viernes, 27 de mayo de 2016

COMUNICARSE

 

SALMO 37:30,31 La gente buena habla sabiamente y sus decisiones son siempre justas. Siempre llevan las enseñanzas de Dios en su corazón y nunca se apartan de ellas. (P.D.T.)


©  No es lo que decimos sino cómo lo decimos, no es lo que suponemos sino lo que verificamos.

Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó a llamar a un adivino para que interpretase su sueño.

-  "¡Qué desgracia, mi Señor!" exclamó el adivino, "cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra Majestad".

-  "¡Qué insolencia!" gritó el Sultán enfurecido, "¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!".

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro adivino y le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

-  "¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada, el sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes"

Se ilumino el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

-  "No es posible; la interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que la del primer adivino. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro".

-  "Recuerda bien, amigo mío", respondió el segundo adivino, "que todo depende de la forma en el decir, uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse".

 

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra, la alegría o la tristeza. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca, en algunos casos, grandes problemas. La verdad puede compararse con una piedra preciosa, si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado empaque y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado como una joya.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ REFRENAR MI LENGUA DE HABLAR MAL Y MIS LABIOS DE PROFERIR ENGAÑOS Y VITUPERIOS; PROCURARÉ HABLAR VERDAD CON AMOR, COMUNICARME ADECUADAMENTE; CLARA, SENCILLA Y FAMILIARMENTE; Y NO SUPONER SINO VERIFICAR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Eloeh Eloah, Dios Poderoso, Fuerte y Prominente (Génesis 33:20). Gracias quiero darte hoy, Dios mío, por enseñarme por medio de tu Palabra a comunicarme adecuadamente; pues bien dices Tú que en mi boca está el poder de la vida y de la muerte y me has exhortado a que hable bendición y no maldición, salud y no enfermedad, prosperidad y no pobreza. Por tanto hoy clamo a Ti para que me ayudes a guardar mi lengua del mal y para que el estudio concienzudo de tu Palabra me ayude a renovar mi mente, y para que ella se anide en mi corazón y de ella hable mi boca. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelo de amor, amabilidad y bien decir o bendecir. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 26 de mayo de 2016

MEDIDOR

 

1 CORINTIOS 13:11-13 Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero cuando crecí, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente. Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor. (N.T.V.)


©  Un medidor de crecimiento espiritual

Puesto que nuestro Padre Celestial quiere que maduremos en la fe, debemos examinar nuestras vidas y ver si estamos progresando en este terreno. El crecimiento físico es bastante fácil de evaluar, ­solo se necesita una cinta métrica. Pero…

©  ¿Cómo podemos saber si estamos creciendo espiritualmente?

 

De la misma manera en que evaluamos el crecimiento infantil:

1. Deseos. 

El proceso de maduración cambia nuestros deseos. Cuando estamos creciendo espiritualmente, los placeres del mundo pierden su atractivo, mientras que nuestra hambre de Dios y de su Palabra aumenta. Estamos ansiosos de estar con Él y de compartir con otros lo que está haciendo en nosotros.

2. Entendimiento. 

Cuando éramos pequeños, nuestra percepción del mundo era muy limitada. De la misma manera, nos falta entendimiento espiritual cuando somos creyentes nuevos. Pero, con el tiempo, comenzamos a ver la vida desde la perspectiva de Dios. Las pruebas y las tentaciones se convierten en oportunidades para crecer, y el servicio para el Señor se vuelve un honor.

3. Generosidad. 

La señal más evidente de inmadurez de un niño que empieza a andar es su egoísmo. ¡Quiere hacer las cosas a su manera, y las quiere ya! Mientras que un creyente maduro es sumiso al Señor, está dispuesto a esperar y está más preocupado por los demás que por sí mismo.


©  ¿Cómo le está yendo en estos tres aspectos del crecimiento?

