jueves, 23 de junio de 2016

VESTIRSE

 

COLOSENSES 3:12,13 Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia; soportándose los unos a los otros y perdonándose los unos a los otros, cuando alguien tenga queja del otro. De la manera que el Señor los perdonó, así también háganlo ustedes. Pero sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. (R.V.A.'15)


©  La paciencia: Nuestro don del espíritu con el cual hay que vestirse, para ponerlo al servicio de los necesitados y afligidos.

Cuando tenemos problemas o sufrimientos, acudimos a otros para que escuchen con paciencia nuestros lamentos. Pero me pregunto con qué frecuencia buscamos ser la persona que gentilmente da un paso al frente para compartir la carga de alguien que está afligido.

©  Pablo animó a los creyentes a "vestirse" de misericordia, benignidad y paciencia.

 

En otras palabras, no venimos desde el seno materno equipados con estos atributos, sino que somos capacitados por la práctica al imitar a Cristo cuando sobrellevamos mutuamente las cargas y nos perdonamos unos a otros. El Espíritu Santo está más que dispuesto a instruirnos en la manera correcta para producir el fruto espiritual. El Señor nos da entonces las oportunidades para poner en práctica tales aptitudes.

 

Tendemos a clasificar a la paciencia restringidamente como "espera". Esa, sin duda, es parte de la definición, pero también lo son conceptos tales como el aguante, la perseverancia y la persistencia. Cuando nos vinculamos con otros, estamos sufriendo sus dificultades juntamente con ellos o perseverando en nuestros intentos de ofrecer ayuda. Estamos demostrando interés, escuchando y sirviendo hasta donde podemos. Al poner a la paciencia en la lista del fruto espiritual, Dios está diciendo que todo creyente puede desarrollar esta cualidad. Aparte de otros dones y talentos que usted posea, la paciencia es un atributo del cual puede vestirse. Practíquela para la gloria de Dios y como una manera de servir a su prójimo.

 

CONFESIÓN DE FE:

EN UN MUNDO QUE INSISTE EN HACERLO TODO RÁPIDAMENTE, LA PACIENCIA ES UN REGALO MARAVILLOSO QUE PODEMOS DAR A OTRA PERSONA, ASÍ QUE LA PRACTICARÉ CON DILIGENCIA YA QUE ME HA SIDO DADA POR DIOS COMO FRUTO DE MI ESPÍRITU.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Kjesed, Dios de Amor fiel e inagotable (Salmo 25:6). Mi amado Rey y Señor Jesucristo, hoy quiero darte gracias por tu predisposición incondicional y altamente favorable hacia nosotros, los que en Ti creemos y en Ti confiamos; porque estas lleno de amor, misericordia, bondad, lealtad, fidelidad y sobre todo paciencia, y ese amor que asume obligaciones elegidas voluntariamente. Pero hoy quiero, además, que me ayudes a que estas virtudes de tu ejemplo de amor fiel e inagotable, se arraiguen en mi vida, y especialmente la paciencia, que me pueda vestir con ella para ponerla al servicio de mis semejantes, primeramente de aquellos necesitados y afligidos. He orado en el poderoso nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 22 de junio de 2016

ETERNAS

 

SALMO 40:1-4 Pacientemente esperé al Señor, y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor. Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. Puso en mi boca un cántico nuevo, una alabanza a nuestro Dios. Muchos verán esto y temerán, y confiarán en el Señor. Bienaventurado el hombre que pone su confianza en el Señor y no vuelve la mirada a los soberbios ni a los que se enredan con la falsedad. (R.V.A.'15)


©  Las recompensas de la paciencia son eternas.

La Biblia contiene muchas historias de personas que esperaron años o incluso décadas antes de que las promesas del Señor se cumplieran. Lo que los creyentes modernos pueden aprender de la paciencia de siervos como Abraham, José, David y Pablo, es que esperar en el Señor tiene recompensas eternas.

