miércoles, 21 de octubre de 2015

EL SERVICIO 1

 

LUCAS 19:1-9 Jesús entró en Jericó y comenzó a pasar por la ciudad. Había allí un hombre llamado Zaqueo. Era jefe de los cobradores de impuestos de la región y se había hecho muy rico. Zaqueo trató de mirar a Jesús pero era de poca estatura y no podía ver por encima de la multitud.  Así que se adelantó corriendo y se subió a una higuera sicómoro que estaba junto al camino, porque Jesús iba a pasar por allí. Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre:

-       ¡Zaqueo! le dijo. ¡Baja enseguida! Debo hospedarme hoy en tu casa.

Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa; pero la gente estaba disgustada, y murmuraba: "Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama". Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo:

-       Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. Jesús respondió:

-       La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham. (N.T.V.)

 

©  Algunas cualidades espirituales como requisitos para el servicio

Cuando el Señor Jesús dejó el cielo, no vino a la tierra para ser una superestrella; vino a servir. Como sus discípulos, estamos en este mundo para seguir su ejemplo de servicio a los que sufren.

 

La historia de Zaqueo nos muestra algunas cualidades espirituales que necesitamos desarrollar para servir como lo hizo el Señor.

1.   Percepción: 

Aunque estaba rodeado por una multitud, Jesús se fijó en un hombre encaramado en un árbol. Zaqueo era odiado y rechazado porque era recaudador de impuestos. Aunque era rico, algo faltaba en su vida, y Cristo reconoció su necesidad. Hay personas que nos rodean, "encaramadas en árboles", vacías, con necesidades y desesperadas. Pero muchas veces estamos tan preocupados por nuestras actividades, que no las notamos.

2.   Disponibilidad: 

Jesús se dirigía a Jerusalén para llevar a cabo el acto más importante en la historia de la humanidad: la redención. Sin embargo, se detuvo a comer con un hombre necesitado espiritualmente. ¿Qué podría ser tan importante que le impida a usted dar a otros lo que más necesitan, su tiempo?

3.   Aceptación: 

Aunque Zaqueo era un notorio pecador, Jesús no le dijo: "Corrige tu conducta, y después vendré a tu casa". Estamos llamados, no a corregir a la gente, sino a compartir el evangelio transformador de Cristo.

 

©  ¿Qué tal le está yendo en su servicio a las personas?

Tal vez sea el momento de que abra sus ojos espirituales para ver a las personas necesitadas que le rodean y servirles.

 

CONFESIÓN DE FE:

DIOS PONE OPORTUNIDADES A MÍ ALREDEDOR PARA SERVIR, PERO SI NO ESTOY ATENTO LAS DESAPROVECHARE, ASÍ QUE ME PROPONGO PONER LAS CUALIDADES, QUE ÉL ME HA DADO, AL SERVICIO DE LOS DEMÁS.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Ebed, Siervo de Dios por excelencia, Dios y Señor (Salmo 116:16). Mi amado Señor y Salvador, Adonai, siendo el mismo Dios, Rey de reyes y Señor de señores te has hecho siervo de todos nosotros y de Dios Padre. Gracias por servirme, pero hoy vengo a pedirte que pongas en mi ese mismo espíritu de servicio a Ti y a tu pueblo; que pueda yo desarrollar las cualidades espirituales necesarias, pero principalmente estar siempre dispuesto para servir donde Tú quieras. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por el modelo de servicio que me has dado, has cumplido con creces todos los requisitos. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

 

martes, 20 de octubre de 2015

FALSA ENSEÑANZA

 

GÁLATAS 1:6-9 Me parece increíble que ustedes tan pronto le estén dando la espalda a Dios, quien los llamó a través del generoso amor de Cristo. Están desertando de Dios para aceptar unas buenas noticias diferentes a las que les anunciamos. En realidad no hay otras buenas noticias, sino que hay algunos que los están confundiendo. Ellos quieren cambiar las buenas noticias acerca de Cristo.  Pero ¡ojo! si nosotros o un ángel del cielo les anuncia otras buenas noticias diferentes a las que les anunciamos, ¡que Dios lo condene! Lo dije antes y ahora lo repito: si alguien les anuncia otras buenas noticias diferentes a las que ustedes han aceptado, ¡que Dios lo condene! (P.D.T.)

