES 2:19 Levántense durante la noche y clamen. Desahoguen el corazón como agua delante del Señor. Levanten a Él sus manos en oración, y rueguen por sus hijos porque en cada calle desfallecen de hambre. (N.T.V.)

 

©      Estamos llamados a satisfacer necesidades ajenas.

Si echamos un vistazo en las sociedades de la América Latina de hoy,  nos encontramos con escenarios de pobreza que supera nuestra imaginación. Ciudades, pueblos, asentamientos, barrios de invasión y casas tomadas; pueblos enteros desplazados por la violencia y el hambre, son solo manifestaciones colectivas de profundas carencias individuales.

Las políticas sociales en las regiones pobres avanzan lentamente hacia la superación de la situación actual, pero de todas maneras llevará años hasta poner de pie a muchos países maltratados por diferentes fenómenos climáticos y por sus procesos políticos internos.

 

No somos parte del Reino de Dios para ser espectadores y esbozar análisis técnicos acerca de la realidad que nos rodea, estamos llamados a intervenir hasta que el Señor venga, nuestra tarea será mostrar su Reino en medio de los que sufren. Los niños son nuestro objetivo, porque si no los protegemos y satisfacemos sus necesidades no solo su presente será tortuoso sino que destruimos su futuro. Generaciones llenas de dolor e insatisfacción, con carencias afectivas y el corazón lleno de frustración. Somos nosotros los que debemos levantarnos y hacer algo por ellos, no  podemos quedarnos quietos. Si hacemos silencio podemos oír el lamento de algún niño en necesidad. Ellos nos están esperando. Hay cosas en la vida que quizás no tengan mucho precio para algunos, pero para otros pueden ser de mucho significado, especialmente cosas que con amor y comprensión y mucho corazón alguien compartió. Hay mucho que podemos hacer y que podría impactar la vida de otros, especialmente la de los niños en necesidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY PUEDE SER ESE DÍA EN QUE PODRÍA IMPACTAR LA VIDA DE OTRO CON UN GESTO, UN PRESENTE O SOLO UNA SONRISA PERO CON MUCHO CORAZÓN, BUSCANDO SATISFACER SUS NECESIDADES, ESO PROCURARÉ.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Rachum, Dios de Compasión y Amabilidad (Deuteronomio 4:31). Dios Todopoderoso, se que tu naturaleza es de amabilidad y estas lleno de compasión y sentimiento por tu pueblo. Hoy clamo a Ti por ese mismo sentimiento hacia mis semejantes, mi Señor y Salvador Jesucristo; en medio de tanto ruido déjame escuchar el lamento de esta sociedad que sufre y dame tu amor para levantarme y ayudarlos, que sea yo manifestando tus propios atributos en el amor prodigado a los más necesitados, esos atributos  de altruismo que Tu también me has impartido, y que diaria y permanentemente derramas sobre mi vida y la de mi familia. Gracias Dios mío por permitirme ser un buen discípulo tuyo cuando demuestro mi fe por las obras buscando satisfacer las necesidades de los demás. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 26 de agosto de 2014

CAMINATA

 

CAMINATA

 

JUAN 1:14,15 Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de fidelidad y amor inagotable. Y hemos visto su gloria, la gloria del Único Hijo del Padre. Juan dio testimonio de Él cuando clamó a las multitudes:

-       A Él me refería yo cuando decía: "Alguien viene después de mí que es muy superior a mí porque existe desde mucho antes que yo".

De su abundancia, todos hemos recibido una bendición inmerecida tras otra. Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; pero el Hijo, el Único, Él mismo es Dios y está íntimamente ligado al Padre. Él nos ha revelado a Dios. (N.T.V.)

 

©      De cómo el Señor Jesús hizo la caminata terrenal.

Después de la misión del Apolo XV, el astronauta coronel James Irwin relató algunos de los puntos sobresalientes de su experiencia. Contó de sus cuerpos sin peso flotando libres en la cápsula espacial, el semicírculo en aumento de la tierra como se ve desde la luna y el descenso triunfal de la cápsula ante un mundo que observaba.