 

Veamos hoy al monarca más memorable de Israel. David era el heredero elegido al trono de Israel, pero pasó años esquivando la furiosa persecución del rey Saúl. A pesar de haber tenido dos oportunidades diferentes para vengarse, David resistió la tentación y no le quitó la vida al rey Saúl. Prefirió seguir el plan de Dios para su coronación, en vez de deshonrar al Señor matando al rey. Los salmos de David revelan su conocimiento de la obra de Dios en su vida. No solo logró su objetivo por su paciencia, sino que también se dio cuenta de que la dirección de Dios era siempre la mejor.

 

David dejó un testimonio extraordinario de la fidelidad de Dios para ser leído y meditado. Tomó la decisión de esperar en el Señor, y el resultado tuvo la aprobación y la bendición del Padre Celestial. No podemos subestimar la recompensa de vivir bajo la aprobación Divina, esto no es una condición especial reservada para "gigantes de la fe" como David. Todos los que esperan obedientemente hasta que el Señor actúe en favor de ellos, permanecen en su Gracia. David no recibió bendiciones por ser especial, fue honrado entre los hombres porque honraba al Señor por encima de todo, y porque confiaba en la fidelidad de Dios, soportó las dificultades con paciencia.

©  Nosotros, también, podemos contar con que seremos bendecidos si esperamos en el Señor con paciencia, pues sus recompensas son eternas.

 

CONFESIÓN DE FE:

COMO DICE LA REFLEXIÓN DE HOY, CREO QUE TODOS LOS QUE ESPERAN OBEDIENTEMENTE HASTA QUE EL SEÑOR ACTÚE EN FAVOR DE ELLOS, PERMANECEN EN SU GRACIA; POR LO TANTO YO ESPERARÉ EN ÉL, SEGURO DE OBTENER SUS RECOMPENSAS ETERNAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1:16,17). Dios mío y Señor mío, se que tu naturaleza está llena de Gracia, para dar generosamente, aún cuando no lo merezcamos, pero es claro que debemos someternos a tus designios pues tus tiempos son diferentes de los nuestros, es por eso que yo estoy dispuesto siempre a esperar en Ti, pero también es cierto que espero lo mejor, pues solo de Ti puede venir. Gracias quiero darte hoy, mi Señor y Salvador Jesucristo, pues en Ti la paciencia siempre será bien recompensada y por la eternidad. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 21 de junio de 2016

CLAMEMOS

 

SALMO 57:1-3 ¡Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia! En Ti busco la protección. Me esconderé bajo la sombra de tus alas hasta que haya pasado el peligro. Clamo al Dios Altísimo, a Dios, quien cumplirá su propósito para mí. Él mandará ayuda del cielo para rescatarme, y avergonzará a los que me persiguen. Mi Dios enviará su amor inagotable y su fidelidad. (N.T.V.)


©  Cuando clamamos a Dios, hagámoslo con la oración que le agrada.

©  Cuando usted enfrenta una crisis, ¿qué es lo primero que hace?

La respuesta natural es tratar de solucionar el problema con sus propias fuerzas.

 

Sin embargo, Dios nos ofrece una manera diferente de enfrentar las dificultades.

David no fue ajeno a la presión o a las repentinas apariciones del mal. Cuando escribió el Salmo 57, enfrentaba muchas dificultades, incluyendo la persecución del rey Saúl, que quería asesinarlo (1 Samuel 24). La respuesta del pastor de ovejas y futuro rey de Israel, fue clamar a Dios y refugiarse en Él hasta que su calamidad cesara, y esto le agrado a Dios.

 

Aprendamos del ejemplo de David, examinando sus palabras, nos centraremos en Aquel a quien el salmista clama, nuestro Dios Todopoderoso:

1. David se refiere a Dios como El Elyon, o Gobernante Supremo; Él es el Altísimo, con todo poder y sabiduría, el único que puede ayudarnos en nuestra necesidad.