 

©      Los peligros de la falsa enseñanza.

La Palabra de Dios es la Verdad que Vive y tiene el poder de penetrar el alma humana (Hebreos 4:12). Piense en cuán poderosa es la Biblia: puede cambiar los corazones, salvar vidas de la condenación eterna y dar esperanza a quienes no tienen ninguna.

©      ¿Es de extrañarse, entonces, que la Biblia sea un campo de batalla de satanás?

El diablo hará todo lo posible para destruir su mensaje y su verdad. De hecho, este ha sido el objetivo permanente de nuestro enemigo desde que decidió alejarse de Dios.

 

Nuestro Padre Celestial nos ha permitido, misericordiosamente, conocer de antemano el resultado de esta batalla permanente: la Verdad prevalecerá. Pero, aunque el Señor tendrá la victoria final, satanás puede ganar terreno entre las personas. Sus tácticas son peligrosas y engañosas para los incautos. Por esta razón, debemos evitar cuidadosamente sus ataques, que son difíciles de reconocer, a menos que estemos preparados. La falsa enseñanza es una de las tácticas preferidas de satanás para descarriarnos. A primera vista, esa enseñanza parece armonizar a menudo con la Palabra, pero no se deje extraviar por el engaño.

Dos cosas son esenciales para mantenerse firme en contra de esas escurridizas falsedades:

1.   Estar bien anclados en la Verdad de la Palabra de Dios, y

2.   Escuchar su Espíritu.

Solamente entonces podremos reconocer el error y evitar las trampas de las mentiras de satanás. El enemigo anhela descarriarnos para hacernos inútiles para el Reino, y mantener nuestras almas lejos de la salvación que se encuentra en Cristo; por tanto, preparémonos para la batalla.

 

CONFESIÓN DE FE:

BUSCARÉ CRECER EN EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD, Y APOYARME EN EL ESPÍRITU DE DIOS, PARA QUE ÉL ME GUÍE MOMENTO TRAS MOMENTO A TRAVÉS DE SU VERDADERA ENSEÑANZA.

 

ORACIÓN:

Dios Padre, El Deot, Dios de Todo Conocimiento (1 Samuel 2:3). Mí amado Rey y Señor, Dios lleno de sabiduría y conocimiento eres Tú, y sé que cualquier cosa que nosotros tus hijos, los que en Ti creemos y en Ti confiamos, sepamos de Ti proviene. Es por eso que hoy vengo a tu Presencia en busca de más, para que me des espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Cristo, que pueda anclarme profundamente en la Verdad de tu Palabra y escuchar tu Espíritu con claridad y entendimiento, y adquirir el poder y la fortaleza para llevar a cabo tu voluntad. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por la sabiduría y el conocimiento de la Verdad que has impartido a mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

  

lunes, 19 de octubre de 2015

ENOJADOS

 

PROVERBIOS 19:19-21

Quien no controla su enojo, pagará por ello; ayudarlo es estimularlo a repetir el error. Escucha el consejo y acepta la disciplina y así serás sabio. La gente tiene muchas ideas, pero sólo se hará realidad la decisión del Señor. (P.D.T.)

 

©      De cómo el enojo, el temor y la rebeldía nos llevan a tomar malas decisiones y apartarnos.

 

-       ¡Voy a irme a la Montaña Negra!, gritó el pequeño Ricardo de cinco años.

-       Muy bien, si eso es lo que quieres adelante, le respondió su madre abriendo la puerta y acompañándolo hasta la entrada.

 

Un manto de silencio cayó sobre él. Hacía rato que ya no había sol y la oscuridad de la noche cubría el paisaje. Por el resplandor de las estrellas, apenas veía la forma de la Montaña Negra en la distancia. En plena oscuridad, el niño escuchó el movimiento de un animal entre las plantas y el aleteo de un ave en el cielo oscuro. De pronto, el corazoncito del niño latía con más rapidez, y se le había acelerado la respiración. Ir a la Montaña Negra había sido una mala idea.

