domingo, 27 de marzo de 2016

POR QUÉ LA RESURRECCIÓN SIGUE SIENDO IMPORTANTE

 

1 CORINTIOS 15:13-23

Pero díganme lo siguiente: dado que nosotros predicamos que Cristo se levantó de los muertos, ¿por qué algunos de ustedes dicen que no habrá resurrección de los muertos? Pues, si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo tampoco ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, entonces toda nuestra predicación es inútil, y la fe de ustedes también es inútil. Y nosotros, los apóstoles, estaríamos todos mintiendo acerca de Dios, porque hemos dicho que Dios levantó a Cristo de la tumba. Así que eso no puede ser cierto si no hay resurrección de los muertos; y si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, entonces la fe de ustedes es inútil, y todavía son culpables de sus pecados. En ese caso, ¡todos los que murieron creyendo en Cristo están perdidos! Y si nuestra esperanza en Cristo es solo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo. Lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron. Así que, ya ven, tal como la muerte entró en el mundo por medio de un hombre, ahora la resurrección de los muertos ha comenzado por medio de otro hombre. Así como todos mueren porque todos pertenecemos a Adán, todos los que pertenecen a Cristo recibirán vida nueva; pero esta resurrección tiene un orden: Cristo fue resucitado como el primero de la cosecha, luego todos los que pertenecen a Cristo serán resucitados cuando Él regrese. (N.T.V.)

 

©  ¿Qué significa la resurrección de Cristo para usted? 

©  ¿Es simplemente un hecho del pasado con poca relevancia para el 2016?

 

Ø  Muchas personas ven el Domingo de Resurrección como una ocasión para vestir ropa elegante e ir a la iglesia.

Ø  Es más que celebrar la tumba vacía y después seguir viviendo como si nada hubiera pasado.

 

Ya que no vimos personalmente al Cristo resucitado después de su sepultura, imaginarse lo que fue aquella primera mañana de Pascua es difícil. Además, la familiaridad con la historia hace que sea fácil pasar por alto la maravillosa magnitud de lo que sucedió. Entonces corremos el riesgo de no dar importancia a la resurrección y no darnos cuenta del impacto que sigue teniendo hoy.

 

©  En los versículos 13-17 del pasaje que estudiamos hoy, el apóstol Pablo nos da una idea de la importancia de la resurrección de Cristo, al referirse a lo que habría sucedido si no hubiera resucitado:

Ø  Nuestra celebración de la Pascua sería una gran mentira y nuestra fe no tendría valor.

Ø  Lo peor de todo sería que todavía llevaríamos la culpa por cada pecado que hemos cometido, sin ninguna esperanza de perdón, salvación o vida eterna en el cielo.

 

©  SI JESÚS NO HUBIERA RESUCITADO, SU MUERTE NO HABRÍA LOGRADO NADA.

Ø  Es por eso que la Pascua es una razón maravillosa para celebrar.

Ø  Jesús murió en nuestro lugar para pagar una deuda demasiado costosa que no podíamos pagar.

 

1. Su resurrección demuestra que el Padre Celestial quedó satisfecho con su sacrificio.

 

ROMANOS 3:25,26

Dios ofreció a Jesucristo para hacer posible, por medio de su muerte, el perdón de los pecados. El perdón se recibe a través de la fe. Él ofreció a Jesucristo como sacrificio para demostrar que Él siempre es justo en lo que hace. Lo demostró en el pasado cuando en su paciencia pasó por alto los pecados de muchos, y también ahora al aprobar a todo aquel que confía en Jesús. (P.D.T.)

 

2. Y lo consideró suficiente para el perdón de todos nuestros pecados.

 

1 CORINTIOS 15:20-23

Pero en realidad Cristo ha resucitado y fue el primero de todos los que serán resucitados de la muerte. Así como la muerte llegó a la humanidad por medio de un hombre, también por medio de un hombre llega la resurrección. Así como Adán trajo la muerte a todos, Cristo nos traerá vida a todos nosotros. Pero todos deben ser resucitados en cierto orden. Primero fue Cristo y luego, cuando Cristo regrese, serán resucitados también los que pertenecen a Él. (P.D.T.)

 

3. Y gracias a la victoria de Cristo sobre la muerte, seremos resucitados y recibiremos una herencia imperecedera reservada en el cielo.

