lunes, 13 de febrero de 2017

SIN DUDAR

 

SALMO 25:8,9 El Señor es bueno y hace lo correcto; les muestra el buen camino a los que andan descarriados. Guía a los humildes para que hagan lo correcto; les enseña su camino. (N.T.V.)


©  De cómo recibir dirección sin dudar.

Dios quiere que tomemos buenas decisiones, lo que significa que ellas estén alineadas con su voluntad. El Señor ha prometido darnos entendimiento y dirección para que sepamos cómo actuar:

SALMO 32:8 El Señor dice:

-  "Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti". (N.T.V.)

 

Una manera de descubrir la voluntad del Señor es siguiendo el modelo que vimos el viernes. Primero, asegúrese de tener un corazón limpio, una mente pura, una voluntad entregada y un espíritu paciente. Añada después los siguientes pasos:

©  Orar con perseverancia, confiar en las promesas de Dios y apropiarse de su paz.


1. Orar con perseverancia: Aunque todos queremos una respuesta rápida, la Biblia nos dice que debemos orar incansablemente, sin darnos por vencidos. Recuerdo cuando estuve orando diariamente durante seis meses acerca de una necesidad. Durante este tiempo, el Señor me mostró que Él había tratado de dirigirme, pero que yo no lo había escuchado, el temor al fracaso había sido mi piedra de tropiezo. Una vez que le entregué mi temor, Él me dijo lo que debía hacer y me dio la fortaleza para obedecer. Al perseverar en la oración, nos acercamos más a Él y nos preparamos para escuchar su respuesta.

2. Conocer y confiar en las promesas de Dios: Esto nos ayuda a descansar. Es posible que no tengamos una respuesta inmediata, pero mientras esperemos en Él con confianza, experimentaremos su paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7).

3. Apropiarse de su paz: La Biblia nos exhorta a dejar que la paz de Cristo gobierne nuestro corazón (Colosenses 3:15). Hacer esto nos ayuda a encontrar el camino más allá de la confusión y a recibir la dirección clara de Dios sin que tengamos ninguna duda.

 

CONFESIÓN DE FE:

PARA DESCUBRIR SIN DUDAR LA VOLUNTAD DE DIOS PARA MI VIDA, ORARÉ CON PERSEVERANCIA, PONDRÉ MI CONFIANZA EN SUS PROMESAS Y ME APROPIARÉ DE SU PAZ QUE SOBREPASA TODO ENTENDIMIENTO. SEGURO ÉL ME GUIARÁ POR EL BUEN CAMINO.

 

ORACIÓN:

Dios Omnipotente, Jehová Nissi, El señor es mi Estandarte (Éxodo 17:15). Mi Señor y mi Dios, Todopoderoso eres Tú, vas siempre delante de nosotros guiándonos por el buen camino, yo sé que, si mantenemos los ojos puestos en Ti y te seguimos sin dudar, seremos milagrosamente victoriosos. Es por eso que hoy quiero darte gracias y apropiarme de esa maravillosa promesa que me has hecho en tu Palabra, cuando dices que me guiarás por el buen camino, me aconsejaras y tendrás buen cuidado de mí; yo estoy seguro que es verdad, y que Tú prometes y cumples. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 12 de febrero de 2017

EL TRIUNFO DE LA VIDA

 

SALMO 138:7,8

Aunque estoy rodeado de dificultades, Tú me protegerás del enojo de mis enemigos.

Extiendes tu mano, y el poder de tu mano derecha me salva. 

El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor,

oh Señor, permanece para siempre. No me abandones, porque Tú me creaste. (N.T.V.)


©  Hoy estudiaremos 7 pasos para triunfar en la vida personal y familiar.

 

Tómese un tiempo de camino al trabajo o mientras almuerza o de regreso a casa, y mire a las personas que están junto a usted en el camino, el restaurante o la calle.