Tal vez sea hora de que deje algunas cosas de niño para convertirse en un creyente maduro.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA MAYOR EVIDENCIA DE MADUREZ ES EL AMOR. CUANDO EL SEÑOR Y LOS DEMÁS TIENEN EL PRIMER LUGAR EN MI CORAZÓN, ES QUE SOY MÁS SEMEJANTE A CRISTO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (1 Juan 4:8). Dios mío hoy quiero darte gracias por esa predisposición incondicional y altamente favorable hacia nosotros, los que en Ti creemos, y por darnos Amor, misericordia, bondad, lealtad, fidelidad; ese amor que asume obligaciones elegidas voluntariamente. Y por eso hoy quiero que me ayudes a arraigar estas mismas virtudes en mi corazón para prodigarles a mis semejantes y así llegar a la medida de madurez que Tú quieres para mí, a tu plenitud y a tu estatura. Gracias Padre Celestial por tu amor perfecto encarnado en la vida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 25 de mayo de 2016

PREPARÁNDONOS

 

1 PEDRO 1:6,7 Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve. Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. (N.T.V.)


©  Al ser purificados por el fuego, estamos preparándonos para las adversidades.

Dios está actuando constantemente en nuestras vidas. Aun en los tiempos de adversidad, Él quiere lograr algo grande y bueno.

©  ¿Cómo afecta esto nuestra respuesta?

 

El pasaje que estudiamos hoy nos enseña que debemos decidir alegrarnos en tiempos difíciles. Esto no significa que tenemos que estar felices por la dificultad en sí. En vez de eso, se tiene el gozo de acercarse al Señor y de creer firmemente que, por su poder redentor, Él nos está preparando. Si su respuesta a las pruebas es la ansiedad, el enojo o la depresión, la idea de estar alegre en medio de una situación negativa, no parece lógica. Pero, si ve más allá de lo superficial, descubrirá que este mandato bíblico tiene sentido por varias razones:

1. Fortalecernos.

Por lo general, nuestra reacción natural frente al dolor es correr en la dirección opuesta lo más rápidamente posible. Pero Dios quiere enseñarnos a ser fuertes para soportar, al igual que un corredor desarrolla fortaleza mediante el entrenamiento, de modo que podamos sacarle provecho a lo que Él está haciendo en nuestros corazones.

2. Purificarnos.

Por otro lado, el Señor utiliza las pruebas como un fuego purificador, para darnos mayor madurez espiritual. Cuando nos demos cuenta de que estamos siendo perfeccionados por las adversidades, comenzaremos a enfrentar los tiempos de dificultad con la confianza de que Él siempre quiere lo mejor para nosotros.

 

Aunque la perspectiva del mundo ve como ingenua la esperanza y el gozo en medio de las dificultades, la perspectiva espiritual entiende que podemos ser llenos de un gozo sobrenatural, sabiendo que el Señor nos está convirtiendo en guerreros espirituales capaces de transformar al mundo.

 

CONFESIÓN DE FE:

TENGO LA PLENA SEGURIDAD DE QUE DIOS CONOCE PERFECTAMENTE EL PROPÓSITO PARA MI VIDA, Y POR MEDIO DE LAS ADVERSIDADES ESTÁ PREPARÁNDOME COMO UN VERDADERO GUERRERO DE SU EJÉRCITO CELESTIAL.

 

ORACIÓN:

Dios Padre Omnipotente, El Gibor, Dios Todopoderoso (Génesis 17:1). Dios mío y Señor mío, se que Tú eres el guerrero más poderoso y la fuerza mayor de todo el universo creado por Ti mismo, así que si nos has hecho a tu semejanza quieres que seamos fuertes y poderosos como Tú. Gracias quiero darte hoy porque sé que las adversidades son como el fuego purificador y fortalecedor para mi vida, pues Tú sabes perfectamente lo que necesito y lo que es mejor para mí. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por las pruebas que nos fortalecen y purifican preparándonos para la vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 24 de mayo de 2016

AMOR DE DIOS

 

1 JUAN 4:10-12 En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que ÉL nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados. Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros. Nadie jamás ha visto a Dios; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor llega a la máxima expresión en nosotros. (N.T.V.)

 

La mayoría de los cristianos aceptamos que Dios nos ama. Pero…

©  ¿Entendemos en verdad lo que significa ser amados así por el Creador del universo?

 

Examinemos tres aspectos del amor de Dios:

1.   No es influenciado por nada dentro o alrededor de nosotros.

Sabemos que aun cuando vivíamos todavía en el pecado, Cristo murió por nosotros, no hay sencillamente mayor sacrificio que éste (Romanos 5:8). Nada que hagamos podrá impedir que Dios nos ame, y llegar a entender eso debe aliviar la carga de nuestros hombros.