 

1 PEDRO 1:3-9

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos tuvo gran compasión y nos hizo nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Así nos dio la plena esperanza de recibir una herencia que Dios tiene guardada para nosotros en el cielo; herencia que no se arruina, ni se destruye, ni pierde su valor. Por medio de la fe, el poder de Dios los protege para que reciban la salvación que Dios les dará a conocer en el día final. Eso es motivo de alegría para ustedes, aunque durante un tiempo tengan que soportar muchas dificultades que los entristezcan. Tales dificultades serán una gran prueba de su fe, y se pueden comparar con el fuego que prueba la pureza del oro. Pero su fe es más valiosa que el oro, porque el oro no dura para siempre. En cambio, la fe que sale aprobada de la prueba dará alabanza, gloria y honor a Jesucristo cuando Él regrese. Ustedes no han visto jamás a Jesús, pero aun así lo aman. Aunque ahora no lo pueden ver, creen en Él y están llenos de un gozo maravilloso que no puede ser expresado con palabras. Eso significa que están recibiendo la salvación que es el resultado de su fe. (P.D.T.)

 

©  Esta esperanza nos permite regocijarnos cada día, incluso en medio de pruebas y sufrimientos.

Ø  Por tanto, si asistimos al servicio del Domingo de Resurrección, pero seguimos sin experimentar ningún cambio el resto del año, dejamos de ver el propósito de la resurrección.

Ø  Cada día es una oportunidad para dejar que Cristo impacte nuestra manera de ser, ya que nos hemos "despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando cada día hasta el conocimiento pleno" (Colosenses 3:10).

Ø  En esencia, estamos mostrando la naturaleza de Dios con un corazón compasivo, bondadoso, humilde, manso, paciente, perdonador y amoroso (Colosenses 3:12-14).

 

4. La Resurrección de Jesús debe también dirigir y motivarnos.

 

JUAN 20:21

Entonces otra vez les dijo:

-   La paz sea con ustedes. Así como me envió el Padre, Yo también los envío a ustedes. (P.D.T.)

 

©  Después de haber visto al Señor resucitado y ser llenos de su Espíritu, aquellos primeros cristianos difundieron el mensaje de salvación por todo el mundo romano.

Ø  El impacto de su testimonio fue tan grande que fueron descritos como "estos que trastornan el mundo entero" (Hechos 17:6).

 

CONCLUYAMOS:

©  Hoy nos toca compartir el mismo mensaje, que ofrece perdón de pecados y vida eterna a todos los que creen.

©  Ninguna otra religión tiene un líder que haya vencido la muerte.

©  Este mes usted celebrará la Pascua reunido con otros creyentes, cantando alegremente de la resurrección de Cristo, y escuchando una vez más la historia de la tumba vacía.

©  Pero no permita que la familiaridad y las costumbres del día festivo le roben la maravilla y el agradecimiento por lo sucedido.

©  En tanto que sigue regocijándose por la victoria de Jesús sobre la muerte, aguarde con confianza el día en que el Señor regresará y resucitará a todos los que hayan puesto su confianza en Él como su Salvador.

©  Y siga creciendo en la vida nueva que Él le ha dado por el poder de su resurrección.

 

SIN LA RESURRECCIÓN, LA PASCUA SERÍA UNA GRAN MENTIRA, NUESTRA FE NO TENDRÍA VALOR, Y LA MUERTE DEL SEÑOR NO HABRÍA LOGRADO NADA

Pr. Charles Stanley

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 26 de marzo de 2016

EL PAPEL DE LOS INICUOS

 

MARCOS 15:6-15

Ahora bien, era costumbre del gobernador poner en libertad a un preso cada año, durante la celebración de la Pascua, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre.

-  ¿Quieren que les deje en libertad a este "rey de los judíos"?, preguntó Pilato.  (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). 

Sin embargo, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús. 

Pilato les preguntó:

-  Entonces, ¿qué hago con este hombre al que ustedes llaman rey de los judíos?

-  ¡Crucifícalo! le contestaron a gritos.

-  ¿Por qué? insistió Pilato. ¿Qué crimen ha cometido?

Pero la turba rugió aún más fuerte:

-  ¡Crucifícalo! 

Entonces Pilato, para calmar a la multitud, dejó a Barrabás en libertad. Y mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran. (N.T.V.)