©  ¿Podría identificar los rostros de personas fracasadas y de aquellas que son victoriosas en todo cuanto emprenden?

Ø  Probablemente me dirá que no es fácil y en eso tiene la razón.

 

La condición de triunfador está dentro de cada uno de nosotros.

©  Nos la concedió Dios al darnos la vida.

©  El que lleguemos a nuevos niveles no depende de los demás ni de las circunstancias sino más bien de la forma como aprovechemos cada nueva oportunidad que nos ofrece el Señor.


©  En el pasaje que estudiamos hoy podemos leer una expresión alentadora del rey David quien había depositado toda su confianza en Dios para vencer.

Ø  En palabras de este monarca, uno de los más grandes de Israel y quien agradó al Señor en sus caminos, si estamos en la voluntad Divina…

Ø  "El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida". (Vs. 8A)


©  Entonces, arreglar nuestra situación con Dios es un primer paso para subir a la cima.

 

El líder empresarial Jean-Claude Biver dice que el más grande ingrediente en la búsqueda del éxito y la realización es aceptar los fracasos y empezar de nuevo. Él dice que quienes llegan lejos jamás dejaron que la adversidad los golpeara.


©  Veamos siete pasos sencillos para el éxito en todas las esferas de nuestra vida:

1. Descubrir qué nos apasiona;

2. Fijarnos metas específicas a nivel personal, familiar y profesional;

3. Aprovechar las oportunidades que Dios nos ofrece en la vida;

4. No tenerles miedo a los retos;

5. No desestimar la innovación y la búsqueda de nuevas experiencias creativas;

6. Aplicar valores fundamentales a nuestra vida como el respeto, valoración de las personas que nos rodean, el amar y el perdonar;

7. Y, por último, aceptar el fracaso y perseverar.

 

Son siete pasos que pueden resultarle de mucha ayuda. Basta que haga un listado de aquellos proyectos, incluso su familia, en los que no ha alcanzado el éxito aún y que debe reemprender.


©  Arraiga esta verdad bíblica fundamental en tu corazón:

 

LUCAS 18:27

Él les dijo:

Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. (R.V.A.'15)

 

CONCLUSIÓN:

©  Recuerde que para Dios no hay nada imposible.

©  Recuerde que, si avanzamos tomados de su mano, llegaremos muy lejos.

©  Recuerde que de su mano no hay límites para dar nuevos pasos hacia la cima.

©  ¿Hay algún proyecto que terminó en fracaso y le llevó a experimentar desánimo?

©  ¿Qué le ha impedido avanzar hacia nuevos niveles en su vida personal, familiar y profesional?

©  ¿Qué enseña a su vida el pasaje bíblico que estudiamos hoy (Salmos 138:7, 8)?

©  ¿Está dispuesto a renunciar, en el Nombre de Jesús, a todo pensamiento de derrota y fracaso?

©  Desde hoy fíjese la meta de llegar a nuevos niveles en las dimensiones personal, familiar y profesional con ayuda de Dios.

 

¡¡¡Recuerda que el 2017 es para ti un año extraordinario!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 11 de febrero de 2017

LA MUERTE

 

Recuerdo a un joven no mayor de 18 años a quien vi  por última vez el día que sepultaron a su abuela; él estaba ayudando a descender el ataúd a la fosa.  Estoy seguro que él jamás imaginó que ocho días después su cuerpo inerte estaría bajo el mismo procedimiento. (Anónimo)

 

Seguramente tú también tienes recuerdos de este tipo entre tus conocidos y familiares.  Estas personas que ya no están entre nosotros, es muy probable que el mismo día que murieron a alguien le dijeran:

-  "Nos vemos mañana" o "regreso en un rato". 

©  En ningún momento imaginaron que iban a morir.