Irwin también habló del impacto que tuvo esa experiencia en su vida espiritual. Dijo que desde la superficie lunar percibió tanto la gloria de Dios como el apuro del hombre apegado a la tierra. Cuando regresó a la tierra se dio cuenta de que no se podía contentar con ser meramente una persona célebre. Tendría que ser un siervo y hablar a su prójimo acerca de una mejor manera de vivir. Irwin concluyó diciendo que si creemos que ir a la luna es un gran acontecimiento…

©      ¡Cuánto mayor es la maravilla de que Dios vino a la tierra en la persona de Jesucristo!

 

Gracias a que el hombre caminó sobre la luna, la ciencia y la tecnología han avanzado formidablemente. Pero gracias a que Dios, en la persona de Jesús su hijo amado, caminó sobre la tierra, conocemos tanto nuestro origen como nuestro destino, podemos conocer a nuestro Creador personalmente (Juan 1:14 y 18), y podemos vivir en su luz (Juan 1:9).

 

CONFESIÓN DE FE:

POR MEDIO DE LA VIDA SIN PECADO DE JESÚS Y DE SU MUERTE SACRIFICIAL PUEDO CONOCER EL GOZO DE TENER MIS PECADOS PERDONADOS Y EXPERIMENTAR LA PLENITUD DE UNA VIDA ABUNDANTE; Y TODO PORQUE ÉL CAMINÓ SOBRE LA TIERRA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kedem, Dios del Principio (Deuteronomio 33:27). Dios Soberano, yo se que Tu, El Todopoderoso, siempre has sido y eres Dios. Eres antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, por lo que eres el primero que todo en mis afectos. Gracias te doy por tu presencia en mi vida, por haberme escogido, inclusive antes de la fundación del mundo, para ser un hijo tuyo. Gracias mi amado Jesús por haberte encarnado y caminar sobre la tierra de manera tal que me has dado la oportunidad de conocer mi verdadero origen, conocer mi verdadero destino y vivir en la luz que eres Tú. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

lunes, 25 de agosto de 2014

COMPORTARSE

 

COMPORTARSE

 

EFESIOS 5:15-17 Estén, pues, muy atentos a la manera que tienen ustedes de comportarse, no como necios, sino como inteligentes. Y aprovechen cualquier oportunidad, pues corren tiempos malos.  Así que no sean irreflexivos; al contrario, traten de descubrir cuál es la voluntad de Dios. (B.L.P.H.)

 

©      De cómo comportarse con sabiduría siendo reflexivos y entendidos.

 

Cuando el apóstol Pablo nos exhorta a comportarnos con sabiduría, da tres instrucciones para ayudarnos a tomar decisiones agradables a Dios:

1.   Estar atentos.

Primero, él dice: "Mirad cómo andéis" (Vs.15 VRV). Porque vivimos en una sociedad moralmente corrupta, debemos estar atentos a nuestra manera de pensar y actuar. A menos que decidamos deliberadamente ponernos en guardia, haremos lo que está de acuerdo con las influencias seculares.

2.   Aprovechar el tiempo.

Luego, en el versículo 16, el apóstol nos dice que aprovechemos al máximo nuestro tiempo. El Señor nos ha dado a cada uno de nosotros 24 horas cada día, y diversas oportunidades de participar en sus planes para nosotros. Pero muy a menudo tenemos la tentación de malgastar nuestro tiempo y fuerzas en nuestros asuntos, sin pensar en lo que el Padre Celestial pueda haber dispuesto para nosotros.

3.   Vivir en su voluntad.

En el versículo 17, el apóstol hace la exhortación final: "[sed] entendidos de cuál sea la voluntad del Señor". En su sentido más amplio, la voluntad de Dios para nosotros es que seamos la persona que Él quiso que fuéramos, y que hagamos el trabajo que dispuso para nosotros (Efesios 2:10).