 

(Leer Marcos 15 completo)

 

©  Con centenares de profecías del Antiguo Testamento acerca del Mesías, no debe sorprendernos que Dios haya utilizado a toda clase de personas para asegurarse de que la vida terrenal del Salvador se desarrollara conforme al plan.

 

Por ejemplo:

Ø  César Augusto ordenó un censo que llevó a José y a María a Belén, la ciudad de nacimiento del Cristo (Miqueas 5:2; Lucas 2:1-4).

 

Además, Dios utilizó a algunos de los hombres más poderosos de la época para que se produjera la muerte propiciatoria de su Hijo:

Ø  Los cargos inventados por los fariseos y los saduceos ayudaron a que la gente se volviera contra Jesús (Marcos 15:10,11).

Ø  Pilato lo condenó, y los romanos llevaron a cabo la crucifixión; éstos, incluso, echaron suertes sobre sus vestiduras, y decidieron no quebrar sus piernas, como había sido profetizado (Juan 19:24-36).

 

Durante los días transcurridos entre la crucifixión y la resurrección, los discípulos debieron haber creído que el plan mesiánico se había frustrado, pero el propósito de Dios no era producir una revolución política como algunos creían.

 

Entonces…

©  Él envió a su Hijo para redimir a la humanidad.

©  Desde antes de la fundación del mundo, Dios había hecho planes para la salvación de cada tribu y nación.

©  A lo largo de toda la historia, Él dirigió los acontecimientos para cumplir su propósito, utilizando aun a impíos para seguir adelante con su plan.

©  Muchos tuvieron que ver con el desarrollo de la historia del Salvador, pero la responsabilidad final fue del Padre.

©  Él entregó a su unigénito Hijo a la muerte a favor de toda la humanidad que Él amaba.

 

JUAN 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,

para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (V.R.V.)

 

¡¡¡Tanto los justos como los inicuos estuvieron siguiendo el libreto de Dios!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 25 de marzo de 2016

EL CORDERO DE DIOS

 

¡¡¡El sacrificio de Cristo, ofrecido una vez y para siempre!!!

 

HEBREOS 10:1-14

El sistema antiguo bajo la ley de Moisés era solo una sombra, un tenue anticipo de las cosas buenas por venir, no las cosas buenas en sí mismas. Bajo aquel sistema se repetían los sacrificios una y otra vez, año tras año, pero nunca pudieron limpiar por completo a quienes venían a adorar. Si los sacrificios hubieran podido limpiar por completo, entonces habrían dejado de ofrecerlos, porque los adoradores se habrían purificado una sola vez y para siempre, y habrían desaparecido los sentimientos de culpa. Pero en realidad, esos sacrificios les recordaban sus pecados año tras año. Pues no es posible que la sangre de los toros y las cabras quite los pecados. Por eso, cuando Cristo vino al mundo, le dijo a Dios:

-  No quisiste sacrificios de animales ni ofrendas por el pecado. Pero me has dado un cuerpo para ofrecer. No te agradaron las ofrendas quemadas ni otras ofrendas por el pecado. Luego dije:

-  "Aquí estoy, oh Dios; he venido a hacer tu voluntad como está escrito acerca de Mí en las Escrituras".

©  Primero, Cristo dijo: "No quisiste sacrificios de animales, ni ofrendas por el pecado, ni ofrendas quemadas ni otras ofrendas por el pecado; tampoco te agradaron todas esas ofrendas" (aun cuando la ley de Moisés las exige). 

©  Luego dijo: "Aquí estoy, he venido a hacer tu voluntad".

Él anula el primer pacto para que el segundo entre en vigencia. Pues la voluntad de Dios fue que el sacrificio del Cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos, una vez y para siempre. Bajo el antiguo pacto, el sacerdote oficia de pie delante del altar día tras día, ofreciendo los mismos sacrificios una y otra vez, los cuales nunca pueden quitar los pecados; pero nuestro Sumo Sacerdote se ofreció a Sí mismo a Dios como un solo sacrificio por los pecados, válido para siempre. Luego se sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Allí espera hasta que sus enemigos sean humillados y puestos por debajo de sus pies. Pues mediante esa única ofrenda, Él perfeccionó para siempre a los que está haciendo santos. (N.T.V.)