2. El salmo dice que Dios es nuestra roca y refugio, El Sali (Salmo 62:7). Si Él es un lugar de refugio para nuestra alma, entonces no tenemos que temer. Él ronda sobre nosotros y nos protege cuando surgen las crisis.

3. El salmo expresa plena confianza de que el Todopoderoso puede realizar, y realizará, todas las cosas, El Shaddai (Génesis 17:1). Él hará lo que sea necesario para intervenir a nuestro favor y para pedir cuentas a quienes nos atacan, rodeándonos con su amor y su verdad.

 

Durante su tiempo en la Tierra, Jesús demostró su gran amor. Por tanto, podemos acercarnos a Él cuando nuestro corazón está atribulado, clamando por su ayuda y protección, esto le agrada a Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE PUEDO CLAMAR, IR DELANTE DEL TRONO DE AQUEL QUE ES MI PODEROSO PROTECTOR, QUE TIENE EL PODER Y EL DESEO DE LLEVAR A CABO TODO LO QUE YO NECESITE.

 

ORACIÓN:

Padre Santo que estás en los cielos, El Sali, Dios es mi Roca (Salmo 62:7). Grande en misericordia, Dios Todopoderoso, nuestro Refugio y Protector, Gobernante Supremo de todo el universo, Altísimo y lleno de sabiduría; gracias quiero darte hoy porque yo puedo invocar tu Nombre que está lleno de atributos para ayudarme en todas mis necesidades, protegerme cuando surgen las crisis y rodearme de tu amor y tu verdad, interviniendo a mi favor cuando los enemigos quieren atacarme. Qué más podría yo pedir, sino más bien dar infinitas gracias por todos estos beneficios, de los que puedo gozar solo por creer y confiar en ti plenamente. Gracias Espíritu Santo por ser mi Señor, Protector, Ayudador y Consolador en toda circunstancia y lugar. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 20 de junio de 2016

SACUDIDOS

 

LUCAS 6:46-49 Así que, ¿por qué siguen llamándome "¡Señor, Señor!" cuando no hacen lo que digo?  Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue. Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, esta queda intacta porque está bien construida. Pero el que oye y no obedece es como una persona que construye una casa sin cimientos. Cuando las aguas de la inundación azoten esa casa, se derrumbará en un montón de escombros. (N.T.V.)


©  Nuestro fundamento firme, no es susceptible a las sacudidas.

Dios tiene maneras de sacudir al mundo. Literalmente, causó un temblor de tierra cuando Jesús murió en la cruz, y Hebreos 12:26 describe un tiempo en el futuro cuando la Tierra experimentará una demostración semejante de su Poder y su Presencia.

 

Asimismo, Dios permite hoy que los fundamentos de nuestro mundo sean sacudidos, ya sean las alianzas políticas, los sistemas financieros u otras formas de seguridad humana. Entonces podemos ver la fragilidad de las estructuras en las que hemos basado nuestras esperanzas. Las vidas individuales son también sacudidas cuando una familia experimenta una crisis, o un matrimonio comienza a deshacerse. Si hemos construido sobre los frágiles cimientos de la sabiduría humana, del orgullo y del amor condicional, las cosas pueden parecer estar bien durante un tiempo, pero colapsarán cuando golpee la tormenta.

 

Aunque la adversidad nos afecta a todos, podemos tener paz al saber que Dios siempre tiene un propósito mayor cuando permite trastornos en nuestro mundo. Los tiempos difíciles nos pueden sacar de la apatía, recordándonos que no debemos confiar en nosotros mismos o en las cosas de este mundo. No basta con que disfrutemos de la seguridad de saber que nuestra "casa" está construida sobre un fundamento sólido, Jesucristo, también como embajadores de Dios en la Tierra, tenemos la responsabilidad de extender su compasión a las personas cuyas vidas se están derrumbando en medio de las tormentas más sencillas.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE HAY SOLO UN FUNDAMENTO SÓLIDO Y SEGURO: UNA RELACIÓN PROFUNDA Y GENUINA CON JESUCRISTO, QUIEN ESTARÁ CONMIGO EN TODAS LAS SACUDIDAS TURBULENTAS. ASÍ QUE ESTARÉ SIEMPRE FIRME Y BIEN PARADO EN ESE FUNDAMENTO.