2.   El amor de Dios es eterno.

Los creyentes nunca seremos separados del mismo. De hecho, la Biblia nos dice que el Padre Celestial nos escogió antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4). Sabemos, por tanto, que su amor por nosotros ha sido siempre una realidad, y siempre lo será.

3.   El amor de Dios es parte de su naturaleza y está dirigido a todas las personas. (1 Juan 4:8; Mateo 5:45)

Pero los creyentes lo experimentan de modo diferente a quienes no siguen al Señor Jesús. Piense en lo que sucedería si en el patio hay un toldo que protege a una parte del jardín. Cuando llueva, algunas flores pueden estar rodeadas de agua sin mojarse realmente. De igual manera, una persona que no tiene una relación con Dios, no es impresionada por su amor, a pesar de que existe y está disponible.

 

Podemos confiar en Aquel que nos ama intensamente y por completo. Jesús lo demostró al morir en nuestro lugar para salvarnos de las consecuencias de nuestro pecado. Él promete estar con nosotros siempre y aun cuando no sintamos su amor, éste nos rodea y protege por siempre.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO ESTAR SEGURO Y TOTALMENTE CONFIADO DEL AMOR DE DIOS YA QUE ES PARTE DE SU NATURALEZA, ME LO HA DADO SIN CONDICIÓN Y ME PERTENECE DESDE ANTES DE LA CREACIÓN DEL MUNDO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Salmo 25:6), el verdadero amor del Padre Celestial, manifestado en una persona eres Tú. Gracias Padre porque eres en mí, presencia de amor perpetuo. Desde mi silencio siento como mi amor te busca y se funde con el tuyo, y en este maravilloso todo y uno, la luz, la paz y la armonía nos acercan en ese amor  infinitamente. Gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu amor sin condición, sé que no hay nada ni nadie que pueda separarnos porque soy parte de Ti, esa parte que siempre cuidas y velas con esmero, paciencia, sabiduría, perdón y misericordia. Gracias Padre Celestial por el amor hecho vida para nosotros en tu hijo amado y Señor nuestro, Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 23 de mayo de 2016

AISLADOS

 

2 TIMOTEO 2:22-26  Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro. Te repito: no te metas en discusiones necias y sin sentido que solo inician pleitos. Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles.  Instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad.  Entonces entrarán en razón y escaparán de la trampa del diablo. Pues él los ha tenido cautivos, para que hagan lo que él quiere. (N.T.V.)

 

©  La necesidad de las amistades bíblicas, verdaderamente cristianas.

La independencia es una cualidad muy apreciada en nuestra cultura, pero bíblicamente no es una buena meta. En ninguna parte de la Biblia encontrará usted la cita errónea: "Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos". El mismo hecho de que el Señor constituyó a la iglesia, una comunidad de creyentes, debe decirnos que Él no creó a las personas para que vivan aisladas.

 

Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo, el Espíritu Santo mora en nosotros para que podamos tener una relación gozosa con el Señor y compañerismo unos con otros. En el plan de Dios, una amistad bíblica, estrecha y fiel entre dos creyentes, sirve para edificarlos mutuamente a semejanza de Cristo. Miremos a cualquiera de los santos de las Sagrada Escrituras, y encontraremos evidencias de la dependencia de un buen amigo que le sirvió de apoyo. Pablo, en particular, hablaba con toda confianza y a menudo de sus queridos amigos, y animaba a otros a tener también buenas amistades (Vs.22). Es interesante el hecho de que nuestra cultura parece dirigirse en la dirección contraria. Cuando más se aleja nuestra nación de Dios, más generalizada se vuelve nuestra actitud de autosuficiencia. Los vecinos se tratan entre sí con desconfianza, y esa actitud también ha invadido a la iglesia. Nos hemos vuelto renuentes en dar a otros, lo que, a su vez, nos hace renuentes a recibir.