 

©  Jesús es llamado por varios nombres: Mesías, Señor, Cristo, Rabí, Maestro, pero el menos familiar para el mundo de hoy es el de "Cordero de Dios".

Ø  Puesto que la mayoría de nosotros no tenemos antecedentes judíos, nuestra comprensión de este título es limitada. Pero los israelitas de aquel tiempo entendían el significado de este nombre. Los corderos eran para el sacrificio.

 

©  Dios siempre ha tratado con el pecado por medio de la sangre de sacrificios:

Ø  Cuando Adán y Eva pecaron, un animal fue sacrificado para cubrir la desnudez y la vergüenza de dos personas (Génesis 3:21).

Ø  En la primera Pascua, cada familia cubrió el umbral de la casa con la sangre de un sacrificio (Éxodo 12:1-7).

Ø  Más tarde, un macho cabrío era sacrificado para expiación de toda la nación (Levítico 16:15).

 

©  Ahora vemos el sacrificio máximo, el del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo:

 

JUAN 1:29 Al día siguiente, Juan (el bautista) vio que Jesús se le acercaba y dijo: "¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!  A Él me refería cuando yo decía: Después de mí, vendrá un hombre que es superior a mí porque existe desde mucho antes que yo". (N.T.V.)

 

CONCLUYAMOS:

©  Normalmente, los logros más impresionantes de una persona se realizan mientras ella vive, pero piense en lo que Jesús logró con su muerte.

©  Así como animales inocentes habían muerto en lugar de los culpables, también Cristo dio su vida perfecta por la humanidad pecadora.

©  Asumió la responsabilidad total por todos nuestros pecados y recibió el castigo que merecíamos.

©  Mientras colgaba en la cruz, el juicio y la ira de Dios se derramaron sobre Él, no sobre nosotros.

 

Puesto que estamos limitados por nuestras mentes y sentidos humanos, no podemos comprender por completo todo lo que el "Cordero de Dios" soportó para darnos la salvación, pero sabemos lo suficiente para entender que le debemos nuestras vidas.

 

¡¡¡ÉL TOMÓ NUESTRO LUGAR EN LA CRUZ!!!

©©©Démosle, entonces, el primer lugar en nuestros corazones©©©

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 24 de marzo de 2016

LA ÚLTIMA CENA DE CRISTO

 

MATEO 26:17-30

El primer día del Festival de los Panes sin Levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:

-  ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?

-  Al entrar en la ciudad, les dijo, verán a cierto hombre. Díganle: "El Maestro dice: 'Mi tiempo ha llegado y comeré la cena de Pascua con mis discípulos en tu casa'".

Entonces los discípulos hicieron como Jesús les dijo y prepararon la cena de Pascua allí.  Al anochecer, Jesús se sentó a la mesa con los Doce. Mientras comían, les dijo:

-  Les digo la verdad, uno de ustedes me traicionará. 

Ellos, muy afligidos, le preguntaron uno por uno:

-  ¿Seré yo, Señor? Jesús contestó:

-  Uno de ustedes que acaba de comer de este plato conmigo me traicionará. Pues el Hijo del Hombre tiene que morir, tal como lo declararon las Escrituras hace mucho tiempo. ¡Pero qué terrible será para el que lo traiciona! ¡Para ese hombre sería mucho mejor no haber nacido!

Judas, el que lo iba a traicionar, también preguntó:

-  ¿Seré yo, Rabí? Y Jesús le dijo:

-  Tú lo has dicho.

Mientras comían, Jesús tomó un poco de pan y lo bendijo. Luego lo partió en trozos, lo dio a sus discípulos y dijo:

-  Tómenlo y cómanlo, porque esto es mi cuerpo.

Y tomó en sus manos una copa de vino y dio gracias a Dios por ella. Se la dio a ellos y dijo:

-  Cada uno de ustedes beba de la copa,  porque esto es mi Sangre, la cual confirma el pacto entre Dios y su pueblo. Es derramada como sacrificio para perdonar los pecados de muchos. Acuérdense de lo que les digo: no volveré a beber vino hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre. 

Luego cantaron un himno y salieron al monte de los Olivos. (N.T.V.)

 

©  La última Cena, celebrada pocas horas antes de la crucifixión del Señor, era un Seder (rito de la Pascua).

Ø  Anteriormente, los símbolos de la fiesta habían señalado solo el rescate de los hebreos de Egipto.