 

ORACIÓN:

Dios Omnipotente, Elohim Tzur, Dios de Roca (2 Samuel 22:47). El Señor vive, alabanzas a mi Roca, exaltado sea Dios, la Roca de mi salvación. Una roca es fuerte, sólida, confiable, duradera, útil como arma o para la defensa, y Tú mi señor Jesucristo, el Todopoderoso, eres nuestro fundamento firme y defensa eterna de la cual podemos depender puesto que eres fuerte y confiable, así que no temeré a las sacudidas del mundo, pues Tú estás conmigo, y seguiré construyendo sobre la Roca Sólida que eres Tú. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 19 de junio de 2016

EL CUADERNO ROJO

 

EFESIOS 6:1,2

Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor, pues esto es lo correcto.

Honra a tu padre y a tu madre.

Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa:

Si honras a tu padre y a tu madre, te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra. (N.T.V.)


©  Historia de la vida real:

El cartero extendió el telegrama, José Roberto, le agradeció, y mientras lo abría, una profunda arruga surco su frente. Una expresión de sorpresa más que de dolor. Palabras breves y precisas:

©  "Tu padre falleció. Entierro 18 horas. Mamá."

 

José Roberto continúo parado, mirando al vacío. Ninguna lágrima, ningún dolor. ¡Nada! Era como si hubiera muerto un extraño.

©  ¿Por qué no sentía nada por la muerte del viejo?

 

Como un torbellino de pensamientos confusos, avisó a la esposa, tomó el autobús y se fue, venciendo los silenciosos kilómetros de ruta mientras la cabeza giraba a mil. En su interior no quería ir al funeral y si estaba en camino era sólo para que la madre no estuviera más triste. Ella sabía que padre e hijo no se llevaban bien. La cuestión había llegado al final el día que, después de una lluvia de acusaciones, José Roberto había hecho las maletas y partido; prometiendo nunca más poner los pies en aquella casa.

 

Un empleo razonable, casamiento, llamadas a la madre para Navidad, Año Nuevo o cumpleaños. Se había desligado de la familia no pensaba en el padre y la última cosa en la vida que deseaba era ser parecido a él.

©  En el velorio: Pocas personas.

La madre pálida, helada, llorona. Cuando vio al hijo, las lágrimas corrieron silenciosas, fue un abrazo de desesperado silencio. Después, vio el cuerpo sereno envuelto por una manta de rosas rojas, como las que al padre le gustaba cultivar. José Roberto no vertió una sola lágrima, el corazón no podía. Era como estar delante de un desconocido o un extraño.

 

Se quedó en casa con la madre hasta la noche, la beso y le prometió que volvería trayendo los nietos y la esposa para conocerla. Ahora, podría volver a casa, porque aquel que no lo amaba, no estaba más para darle consejos ácidos ni para criticarlo. En el momento de la despedida la madre le colocó algo pequeño y rectangular en la mano. Hace mucho tiempo podrías haberlo recibido, dijo, pero, infelizmente sólo después que él se fue lo encontré entre las cosas más importantes.

 

Fue un gesto mecánico, minutos después de comenzar el viaje de regreso, metió la mano en el bolsillo y sintió el regalo. La luz mortecina del autobús, le mostró un pequeño cuaderno de tapa roja. Lo abrió curioso. Páginas amarillentas.

En la primera, arriba, reconoció la caligrafía firme del padre:

©  "Nació hoy José Roberto. ¡Casi cuatro kilos! Es mi primer hijo, ¡un muchachote! Estoy orgulloso de ser el padre de aquel que será mi continuación en la Tierra".