La Biblia nos dice que nos amenos unos a otros, que compartamos las cargas de nuestros hermanos, y que nos confesemos nuestras ofensas mutuamente (Juan 13:34; Gálatas 6:2; Santiago 5:16). Así es como los miembros de la iglesia pueden estimularse unos a otros para ser más semejantes a Cristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ CON MUCHO AMOR Y PACIENCIA ESTABLECER Y MANTENER ESAS AMISTADES BÍBLICAS, DE MANERA QUE NO ME ENCUENTRE AISLADO, SINO POR EL CONTRARIO COMPARTIENDO DE MANERA QUE NOS HAGAMOS CADA VEZ MÁS SEMEJANTES A CRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Chasdi, Dios de mi Amabilidad (Salmo 51:18). Mi Dios y mi Señor, se que Tu eres Amable y trabajas para hacernos amables, y la vida y sacrificio de Jesús es el ejemplo supremo de tu amabilidad. Hoy quiero darte gracias por tu amistad sin condición, y pedirte que me ayudes a establecer esas buenas amistades, bíblicas, fundamentadas en el compartir de principios y valores que tú nos has impartido, de manera que sean de beneficio para el crecimiento y la edificación mutua, y cada día ser más semejantes a Ti, mi Señor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 22 de mayo de 2016

LA INGRATITUD

(Una Epidemia Mundial)

 

Una señora, de ceño fruncido, molesta, sin duda alguna, increpó a la vecina de su residencia, tan pronto la vio asomar a la puerta:

 

-      ¿Te sirvió la blusa que te presté la semana pasada, para que pudieras ir a esa fiesta a la que estabas invitada? dijo, con ironía, y, de paso, insinuó que ya era hora de que esa prenda volviera a sus manos.

-      ¡Ay, sí, vecinita, me sirvió, y no te imaginas cuánto! Fui el centro de atención en esa fiesta. Esta tarde te la devuelvo, porque la tengo en la lavandería. Porque una prenda tan fina no puede lavarse en la casa, respondió la otra.

-      ¿Pero te sentiste bien con ella? agregó la que había hecho el favor.

-      ¡Cómo no! Me sentó tan bien que hasta me quedaría con ella, Jajaja, respondió la ingrata vecina.

 

Tres días después, por la noche, no por la tarde de aquel día como había anunciado, la vecina entregó la blusa de seda. Efectivamente, estaba lavada y planchada. Pero cuando ese acto sucedió, el de la devolución de la prenda de vestir, no se escuchó aquel gesto de agradecimiento que, entre gente decente y cordial, debe darse. Su dueña la recibió, pero se quedó pensando en lo poco delicada que era su vecina. Hasta lo pregonó durante un par de días entre sus amistades, al quejarse de esa falta de gratitud.

 

©      LECCIÓN DE VIDA

 

Esta historia da pie para hablar de la ingratitud, esa conducta humana que pulula por doquier:

Ø  Lamentablemente, los humanos somos los más ingratos de todos los seres vivos. Pareciera que un "nudo" se nos precipitara en la garganta a la hora de expresarles a otros cuán gratos quedamos con alguna buena acción de su parte.

Ø  Somos muy ingratos. No solo frente a los favores; en muchos otros ámbitos también lo demostramos.

Ø  No tenemos la delicadeza de expresar complacencia por los favores que nos hacen los demás.

 

En contraste, los animales son "elocuentes" con sus gestos de gratitud:

©      El perro, por ejemplo, salta, corre, agita su cola frente a su amo; lo que dice con eso es que está agradecido.

©      Agradecido por el cariño recibido, por los cuidados, por las manifestaciones de ternura con él.

©      Un loro, parado todos los días en una vara, también agradece. Para eso, aprende a "hablar" y expresa voces que si bien no son para decir literalmente "gracias" se las puede asumir como tales; por eso, intercambia sus cotorreos con sus amos, aunque ellos ni cuentan se den de eso.

 

A las plantas se les "habla", y se las toca cuidadosamente como rito del cuidado que se les prodiga:

©      A cambio, ellas "agradecen" al ponerse más bonitas para el ornato de los espacios donde se las tiene.

©      Su clorofila se dinamiza, se ponen más verdes sus hojas y sus ramas florecen más aceleradamente.

 

Entre nosotros, los humanos, abundan las personas en cuyo vocabulario no figura la palabra "gracias":

Ø  Son tan frescas, tan impávidas, que pareciera que esperaran que se les agradezca por haber solicitado y disfrutado los favores que les prestan otros conciudadanos.

Ø  La desfachatez es su más "brillante" señal particular.

Ø  Y no faltan quienes "muerden" la mano de quien, en ocasiones, les da de comer.