©      ¿Por qué habría dicho eso?, pensó.

Se sentó en la entrada abrazándose las rodillas contra el pecho, mientras una lágrima le rodaba por la mejilla al tratar de controlar el miedo. Desde la cocina, escuchó que su padre le decía:

-       Ricardo ¿quieres venir a cenar con nosotros?

 

A veces, cuando estamos enojados con nosotros mismos, con los demás, con las circunstancias, o hasta con Dios, queremos irnos, dejar todo atrás. Nos enojamos y amenazamos. Nos sentamos en la entrada y lloriqueamos. Aun así, Papá espera pacientemente y nos llama para reunirnos con el resto de la familia. El amor ahuyenta los temores y la restauración sana las heridas, es por eso que debemos evitar el enojo, exponernos al amor y disponernos a la restauración.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTARÉ DISPUESTO A SER RESTAURADO POR MI PADRE CELESTIAL Y MIS AUTORIDADES, EN MOMENTOS EN QUE EL ENOJO NUBLE MI VISTA Y MIS TEMORES ME ATORMENTEN; EXPONIÉNDOME A SU AMOR Y FIDELIDAD.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Éxodo 20:6). Mi amado Rey y Señor se que tienes una predisposición incondicional y altamente favorable hacia nosotros tus hijos, los que en Ti creemos y en Ti confiamos, y estas lleno de  amor, misericordia, bondad, lealtad y fidelidad. Por eso hoy quiero darte gracias mi Señor Jesús, pues Tu eres ese amor que hecha fuera todo temor de mi vida, ayúdame a ser una persona que reconoce que necesita de los demás y de su ayuda para salir adelante con mis dificultades, especialmente cuando me siento enojado, cuando no puedo con las circunstancias y no logro entender que hay alguien ahí en ese momento dispuesto a ayudarme, gracias mi Padre Celestial. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.


domingo, 18 de octubre de 2015

¿ESTAS COMPROMETIDO?

 

El compromiso es la respuesta  que dan aquellos que no quieren ser victimas sino protagonistas de su vida

 

Muchas personas han estado experimentando cambios en sus vidas, para algunos son cambios positivos y están viendo resultados extraordinarios en sus matrimonios, sus finanzas, sus negocios, pero hay otros que todavía están luchando por sobrevivir, anhelando ser felices, deseando tener una vida de dicha y prosperidad.

 

Estas últimas dicen: ¡Lo he intentado todo y nada ha pasado!

 

©      PARÁBOLA:

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles.

-       Te felicito, le dijo el capataz, sigue así.

 

Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente, así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles, debo estar cansado, pensó, y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles, sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.

El capataz le preguntó:

-       ¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?

-       ¿Afilar? no he tenido tiempo para afilar, he estado demasiado ocupado talando árboles.

 

Esta parábola nos muestra que con intentarlo no basta, que no es suficiente definir lo que uno quiere conseguir y empeñarse en ello, ni siquiera con dedicación y esfuerzo. Eso es bueno pero es necesario comprometerse.

 

¡¡¡Si comprometerse!!!

 

Para que algo pase en la vida y en su vida, necesita estar comprometido.

Por ejemplo:

©      Dios estaba tan comprometido a amarnos para que no nos perdiéramos que envío a su hijo. Jesús vino a buscar y a salvar lo que había perdido (Lucas 19:10), y estuvo comprometido hasta morir en la cruz (Juan 3:16).

©      Pablo estaba comprometido en llevar las buenas noticias a los gentiles, y usted y yo somos parte de ese compromiso.

 

¡¡¡ ¿Está usted comprometido? !!!

 

©      ¿Está comprometido en su matrimonio? ¿A qué está comprometido?

©      ¿Está comprometido a estar en libertad financiera o esclavo de las deudas?

©      ¿Está comprometido a una vida pura, integra o a una vida de placeres lejos de Dios?

©      ¿Está comprometido al éxito o al fracaso?

©      ¿A que está comprometido o comprometida?

 

Todos estamos comprometidos a algo o con alguien. El compromiso es el lenguaje que yo sostengo con mis acciones. Lo que hasta ahora estas obteniendo en la vida, en tus relaciones y en tus finanzas es lo que hasta ahora has dado. Si  quieres tener un futuro diferente debes partir del compromiso. Hazte la pregunta:

©      ¿Qué quiero que suceda en mi vida?