 

Con esto debemos entender que la muerte no respeta edad, raza, religión, sexo, estado de salud, etc.  Es perfectamente claro que el único requisito indispensable para morir, es estar vivo, así que, tanto tú como yo, estamos expuestos a morir en cualquier momento; entonces vale la pena hacernos esta pregunta:

©  ¿Estoy preparado para morir?

 

©  Regularmente preparamos el camino para quienes han de nacer:

Se prepara la cuna, la ropa del bebé, se celebra a la futura mamá, se le espera con mucha alegría e impaciencia, con cuidado se le busca el nombre y se tienen todo tipo de atenciones para ese nuevo ser.  Así que podemos decir que de alguna manera "nos preparamos para un nacimiento", sin embargo, en su mayoría los seres humanos no nos preparamos para morir.

 

©  La muerte es un proceso natural de todo ser vivo, se dice que de lo único que podemos estar seguros cuando nacemos, es que algún día tendremos que morir. 

No obstante esto, el sentimiento de dolor y de tristeza en quienes continúan viviendo se hace presente, ya que en gran medida, no han sido educados sobre este tema, tienen incertidumbre en cuanto  al destino de esos seres. 

 

©  En este punto de la reflexión es fundamental comprender que el ser humano es lo que no se ve.

El cuerpo es el estuche que Dios nos puso, el alma es la manifestación carnal del cuerpo en sentimientos y emociones,  y el espíritu es tu verdadero ser que  proviene de Dios, por lo tanto, el más importante porque ese es eterno, Él nos hizo así. 

©  Esa parte es indestructible para vivir eternamente, de tal suerte que nuestro paso por la tierra es efímero, es nada comparado con la eternidad.

©  Concluimos entonces que la muerte (física) es el regreso a casa de tu verdadera existencia, y así como hay alegría cuando naces aquí en la tierra, hay gozo en el cielo cuando vuelves a tu origen.

 

© El dolor que sientes por alguien que se va es almático (sentimiento y emoción).

Es una manifestación de la carne que está en el cuerpo, es cuestión de costumbre y no debes anidarlo por mucho tiempo, más bien gózate porque la muerte es el sello, la visa, para viajar a la presencia de Dios, estado tan maravilloso que la constancia está en que nadie regresa.  Si no fuese tan bello, la gente haría maleta para volver a la tierra. 

 

Cuando el dolor, la desesperación, la enfermedad o la muerte van invadiendo los rincones más vulnerables de nuestra alma, buscamos como niños huérfanos, abrazarnos al ser que nos sane las heridas más profundas, más dolorosas e inexplicables:

©  Entonces buscamos a Dios.

 

Nos aferramos a la fe, que a veces se despierta dentro nuestro tan débil y tan frágil, que pareciera que no nos puede llevar hasta Dios y confundidos preguntamos el porqué de tanto dolor y tanto desamparo, sin encontrar la respuesta ni el consuelo. 

© Pero de pronto, en el medio de la desesperación y de la pena, Jesús toca nuestros corazones y la fe se vuelve ciega e infinita, y nos hace conocer el éxtasis del amor, de la entrega y de la humildad. 

© Nos hace valorar y amar tanto a Dios, que aceptamos sus designios, sus caminos, a veces demasiado tristes, pero siempre santos, y su mano sana nuestros corazones heridos, calma nuestros llantos desesperados y alivia nuestros dolores. 

 

¡¡¡Siempre Dios, siempre el Amor que nunca falla!!!

 

©  Es verdad que los milagros aumentan nuestra fe. 

Pero cuando oramos con fe y los milagros no se producen no quiere decir que Dios no nos ama, sino que tal vez su plan es más grande, y es más grande aún todavía su abrazo tierno y glorioso hacia ese hijo amado que está sufriendo. 

©  Orar, a veces no cambia las cosas que ocurren, pero cambia para bien nuestros corazones.

 

JUAN 11:25,26

Le dijo Jesús:

Yo Soy la Resurrección y la Vida; el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá.  

Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 10 de febrero de 2017

DESCUBRIR

 

SALMO 119:105,106 Tu Palabra es lámpara que guía mis pasos; luz que alumbra mi camino. Yo juré obedecer tus justas órdenes y siempre cumpliré mi juramento. (P.D.T.)


©  De cómo descubrir la voluntad de Dios.

La vida está llena tanto de pequeñas como grandes decisiones. Incluir a Dios en las decisiones que tomamos es el modo de proceder más sabio. Cuando memorizamos un pasaje de la Biblia el Espíritu Santo lo usa para ayudarnos a descubrir la voluntad de Dios.

 

El método que he encontrado beneficioso al tomar decisiones, puede también ayudarle a usted con sus finanzas, relaciones interpersonales, salud, empleo u otros aspectos importantes de su vida:


1. El primer paso consiste en evaluar nuestro corazón, mente y voluntad.

Para recibir la dirección del Señor, necesitamos tener un corazón limpio, una mente pura y una voluntad entregada. Los hábitos pecaminosos pueden nublarnos el pensamiento e impedir que entendamos el plan de Dios. Confesar nuestros pecados y apartarnos de ellos trae limpieza y claridad de mente (1 Juan 1:9). Necesitamos renunciar a nuestros deseos y comprometernos con el plan de Dios.


2. El segundo paso es esperar pacientemente en el Señor por su respuesta.

Se necesita valentía para mantenerse firme, especialmente cuando otros nos dicen lo que creen que deberíamos hacer. Nuestras emociones pueden estar empujándonos a actuar, pero debemos evitar el adelantarnos a Dios. Ser pacientes significa confiar en el Señor mientras esperamos conocer su respuesta y descubrir su tiempo perfecto.

 

Discernir el plan de Dios requiere preparación de nuestro corazón, mente y voluntad. Durante nuestro tiempo de espera, debemos obedecer su voluntad, ser siervos fieles, amarlo con todo nuestro corazón y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:37-39).

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY DECIDO SOMETERME TOTALMENTE A LA VOLUNTAD DE DIOS, PARA LO CUAL LE ENTREGARÉ A ÉL LA MÍA, Y ME TOMARÉ EL TIEMPO NECESARIO PARA EVALUAR MI CORAZÓN, ESPERANDO PACIENTEMENTE POR SU RESPUESTA Y DIRECCIÓN.

 

ORACIÓN:

Padre celestial, Elohim Kol Basar, Dios de toda la creación (Jeremías 32:27). Dios y Señor nuestro, Tú eres el Dios de toda carne, sé que has creado todos los seres sobre la tierra y es por eso que demandas que nos conformemos a tus planes para nosotros, clamas soberanía sobre espíritu, alma y cuerpo, pero siempre pensando en nuestro beneficio. Pues es por eso que hoy vengo a tu Presencia totalmente convencido que es lo mejor para mi vida, someterme a tu voluntad para ella, pero también sé que para esto debo, precisamente, conocerla plenamente de manera que pueda tomar las mejores decisiones y las más convenientes con base en ella. Así que evaluaré mi mente y corazón, y esperaré pacientemente y confiado tu respuesta. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 9 de febrero de 2017

AQUIETAR

 

SALMO 131:1,2 Señor, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar. En cambio, me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre. Sí, tal como un niño destetado es mi alma en mi interior. (N.T.V.)


©  De cómo aquietar nuestra alma.

©  ¿Se apresura durante su tiempo de oración, para poder ocuparse en otras cosas?

 

Si es así, reflexione en el ejemplo de Jesús, en su hábito de apartar tiempo para estar con su Padre Celestial, veamos:

1. A Solas. Aunque Jesús estaba constantemente rodeado de personas, atendiendo sus necesidades, también entendía su propia necesidad de estar a solas. Con frecuencia, después de un intenso período de ministerio, se apartaba de las multitudes, e incluso de sus discípulos, para orar en privado.