 

No se trata, por supuesto, de que por cada bien que se prodigue uno se siente a esperar las voces de gratitud de los demás.

 

¡¡¡Eso es lo que menos se da en nuestra sociedad!!!

 

CONCLUSIÓN:

©      Bueno fuera, entonces, que aprendiéramos a ser gratos.

©      No cuesta absolutamente nada.

©      No implica esfuerzo alguno.

©      Procura buena imagen para quien reconoce al otro aquel servicio, aquel favor.

©      Engendra una estupenda imagen personal.

©      Y quedan abiertas las puertas para futuras ocasiones.

 

COLOSENSES 3:12-15

Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia;  soportándose los unos a los otros y perdonándose los unos a los otros, cuando alguien tenga queja del otro.

De la manera que el Señor los perdonó, así también háganlo ustedes.  

Pero sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. 

Y la paz de Cristo gobierne en su corazón, pues a ella fueron llamados en un solo cuerpo, y sean agradecidos. (R.V.A.'15)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 21 de mayo de 2016

CORAZÓN PEQUEÑO…

¡¡¡AMOR GRANDE!!!

 

Fue una batalla jurídica que duró dieciocho meses, una de esas batallas en que hay que ir varias veces al tribunal, valerse de abogados, y rogar al juez. Pero al fin, tras presentar infinidad de papeles y certificados, Brenda Covington, de treinta y un años de edad, del estado de Texas en los Estados Unidos, obtuvo lo que buscaba:

©  Adoptar a la pequeña Elizabeth, de un año y medio de edad.

 

El problema que tuvo que superar (simple, si se quiere, y sin embargo serio para los tribunales) era que Brenda es una enana. Pero el juez concluyó: 

©  "El amor no tiene medida. Puede ser inmenso dentro de una persona pequeña".


©  Todavía quedan jueces en esta tierra que tienen espíritu y sabiduría salomónicos.

El problema que discutían es que siendo Brenda enana, no tendría capacidad para trabajar y al mismo tiempo cuidar de su niña. El ser enana decían, le producía muchas limitaciones.  Con todo, Brenda insistió hasta que convenció a los jueces.

Aunque sólo mide un metro con veinte centímetros de altura, tiene un cerebro normal, una inteligencia normal, una educación normal, una salud normal y, más que todo, un amor que excede a cualquier condición física adversa.

 

El amor no se mide por el tamaño del cuerpo, ni por la inteligencia que se posee, ni por la educación adquirida, ni por las riquezas que se tengan.

©  El amor se mide por el espíritu de sacrificio y por esa imponderable virtud de amar, que desafía toda razón humana.

©  Ni el tamaño del cuerpo, ni el color de la piel, ni la clase social a la cual se pertenece pueden dar indicios ciertos del amor.

©  Un gigante puede tener un corazón de piedra, y un enano tenerlo de oro.

 

Es interesante, pero triste, que el mundo mida el éxito según lo exigente o lo prepotente que es la persona en adquirir lo que desea. Por fortuna para nosotros, nuestro Padre Celestial nos mide con valores diferentes. Él dice:

 

MATEO 5:5…7…9

Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia…

Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión…

Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. (N.V.I.)

 

A la larga, no es el agresivo el que obtiene la aprobación del prójimo.

©  Es el bondadoso, el sacrificado, el humilde. Estas son virtudes que brotan del corazón.

©  Y sólo Dios, la esencia del amor, puede darnos un corazón así.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso…

©  Dame el día de hoy fe para seguir adelante;

©  Dame grandeza de espíritu para perdonar;

©  Dame paciencia para comprender y esperar; 

©  Dame voluntad para no caer; 

©  Dame fuerza para levantarme si caído estoy; 

©  Dame amor para dar; 

©  Dame lo que necesito y no lo que quiero; 

©  Dame elocuencia para decir lo que debo decir; 

©  Haz que yo sea el mejor ejemplo para mis hijos.


Señor Jesús…

©  Haz que yo sea el mejor amigo de mis amigos; 

©  Haz de mí un instrumento de tu voluntad;

©  Hazme fuerte para recibir los golpes que me da la vida; 

©  Déjame saber qué es lo que Tú quieres de mí; 

©  Déjame tu paz para que la comparta con quien no la tenga; 

©  Por último, anda conmigo y déjame saber que así es. Amén

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.