 

Veamos el caso del ciego Bartimeo en el siguiente pasaje Bíblico:

 

MARCOS 10:46-52 Luego llegaron a Jericó. Cuando Jesús y sus seguidores salían de allí acompañados por mucha gente, un mendigo ciego llamado Bartimeo, hijo de Timeo, estaba sentado al lado del camino. Cuando oyó que venía Jesús de Nazaret, comenzó a gritar:

-       ¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí! Muchos lo regañaron y le decían que se callara, pero el hombre gritaba aun más:

-       ¡Hijo de David, ten compasión de mí! Entonces, Jesús se detuvo y dijo:

-       Llámenlo. Llamaron al ciego y le dijeron:

-       Anímate y levántate, Jesús te está llamando. El ciego se quitó el manto, dio un salto y fue a donde estaba Jesús. Jesús le dijo:

-       ¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió:

-       Maestro, quiero ver de nuevo. Jesús le dijo:

-       Puedes irte, tu fe te ha sanado. Enseguida el hombre pudo ver y siguió a Jesús por el camino. (B.L.P.H.)

 

Aquí encontramos varios principios interesantes, pero quiero detenerme en los Vs. 51 y 52. En este pasaje encontramos a un Bartimeo comprometido a ver, él dio todos los pasos necesarios para obtener su milagro. El no se fue por las ramas quejándose de lo duro que había sido vivir ciego durante mucho tiempo, excusándose de las personas y circunstancias sino que cuando estaba con Jesús fue  muy claro en su pedido: "quiero recobrar la vista". Y Jesús le responde: "Tu fe te ha salvado", y conocemos el final feliz de Bartimeo. Bartimeo estuvo comprometido con alcanzar la visión que necesitaba.

 

CONCLUSIÓN:

©      ¿Y usted hasta donde está  comprometido hoy en su vida? 

©      ¿Qué quiere que acontezca en su vida?

©      Si usted está comprometido va a hacer que las cosas pasen, pero si no hay compromiso no llegara lejos.

©      Para que algo bueno suceda en su vida debe estar seguro y claro, de que el futuro sólo existe en sus declaraciones.

©      Usted puede crear con otros el futuro que elija.

©      Usted puede elevar sus compromisos sobre sus estados de ánimo y producir acción.

 

¡¡¡Hoy es el mejor día para comprometerse a ser la persona que Dios quiere que usted sea!!!

¡¡¡Hoy es el mejor día para iniciar una nueva vida o volver a comenzar!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

  

sábado, 17 de octubre de 2015

EL PLAN DIVINO

 

En una cena de recaudación de fondos para una escuela que da servicios a los niños con algún tipo de impedimento o problema de aprendizaje, el padre de uno de ellos ofreció un mensaje a los asistentes que ninguno olvidaría jamás.

 

Luego de exaltar a la escuela y a su dedicado personal, hizo una pregunta:

-       Todo lo que hace Dios, lo hace a la perfección. Sin embargo, mi hijo Gerardo no puede aprender de la misma manera que aprenden otros niños. No puede entender las cosas como otros niños, entonces…

©      ¿Dónde está el plan de Dios reflejado en mi hijo?

 

La audiencia se paralizó ante tal pregunta. El padre continuó.

-       Creo, contestó el propio padre, que cuando Dios trae a un hijo como Gerardo al mundo, la oportunidad para llevar a cabo el "Plan Divino" se presenta por sí sola y viene en la forma en que la gente trata a ese niño.

 

Entonces, procedió a contar la siguiente historia:

Un día Gerardo y yo pasábamos por un parque donde jugaban pelota unos niños que Gerardo conocía.  Él me preguntó:

-       ¿Crees que me dejarán jugar?  

Yo pensaba que los muchachos no querrían tenerlo en su equipo. Pero comprendí que si a mi hijo se le permitía jugar le daría un gran sentido de aceptación. Por eso decidí acercarme a uno de los muchachos en el campo de juego y le pregunté si podía permitir que Gerardo jugara.