 

A medida que hojeaba, devorando cada anotación, sentía un dolor en la boca del estómago, mezcla de dolor y perplejidad, pues las imágenes del pasado resurgieron firmes y atrevidas, como si acabaran de pasar.


©  "Hoy, mi hijo fue a la escuela. ¡Es un hombrecito! Cuando lo vi de uniforme, me emocioné y le desee un futuro lleno de sabiduría. Su vida será diferente de la mía, que no pude estudiar por haber sido obligado a ayudar a mi padre. Para mi hijo deseo lo mejor. No permitiré que la vida lo castigue".

 

Otra página.

©  "Roberto me pidió una bicicleta, mi salario no da, pero él la merece porque es estudioso y dedicado. Pedí un préstamo que espero pagar con horas extras".

 

José Roberto se mordió los labios. Recordaba su intolerancia, las peleas para tener la soñada bicicleta. Si todos los amigos ricos tenían una, ¿por qué no podía tener la suya?

©  "Es duro para un padre castigar a un hijo y sé que él me podrá odiar por eso; pero, debo educarlo para su propio bien. Fue así como aprendí a ser un hombre honrado y esa es la única forma que sé acerca de educarlo".

 

José Roberto cerró los ojos y vio la escena cuando por causa de una borrachera, hubiera ido a la cárcel, aquella noche; si el padre no hubiera aparecido para impedirle ir al baile con los amigos. Recordaba también el auto retorcido y manchado de sangre que había chocado contra un árbol. Por otro lado parecía oír sirenas, el llanto de toda la ciudad mientras cuatro cajones seguían lúgubremente para el cementerio.

 

Las páginas se sucedían con cortas, y largas anotaciones, llenas de respuestas que revelaban, en silencio y tristeza, que el padre lo había amado.

©  El "viejo" escribía de madrugada, reflexionó.

Momento de soledad, en un grito de silencio, porque era de esa manera como era él, nadie le había enseñado a llorar y a dividir sus dolores, el mundo esperaba que fuera duro para que no lo juzgaran ni débil ni cobarde.

©  Y, ahora José Roberto estaba teniendo la prueba que, debajo de aquella fachada de fortaleza había un corazón tan tierno y lleno de amor.

 

La última página, aquella del día en que había partido:

©  "Dios, ¿qué hice mal para mi hijo me odie tanto? ¿Por qué soy considerado culpable? Si no hice más que intentar transformarlo en un hombre de bien".

©  "Mi Dios, no permitas que esta injusticia me atormente para siempre. Que un día él pueda comprenderme y perdonar por no haber sabido ser el padre que el merecía tener".

 

Después no había más anotaciones y las hojas en blanco daban la idea de que el padre había muerto en ese momento, José Roberto cerró deprisa el cuaderno, el pecho le dolía, el corazón parecía haber crecido tanto, que luchaba para escapar por la boca. No vio el autobús entrar en la terminal, se levantó desesperado y salió casi corriendo porque necesitaba aire puro para respirar.

 

La aurora rompía el cielo y un día comenzaba.

©  "¡Honre a su padre para que los días de su vejez sean tranquilos!"

Alguna vez había oído esa frase y jamás había reflexionado la profundidad que ella contenía. En su egocéntrica ceguera de adolescente, jamás había parado para pensar en verdades más profundas. Para él los padres eran descartables y sin valor, como los papeles que son tirados a la basura.

 

En aquellos días de poca reflexión todo era placer, salud, belleza, música, color, alegría, despreocupación, vanidad.

©  ¿No era él un semidiós?

Ahora, el tiempo lo había envejecido, fatigado y también vuelto padre, aquel falso héroe de repente. En el juego de la vida, él era el padre y sus actuales contestaciones, no satisfacían a sus hijos.

©  ¿Cómo no había pensado en eso antes?

Seguramente por no tener tiempo, pues estaba muy ocupado con los problemas, la lucha por la supervivencia, la sed de pasar fines de semana lejos de la ciudad, con ganas de profundizar en el silencio sin necesitar dialogar con sus hijos.