 

Sabiendo todo esto, debemos ver cada decisión teniendo presente si nuestra elección promoverá o estorbará los propósitos de nuestro Padre Celestial para nosotros. Vivir fuera de su voluntad es una necedad. El Señor quiere que andemos y nos comportemos sabia e inteligentemente para que podamos disfrutar de todos los maravillosos beneficios que Él ha prometido en su Palabra, y que anhela darnos.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL TIEMPO Y LAS OPORTUNIDADES DESAPROVECHADAS NUNCA SE RECUPERAN. ME DEDICARE A HACER QUE MI VIDA VALGA PARA CRISTO, Y NO PARA MÍ MISMO, COMPORTÁNDOME SABIA E INTELIGENTEMENTE, Y SIENDO REFLEXIVO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El HaKadosh, Dios Santo (Isaías 5:16). Mi Dios y Señor, Tu eres Único, distinto de toda la creación y no hay nadie ni nada como Tú, por eso, Señor de los Ejércitos Celestiales, serás exaltado por tu justicia; y tu santidad se demostrará por tu rectitud. Hoy vengo a tu Presencia, clamando para que me ayudes a ser como Tú, santo y recto, de manera que mi comportamiento se ajuste a tus preceptos, y pueda dar el fruto que esperas, siendo sabio, inteligente y reflexivo. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por darme las herramientas para lograr tus propósitos para mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 24 de agosto de 2014

EL MAESTRO

 

EL MAESTRO

 

Erase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban allí reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud se encontraba un hombre que había escuchado todas las palabras que el maestro había pronunciado. Era un hombre muy humilde y de gran corazón, que se sintió tan conmovido por las palabras del maestro que sintió la necesidad de invitarlo a su hogar.

 

Así pues cuando el maestro acabó de hablar, el hombre se abrió paso entre la multitud, se acercó a él y, mirándole a los ojos, le dijo:

-       Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. También sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quería que lo supiera.

 

El maestro le miró a los ojos, y con la más bella de las sonrisas, le contestó:

-       Prepáralo todo. Iré. Entonces el maestro se alejó.

 

Al oír estas palabras el corazón del hombre se sintió lleno de júbilo. A duras penas podía esperar a que llegase el momento de servir al maestro y expresarle el amor que sentía por Él. Sería el día más importante de su vida:

©      El maestro estaría con él.

 

Compró la mejor comida y el mejor vino y buscó las ropas más preciosas para ofrecérselas como regalo. Después corrió hacia su casa a fin de llevar a cabo todos los preparativos para recibir al maestro. Lo limpió todo, preparó una comida deliciosa y decoró bellamente la mesa. Su corazón estaba rebosante de alegría porque el maestro pronto estaría allí.

 

El hombre esperaba ansioso, cuando alguien llamó a la puerta. La abrió con afán pero, en lugar del maestro, se encontró con una anciana.

Ésta le miró a los ojos y le dijo:

-       Estoy hambrienta. ¿Podrías darme un trozo de pan?

Él se sintió un poco decepcionado al ver que no se trataba del maestro.

Miró a la mujer y le dijo:

-       Por favor entre a mi casa.

La sentó en el lugar que había preparado para el maestro y le ofreció la comida que había preparado para él. Pero estaba ansioso y esperaba que la mujer se diese prisa en acabar de comer. La anciana se sintió conmovida por la generosidad de éste hombre. Le dio las gracias y se marchó.

 

Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa para el maestro cuando alguien volvió a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que había viajado a través del desierto.

El forastero le miró y le dijo:

-       Estoy sediento. ¿Podrías darme algo de beber?

De nuevo se sintió un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero aún así, invitó al desconocido a entrar a su casa, hizo que se sentase en el lugar que había preparado para el maestro y le sirvió el vino que quería ofrecerle a él. Cuando se marchó volvió a preparar de nuevo todas las cosas.

 

Por tercera vez, alguien llamó a la puerta y cuando la abrió, se encontró con un niño. Éste elevó su mirada hacia él y le dijo:

-       Estoy congelado. ¿Podría darme una manta para cubrir mi cuerpo?

Estaba un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero miró al niño a los ojos y sintió amor en su corazón. Rápidamente cogió las ropas que había comprado para el maestro y le cubrió con ellas. El niño le dio las gracias y se marchó.