 

El muchacho miró a su alrededor para orientarse con sus compañeros de equipo y no obtuvo respuesta. Entonces tomó el asunto en sus propias manos y me dijo:

-       Estamos perdiendo por seis carreras y el juego está en la octava entrada. Creo que puede entrar al equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena. 

Al final de la octava entrada, el equipo anotó varias carreras, pero estaba perdiendo por tres. En la primera parte de la novena entrada, Gerardo se puso el guante y jugó en el "outfield". Aunque ningún "hit" vino en su camino, obviamente, Gerardo se sentía extasiado por tan solo estar en el terreno de juego.  Yo le respondía desde las gradas con una sonrisa de oreja a oreja.

 

En la última parte de la novena entrada, el equipo de Gerardo anotó nuevamente. Ahora con dos "outs" y las bases llenas, la potencial carrera ganadora estaba en base. Gerardo estaba pautado para el próximo turno al bate. 

©      ¿Permitiría verdaderamente el equipo que Gerardo bateara en esta coyuntura y permitiría dejar pasar su oportunidad de ganar el juego?  

Sorpresivamente le dieron el bate a Gerardo. Todos sabían que un "hit" era imposible porque Gerardo ni tan siquiera sabía cómo agarrar el bate de forma apropiada, mucho menos conectar con la bola.  Sin embargo, Gerardo se paró en el plato, el "pitcher" se movió varios pasos adelante y le lanzó suavemente la bola a Gerardo de manera que éste, por lo menos, hiciera contacto con la misma. Llegó el "pitcheo" y Gerardo tontamente lo perdió.  Otra vez el "pitcher" caminó unos pasos adelante para lanzar suavemente la bola hacia Gerardo y el logró darle suavemente a la bola enviándola directo al "pitcher".

 

Fácilmente el "pitcher" atrapó la misma y pudo haberla lanzado al hombre de primera base, Gerardo quedaría afuera y eso hubiese terminado el juego. Pero, en lugar de eso, el "pitcher" la lanzó en un alto arco al jardín de la derecha, mucho más lejos del alcance del hombre en primera. Todos comenzaron a gritar:

¡¡¡Gerardo, corre a primera, corre a primera!!! 

 

Nunca en su vida Gerardo podría correr a primera. Él torpemente corrió a lo largo de la línea de la base con ojos desorbitados, y confuso. Todo el mundo gritó:

¡¡¡Corre a segunda, corre a segunda!!!

 

Para el momento en que Gerardo estaba rodando la primera base, el jardinero de derecha tenía la pelota.  La pudo haber lanzado al hombre en segunda, pero el jardinero entendió las intenciones que había tenido el "pitcher", así que lanzó la bola alto y por encima de la cabeza del hombre en segunda base. Gerardo corrió hacia allí y cuando logró llegar a segunda, el "shortstop" del equipo opuesto corrió hacia él y lo dirigió a tercera y le gritó:

¡¡¡Corre a tercera!!!   

Según corría a tercera, los muchachos de ambos equipos estaban gritando:

¡¡¡Gerardo corre a "home"!!!

Gerardo corrió al "home", llegó y fue vitoreado como el héroe de la jornada.

 

©      Ese día, dijo el padre suavemente y con lágrimas corriendo por sus mejillas, los muchachos de ambos equipos ayudaron a colocar un pedazo del "Plan Divino" en este mundo. 

(Autor Desconocido) 

 

Nosotros tenemos decenas de oportunidades al día para ayudar a cumplir el plan de Dios. Existen muchas interacciones triviales entre personas que nos presentan una oportunidad de pasar una chispa del amor Divino que Dios nos ofrece cada día. Pero…

©      ¿Obviamos esa oportunidad?,

©      ¿Permitimos que el mundo sea un poco más frío en el proceso?,

©      ¿Qué haces tú cada día para que el "Plan Divino" se cumpla en este mundo?

 

GÁLATAS 6:9.10

Así que no nos cansemos de hacer el bien.