 

Jamás tuvo la idea de comprar un cuaderno de tapa roja para anotar una frase sobre sus herederos, jamás le había pasado por la cabeza escribir que sentía orgullo de aquellos que continúan su nombre. Justamente él, que se consideraba el más completo padre de la tierra. La vergüenza casi lo tumba con una lección de humildad. Quiso gritar, procurando agarrar al viejo para sacudirlo y abrazarlo, encontró solo el vacío.


©  Había una raquítica rosa roja en el jardín de su casa, el sol terminaba de nacer.

Entonces, José Roberto acarició los pétalos y recordó la mano del padre podando y cuidando con amor.

©  ¿Por qué nunca percibió todo esto antes?

Una lágrima brotó como el rocío, y levantando los ojos para el cielo dorado, de repente, sonrió y se desahogó en una confesión:


©  "Si Dios me mandara a elegir, ¡Juro que no querría haber tenido otro padre que no fueras vos, viejo! Gracias por tanto amor, y perdóname por haber sido tan ciego".

 

HABLA, DISFRUTA, ABRAZA, BESA, SIENTE, Y AMA A TODAS LAS PERSONAS QUE PUEDAS VER Y TOCAR, Y ESPECIALMENTE HOY A TU PADRE

¡¡¡APROVECHALO, AHORA QUE AÚN VIVE!!!

 

PROVERBIOS 4:1,2

Oigan, hijos, la enseñanza de un padre; estén atentos para adquirir entendimiento.

No abandonen mi instrucción, porque yo les doy buena enseñanza.

(R.V.A.'15)

 

¡¡¡FELIZ DÍA PAPÁS!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

               

sábado, 18 de junio de 2016

CUANDO TE SIENTAS MAL

 

¡¡¡Cuando te sientas mal no abandones la esperanza!!!

Ella te da la fuerza para seguir adelante cuando sientas que ya nada te importa

 

©  Nunca dejes de creer en Dios, mientras creas que puedes lograrlo, tendrás un motivo para intentarlo.  

©  No dejes que nadie retenga tu felicidad en sus manos, sujétala en las tuyas para que siempre esté cerca de ti.

©  No esperes que lo que deseas venga a ti, búscalo con toda tu alma, sabiendo que la vida te encontrará a la mitad del camino.

©  No sientas que has perdido cuando tus planes y sueños no alcanzan a cumplir tus anhelos. Cada vez que aprendes algo nuevo sobre ti o sobre la vida, has avanzado.

©  No hagas nada que disminuya tu propio respeto. El estar  satisfecho con uno mismo es esencial para estar satisfecho con la vida.

©  Nunca te olvides de reír ni dejes que el orgullo te impida llorar.  Cuando reímos y lloramos es cuando vivimos a plenitud.

 

©  Deja que Dios te muestre nuevas maneras de encarar tus problemas. 

©  Deja que Dios modere tus convicciones y te muestre todo lo que está oculto detrás de cada escena: la profunda paz del cambio, la majestad de lo que significa tener y ser un amigo, la alegría que se descubre al comprender que nunca es tarde para volver a empezar.

©  Deja que Dios te ayude a alcanzar todo lo que deseas, para ser todo lo que eres. 

©  Deja que los días desplieguen ante ti nuevas posibilidades que hasta entonces desconocías, nuevos sueños que nunca soñaste, y que te regale las semillas de nuevas ideas que nunca antes sembraste.

©  Y si alguna vez sobreviene la dificultad, elévate por encima de ella.

©  Recuerda, que tener al Señor en tu vida significa sentir paz y consuelo en tu corazón al descender por los altibajos del camino de la vida.  

©  Significa  que puedes ofrecer tus plegarias a un Padre amoroso y compasivo, que siempre puede escucharte y nunca deja de comprender los dolores y los temores que se esconden en los rincones de tu alma. 