Volvió a prepararlo todo de nuevo para el maestro y después se dispuso a esperarle hasta que se hizo muy tarde. Cuando comprendió que no acudiría se sintió decepcionado, pero lo perdonó de inmediato.

Se dijo a sí mismo:

-       Sabía que no podía esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. Me dijo que lo haría, pero algún asunto de mayor importancia lo habrá llevado a cualquier otra parte. No ha venido, pero al menos aceptó la invitación y eso es suficiente para que mi corazón se sienta feliz. 

Entonces guardó la comida y el vino y se acostó. 

 

©      Aquella noche soñó que el Maestro le hacía una visita.

Al verlo se sintió feliz sin saber que se trataba de un sueño:

-       ¡Ha venido Maestro! Ha mantenido su palabra.

El Maestro le contestó:

-       Sí, estoy aquí, pero estuve aquí antes.

©      Estaba hambriento y me diste de comer, estaba sediento y me ofreciste vino, tenía frío y me cubriste con ropas. 

©      Porque todo lo que haces por los demás, lo haces por Mí.

 

El hombre se despertó con el corazón rebosante de dicha porque había comprendido la enseñanza del Maestro. Lo amaba tanto que había enviado a tres personas para que le transmitiesen la lección más grande:

©      Que Él vive en el interior de todas las personas.

©      Cuando das de comer al hambriento, de beber al sediento y cubres al que tiene frío, ofreces tu amor al Maestro.

 

MATEO 25:31-40  Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria acompañado por todos los ángeles, entonces se sentará sobre su trono glorioso. Todas las naciones se reunirán en su presencia, y Él separará a la gente como un pastor separa a las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha:

-       "Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron".

Entonces esas personas justas responderán:

-       "Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, o te vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa, o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?".

Y el Rey dirá:

-       "Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de éstos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a Mí!". (N.T.V.)

 

ORACIÓN DE GRATITUD

 

Señor Jesús, Rabí, mi Maestro (Mateo 23:8); en este día vengo ante tu Presencia, sólo para darte las gracias por las bendiciones que por fe ya he recibido:

©      Gracias por la fortaleza que me das para servir a los que amo, aún cuando en ocasiones siento que desfallezco de cansancio; pero Tú me sustentas para seguir el camino que me falta para llegar.

©      Gracias porque has depositado en mí la gracia de Tu Amor para poder perdonar a los que me ofenden y lastiman.

©      Gracias porque en Ti tengo mi recompensa; aunque en este día no recibí palabras de gratitud por mi esfuerzo, al buscar tu rostro en la noche en Ti, y sólo en Ti, encuentro el confort y abrazo, y tus palabras de aliento me dicen que todo lo que haga lo haga de corazón como para el Señor, sabiendo que de Ti recibiré recompensa porque es a Ti a quien sirvo.

©      Gracias por que en Ti puedo refugiarme en mis tiempos de angustia y aflicción, porque sólo en tu perfecto amor, es echado fuera todo temor.  Pero sobre todo gracias porque cada día que amanezco puedo contar con tu Presencia.

©      Gracias por tu Palabra poderosa que me dice que en Ti soy más que vencedor. 

©      Gracias por los amigos que pones al rededor de mi vida, para aprender de cada uno de ellos.

©      Gracias por mis hijos porque me permites abrazarlos y encaminarlos con tu sabiduría y revelación.

©      Gracias por las bendiciones que desde lo alto derramas sobre mí cada día.

 

¡¡¡Señor, gracias por mi hoy, en tus manos pongo mí mañana, amén!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

 

 

Juan Manuel Lamus O.

       

sábado, 23 de agosto de 2014

TOMA Y DESCUBRE

 

TOMA Y DESCUBRE

 

ÉXODO 20:6

Pero derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y obedecen mis mandatos. (N.T.V.)

 

Haciendo pequeños actos con el corazón, descubrimos y obtenemos grandes y positivos efectos.

 

©      Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido.

©      Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche.

©      Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro.

©      Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.

©      Toma la valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.

©      Descubre la vida, nárrala a quien no sabe entenderla.

©      Toma la esperanza, y vive en su luz.

©      Toma la bondad, y dónala a quien no sabe donar.