A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 

Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos,

en especial a los de la familia de la fe. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

  

viernes, 16 de octubre de 2015

SANIDAD INTEGRAL

 

JEREMÍAS 30:17 "Pero Yo te restauraré y sanaré tus heridas, afirma el Señor, porque te han llamado la Desechada, la pobre Sión, la que a nadie le importa". (N.V.I.)

JEREMÍAS 33:6 "Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad". (N.V.I.)

 

©  Involúcrate con Jesucristo y nunca volverás a ser el mismo, pues Él sana integralmente.

La tropa avanzaba paso a paso, la selva estaba espesa y húmeda, el suelo lleno de barro y el peligro acechaba en cada metro del sendero. En eso Lewis B. Puller, teniente del ejército de U.S.A. que peleaba en Vietnam, pisó una mina anti persona. Para todo soldado era literalmente una "trampa caza-bobos". La explosión no lo mató, pero le mutiló las dos piernas y parte de las manos. Librado de la muerte, Lewis Puller regresó a su país, estudió derecho a fin de convertirse en abogado, se casó y tuvo hijos y hasta escribió un libro titulado "Hijo Afortunado" el cual le mereció un premio literario. Pero su vida nunca dejó de arrastrar el dolor de la guerra. Un día, no aguantando más su pena, se suicidó. La revista Time publicó su obituario y le puso por título: "La herida que nunca sanó".

 

Las guerras de este mundo siguen cobrando sus víctimas, aún después de pasados muchos años. El Teniente Puller, hijo del General Puller, el hombre más condecorado de la marina estadounidense, parecía ser un triunfador, se sobrepuso a la pérdida de sus piernas, vivió veintiséis años con su esposa y escribió, con éxito, su autobiografía, pero la psicosis de la guerra lo tenía marcado. Puller se sumergió en el alcohol. Eso provocó problemas en su matrimonio, acelerando la separación de su esposa. La herida psicológica de Vietnam, que nunca sanó, terminó destruyéndolo. Hay heridas del alma peores que las del cuerpo. Muchos hombres lisiados de gravedad han podido sobrevivir, recuperarse y hasta ser felices. Pero Puller cayó víctima de otra herida, allá en el fondo de su alma hubo siempre una úlcera, una llaga abierta que continuamente preguntaba:

-   ¿Por qué tuvo que pasarme a mí?

Buscó alivio en el alcohol, pero éste también es una "trampa caza-bobos" tan destructiva como aquella otra que le mutiló las piernas en plena selva. Me gustaría poder dar a conocer otros detalles agradables respecto a este hombre y darle a su biografía un final feliz, pero la realidad suele a veces ser cruel.

 

No hay consuelo en el alcohol. No hay salvación en las drogas. No hay fuerza vital verdadera en la erudición ni en la literatura. Lo único que puede sanar las heridas del alma es una experiencia espiritual, una verdadera con Jesucristo, el verdadero "Poder Superior".

©  "Vengan a mí", nos dice a todos, aceptemos su invitación, Él es el único que puede sanar nuestras heridas del alma, restaurarnos totalmente y llenar nuestros vacíos.

©  No lo dudes, ve a Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

JESUCRISTO ES QUIEN CONSUELA A LOS AFLIGIDOS, LEVANTA A LOS CAÍDOS, ANIMA A LOS DEPRIMIDOS Y LIBERA A LOS CAUTIVOS. SÓLO CRISTO SALVA, RESTAURA, REDIME Y TRANSFORMA; ÉL SANA INTEGRALMENTE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Jehová Rapha, el Señor que me Sana (Éxodo 15:26). Adonai, eres el Gran Médico y la fuente última de toda sanidad espiritual, física, emocional, mental, social, ambiental, etc. Por eso se que si necesito alguna de estas sanidades, eres el primero a quien debo recurrir. Señor Jesucristo, Tu eres mi roca y mi fortaleza, quien levanta mi cabeza, Tú me sanas el alma herida de todas mis aflicciones, se que solo teniendo una experiencia espiritual y personal al encontrarme cara a cara contigo, puedo tener esa sanidad integral tan anhelada, de manera que así, sanado, liberado y restaurado, pueda servirte efectivamente y con todas mis fuerzas. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por la sanidad integral que me has dado. Amén.


Juan Manuel Lamus O.