©  Tener al Señor en tu vida significa tener la seguridad de que no hay dificultad que pueda sucederte, que entre tú y Él no puedan enfrentar y al final conquistar.  

©  Significa que puedes estar plenamente convencido de que Él te dará la fuerza de soportar cualquier cosa que te suceda, y que de esas experiencias amargas saldrás reforzado.

 

A pesar de las lágrimas, del dolor y de los malos tiempos que conociste y que sin duda volverán de vez en cuando, tú sabes que el Señor está presente en todo y que las cosas acabarán siempre por arreglarse…

 

¡¡¡Porque con Dios, todo es posible!!!

 

MARCOS 9:23

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 17 de junio de 2016

PADRE CELESTIAL

 

MATEO 6:7-13 Y al orar, no usen vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no se hagan semejantes a ellos, porque el Padre de ustedes sabe de qué cosas tienen necesidad antes que ustedes le pidan.  Ustedes, pues, oren así: Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria por todos los siglos. Amén (R.V.A.'15)


©  Cuando Cristo enseñó a sus discípulos a orar, les dijo que se dirigieran a Dios como "Padre Nuestro".

Antes habían escuchado decir a Jesús: "Mi Padre", pero ahora, ellos también tenían parte en esa privilegiada relación familiar. Todos los que hemos nacido de nuevo en la familia de Dios tenemos este mismo derecho.  Puesto que nuestras percepciones acerca de Dios son moldeadas por nuestros padres terrenales, todos tenemos diferentes percepciones acerca de Él, pero Jesús es el único que tiene un concepto exacto del Padre Celestial.

 

Consideremos siete de las maneras como Él se interesa por sus hijos:

1. Ama: El amor de Dios es incondicional, ya que se basa en su naturaleza, no en nuestro desempeño (1 Juan 4:16).

2. Escucha: Cuando oramos, Él nos da toda su atención (Salmo 55:16,17).

3. Provee: El asume la responsabilidad de suplir todo lo que necesitemos (Filipenses 4:19).

4. Guía: Es quien dirige nuestro camino cuando confiamos en Él (Proverbios 3:5,6).

5. Protege: El Señor nos protege espiritual, emocional y físicamente, pasando por el tamiz de sus dedos soberanos cada una de nuestras experiencias (Salmo 121).

6. Permanece: No está ausente, ya que Él nunca nos dejará ni desamparará (Deuteronomio 31:8).

7.   Disciplina: El Señor nos disciplina para nuestro bien, de modo que podamos participar de su santidad (Hebreos 12:5-11).

 

Aunque las experiencias con nuestros padres terrenales pueden haber distorsionado nuestro concepto del Padre Celestial, podemos aprender a verlo como Él es realmente.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE VIENDO AL PADRE A TRAVÉS DE LA VERDAD DE LA BIBLIA, EN VEZ DE MIS IDEAS PRECONCEBIDAS, VERÉ EVIDENCIAS DE SU AMOROSO CUIDADO, Y DESCUBRIRÉ UNA SEGURIDAD QUE NUNCA HABÍA CONOCIDO ANTES.

 

ORACIÓN:

Padre Nuestro que estás en los cielos, Elohim, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (Génesis 1:1). Dios Todopoderoso, se que te puedo llamar "Abba Padre" lo que es Papito lindo, amoroso, cuidadoso y misericordioso, pues Tú me has adoptado, por medio de Jesucristo, como uno de tus preciados hijos. Hoy quiero darte gracias por esa gran oportunidad de ser parte de tu privilegiada y maravillosa familia. Sin embargo clamo a Ti para que la revelación de hijo tuyo venga a mí permanentemente, que se arraigue en mi corazón la verdad de que Tú me amas, me escuchas, me provees, me guías, me proteges, me disciplinas y especialmente permaneces y estás conmigo a donde quiera que yo vaya. Gracias Abba Padre. Amén.


Juan Manuel Lamus O.