Ø  Pero esa noche del jueves, Jesús reveló el significado mesiánico de dos símbolos:

 

V El Pan y El Vino.

 

El Seder, una bolsa de tela, con compartimientos separados, contiene tres galletas de matzá, o pan sin levadura. El matzá de en medio es sacado y partido. La mitad se rompe y se distribuye, y la otra mitad es envuelta en una servilleta, escondida, y vuelta a traer tras ser encontrada.

 

V El Pan = El Cuerpo

Cuando partió el pan, Jesús dijo: (Mateo 26:26)

-  Tomad, comed, esto es mi cuerpo.

 

En la Biblia, la levadura simboliza el pecado; por tanto, el pan no leudado representa al Dios santo. En la bolsa dividida, los matzás se unen, pero siguen siendo distintos, una imagen de la Trinidad:

©  El pan del medio representa al Hijo, quien dejó su posición al lado de su Padre para habitar entre nosotros (Gálatas 4:4), y fue molido por la humanidad (Isaías 53:5), envuelto en una sábana y puesto en una tumba (Mateo 27:59,60), y resucitado (Mateo 28:6).

©  De hecho, nuestra redención fue costosa (1 Corintios 6:20).

 

V El Vino = La Sangre

El otro símbolo que Jesús resaltó, se vierte cuatro veces en un Seder. Los eruditos creen que fue la tercera copa, conocida como la copa de la redención, lo que Jesús llamó: (Mateo 26:27,28)

-  Mi Sangre del pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

 

©  Cuando hablemos de Cristo, sigamos su ejemplo de recibir a las personas en su nivel de entendimiento, y luego ayudémoslas a crecer.

©  Cuando usted participe de la Cena del Señor, piense en lo que Él hizo por usted, anhele su regreso, y recuerde que Él es nuestra Pascua.

 

1 CORINTIOS 5:7

Desháganse de la vieja "levadura" quitando a ese perverso de entre ustedes.

Entonces serán como una nueva masa preparada sin levadura, que es lo que realmente son.

Cristo, nuestro Cordero Pascual, ha sido sacrificado por nosotros. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 23 de marzo de 2016

SOMOS TEMPLO

 

1 CORINTIOS 3:16,17 ¿No se dan cuenta de que todos ustedes juntos son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios vive en ustedes? Dios destruirá a cualquiera que destruya este templo. Pues el templo de Dios es santo, y ustedes son este templo. (N.T.V.)

 

©  Somos el "Nuevo Templo de Dios", lugar donde habita su Santo Espíritu, por lo cual debemos cuidar la Presencia de Dios en nuestras vidas.

La Presencia de Dios en medio de la humanidad se ha vuelto cada vez más familiar, desde una nube gloriosa en el templo, hasta el Hijo de Dios encarnado y viviendo entre hombres, y ahora mediante la presencia de su Espíritu morando en el corazón del creyente. Por eso Jesús dijo que era mejor para nosotros que Él se fuera, para que el Consolador pudiera venir.

 

Mientras estuvo en la Tierra, Cristo se vio limitado por su condición humana. Podía estar solo en un lugar a la vez, pero después de su ascensión, el Espíritu Santo vino a vivir dentro de sus seguidores, impartiéndoles sabiduría Divina, iluminación, poder y haciendo de nuestro corazón su permanente morada. Si usted quiere ver la diferencia que marcó esto, simplemente compare la vida de los discípulos antes y después de Pentecostés. Se transformaron, de hombres temerosos que se escondieron en una habitación bajo llave, en predicadores osados dispuestos a sufrir por el Evangelio de Cristo. El Señor quiere hacer más que vivir entre nosotros en la persona de su Hijo; Él desea hacer su voluntad en nuestras vidas, pero sin su Presencia en nuestro interior, nunca podremos llegar a ser lo que Él quiere que seamos, su Templo, o realizar las tareas que nos ha llamado a realizar, sus embajadores. Por medio de su Espíritu, Cristo vive en nosotros, produciendo su fruto y dándonos poder para hacer su obra. Si realmente creemos esto, viviremos como los victoriosos hijos de Dios que somos.