©      Descubre el amor, y hazlo conocer al mundo.

(Mahatma Gandhi)

 

Son pequeñas las cosas que podemos hacer y grandes las que podemos descubrir cuando las hacemos. Muchos están esperando hacer grandes cosas y se les olvida que solo una cosa pequeña pero hecha con el corazón es capaz de cambiar el rostro de alguien o las cosas y circunstancias a nuestro alrededor.

 

Vamos, camina y atrévete a hacer algo pequeño pero significativo en este día…

¡¡¡Pero hazlo con AMOR!!!

 

SALMO 9:7

¡No tengas miedo! le dijo David, mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre Jonatán. Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo Saúl, y comerás aquí conmigo, a la mesa del rey. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

     

viernes, 22 de agosto de 2014

LA IGLESIA

 

LA IGLESIA

 

EFESIOS 1:21-23 Ahora Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no sólo en este mundo sino también en el mundo que vendrá. Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de todas las cosas para beneficio de la iglesia. Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; Él la completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas partes con su presencia. (N.T.V.)

 

©      La Iglesia firme, la que se apoya en los fundamentos, preceptos, principios y valores que Jesucristo, como Cabeza del Cuerpo, enseña.

La Iglesia es ese grupo de personas llamadas a distinguirse del mundo por su relación con Jesucristo. Todos los creyentes que están en el cielo y en la tierra forman un solo cuerpo: "La Iglesia Universal".

Hay muchas denominaciones y enfoques en cuanto a teología, pero las congregaciones locales que constituyen el Cuerpo de Cristo están unidas por un mensaje, una misión y un propósito comunes que la hacen una iglesia firme.

 

©      Mensaje: El triple mensaje de la iglesia es sencillo.

1.   El hombre es pecador, y no puede librarse de la culpa ni del castigo por el pecado.

2.   Jesucristo murió en la cruz para pagar nuestra deuda, fue sepultado, resucitó y ascendió al cielo para sentarse a la diestra del Padre.

3.   Un día, toda persona estará delante de Dios para rendir cuenta de su vida. Los creyentes serán responsables por lo que hicieron con la verdad que conocieron, pero los incrédulos responderán por cada día que vivieron rechazando a Jesucristo.

©      Misión: Mateo 28:19 resume lo que debe ser la búsqueda personal de cada miembro de la Iglesia viva: llevar el evangelio a todo el mundo, y enseñar a los nuevos creyentes cómo crecer en la fe. Testificamos y hacemos discípulos compartiendo las experiencias que hemos tenido con Dios y su Palabra.

©      Propósito: El propósito de la Iglesia es ser guiados por el Espíritu Santo, exaltar al Señor Jesucristo, y glorificar a Dios Padre.

 

La iglesia no es un lugar para ocultarse del mundo. Nuestra misión es difundir el mensaje del evangelio en toda la creación para glorificar a Dios y procurar una iglesia firme.

 

CONFESIÓN DE FE:

HABRÁ OPOSICIÓN Y PERSECUCIÓN PEORES PARA UNOS QUE PARA OTROS, PERO NOS MANTENEMOS UNIDOS COMO UN SOLO CUERPO, Y PERSEVERAMOS, HACIENDO DEL CUERPO DE CRISTO UNA IGLESIA FIRME.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, El Gran Señor (Habacuc 3:19), Amo y Señor Majestuoso, nuestra Autoridad plena eres Tú. Padre nuestro que estás en los cielos, gracias te damos hoy por hacernos parte de tu iglesia por medio de  tu hijo Jesucristo, y coherederos, no solo de las riquezas en gloria en Él y los beneficios de todas las bendiciones que tienes deparadas para nosotros, sino también del trabajo de la expansión de tu Reino en la tierra, como obreros diligentes que llevamos tu mensaje a las naciones cumpliendo con la misión encomendada y el propósito de exaltar y glorificar tu Santo y Poderoso Nombre, haciendo así parte de una iglesia firme. Gracias Dios mío por hacernos parte del Cuerpo de Cristo, tu Iglesia. Amén.


Juan Manuel Lamus O.