Si usted es un verdadero seguidor de Cristo, un discípulo suyo, piense en la increíble oportunidad y bendición que tiene:

©  Aunque se sienta impotente para lograr un cambio o insuficiente para realizar una tarea, el poder de Dios reside dentro de usted, su Presencia siempre ira con usted, pues es el "Nuevo Templo de Dios".

 

CONFESIÓN DE FE:

YO SOY EL NUEVO TEMPLO DE DIOS, PUES SU SANTO ESPÍRITU MORA EN MI CORAZÓN, SERÉ RESPONSABLE Y DILIGENTE EN BUSCAR Y CULTIVAR CON DENUEDO SU PRESENCIA TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Elyon, Dios Altísimo (Génesis 14:18). Mi amado Rey y Señor, Tu eres supremamente exaltado, gracias quiero darte hoy por tu Presencia en mi vida, por enviar al Espíritu Santo de Dios a morar en el corazón de los que en Ti creemos y en Ti confiamos, pues esa Presencia y compañía permanentes en nuestras vidas, nos hace el "Nuevo Templo de Dios". Gracias porque nos has dado el poder para realizar cualquier tarea y ser transformados de gloria en gloria por el poder de tu Santo Espíritu, gracias Padre Celestial por tu voluntad para nosotros que es buena, agradable y perfecta. Gracias Espíritu Santo por tu Presencia, consuelo y guía constantes. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

              

martes, 22 de marzo de 2016

LIMPIEZA

 

MATEO 21:12-17 Y entro Jesús en el Tempo de Dios y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo:

-      Está escrito: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Y vinieron a Él en el Templo ciegos y cojos y los sano. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el Templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! Se indignaron, y le dijeron:

-      ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les dijo:

-      Si; ¿Nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?

Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y poso allí. (V.R.V.)

 

©  La limpieza del Templo, nuestro llamado a la salvación y la santificación.

Para los discípulos, el Domingo de Ramos debió de haberles parecido un sueño. Mientras seguían al Señor en el área del Templo, sus voces debieron de haber sido ahogadas por el clamor de las personas.

 

El patio de los gentiles, la única área a la que podían entrar los no judíos, se había convertido en un mercado al aire libre. El Maestro y sus seguidores se abrían paso a duras penas a través de la multitud de clientes que regateaban con los comerciantes, y que gritaban para hacerse oír por sobre el ruido del ganado y de las palomas utilizadas para los sacrificios. Otros peregrinos se apiñaban alrededor de los mercaderes y protestaban por las tarifas abusivas para adquirir la moneda del Templo. Cristo había visto suficiente. Irrumpió en el patio, volcó las mesas y las sillas de los comerciantes, mientras conducía a los animales a la salida en medio de un gentío que luchaba por recoger el dinero tirado al suelo. Por último, cerró el paso para impedir que atravesaran el Templo con las mercaderías (Marcos 11:16). Los discípulos debieron estar atónitos, pues esperaban que el Mesías juzgara a sus opresores, no a su pueblo y su Templo. Por último, el Señor alzó su voz por encima del griterío, para recordarles un pasaje que al parecer habían olvidado:

-  "¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Marcos 11:17).

La muchedumbre estaba asombrada, pero los líderes religiosos se sintieron ofendidos y comenzaron a planear su muerte (Marcos 11:18).

 

CONFESIÓN DE FE:

LAS ACCIONES DE JESUCRISTO EN EL TEMPLO ENFATIZABAN CUÁN DESMEDIDA ES LA OFERTA DE SALVACIÓN. ÉL DEMOSTRÓ QUE NADIE DEBE RESTRINGIR O ESTORBAR A QUIENES DIOS LLAMA PARA SALVACIÓN, Y YO NO SERÉ UNO DE ELLOS.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Mi amado Rey y Señor, estoy plenamente convencido que Tú mismo eres la fuente de salvación, y quieres salvar a toda la humanidad, y es por eso que cada individuo debe personalmente conocerte como el "Dios de Mi Salvación", el Mesías, nuestro Redentor. Gracias Señor quiero darte hoy por haber llegado a mi vida para limpiar el templo de mi corazón, por eso hoy quiero decirte "Hosanna al Hijo de David", sálvame, límpiame y purifícame, pues yo quiero ser un refugio de tu amor para aquellos que aun no han tenido la oportunidad de conocerte, que mi vida y mi testimonio sean de bendición y no un estorbo para la salvación y santificación de los que me rodean. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.