2. Tiempo Apartado. No importa que estuviera pasando, Jesús solía apartar tiempo para descansar en el Espíritu, enfocarse en su relación con el Padre, y fortalecerse física y emocionalmente. Aunque las personas clamaran por Él, su prioridad era proteger este tiempo, sabiendo que su ministerio fluía del mismo.

3. Quietud. ¿Qué significa "estar quietos"? El Salmo 46:10 nos llama a estar quietos: "Estén quietos y reconozcan que Yo Soy Dios" (RVA'15). Para saber en qué consiste esta paz interior constante, cada cierto tiempo deje de hacer algo en lo que está concentrado y ponga su alma en contacto con la Presencia del Espíritu Santo. En el pasaje que estudiamos hoy, David la describió como el estado de un "niño destetado", que está en descanso perfecto y feliz, por el solo hecho de estar en los brazos de su madre.

 

Haga de estas cosas esenciales una prioridad, y cosechará unos inmensos beneficios en su vida de fe. Esto representa un reto en este mundo acelerado y de tantas tareas.

 

CONFESIÓN DE FE:

AQUIETARE MI ALMA DELANTE DE DIOS, Y CON SEGURIDAD DESCUBRIRÉ LO MUCHO QUE NECESITO LA PAZ DE SU PRESENCIA. ¡ES UN REGALO QUE NO TIENE PRECIO! EL REFRIGERIO PERFECTO PARA MI ALMA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Shalom, el Señor es mi Paz (Jueces 6:24). Mi Señor y Salvador Jesucristo, Dios de Paz y Tranquilidad, en quietud y el silencio que pueda encontrar en este día que nace, vengo a pedirte paz, sabiduría y fortaleza. Señor, a veces siento que las fuerzas no me alcanzan y aunque me he sentido en angustia y sin esperanza, yo sé que estás conmigo, sé que sin Ti no puedo, pero que contigo soy más que vencedor. Gracias por no dejarme desmayar y llevarme en tus brazos como un niño destetado, de manera que puedo aquietar mi alma y entrar en tu Presencia, en íntima comunión, por medio de la oración, poniéndola en contacto perfecto con tu Espíritu Santo. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 8 de febrero de 2017

CONFIAR Y OBEDECER

 

JOSUÉ 6:1-5 Las puertas de Jericó estaban cerradas y fortificadas a causa de los israelitas. Nadie podía entrar ni salir. El Señor le dijo a Josué: Voy a entregar en tus manos a Jericó, a su rey y a sus soldados. Una vez al día, marcha alrededor de la ciudad con todos los soldados. Haz esto por seis días. Siete sacerdotes marcharán delante del cofre, cada uno llevando una trompeta hecha de cuernos de carnero. El séptimo día darán siete vueltas alrededor de la ciudad, mientras los sacerdotes tocan las trompetas. Cuando se oiga que el cuerno de carnero da un toque prolongado, todo el pueblo gritará muy fuerte, y la muralla de la ciudad se derrumbará. Entonces desde la posición donde esté, cada soldado podrá subir directamente contra la ciudad. (P.D.T.)


©  Aun lo inconquistable puede ser conquistado cuando de confiar en Dios y obedecer sus mandatos se trata, y esta es una manera en que se revela nuestro nivel de compromiso con Él.

Cuando practicamos los mandatos de confiar y obedecer, se inicia un ciclo hermoso. Confiar en el Señor hace que la obediencia sea más fácil y, por tanto, ésta produce una confianza cada vez mayor.

©  ¿Puede usted recordar el haber enfrentado un desafío difícil o desconcertante?

Si es así, sabe lo importante que son estos dos preceptos.

 

Cuando el Señor le llame a una tarea que no parezca razonable, tiene dos opciones:

1. Obedecer a pesar de no entender lo que pasará después, o

2. Temer y tratar de encontrar una salida.

Josué escogió la primera opción. Porque confiaba en el Señor, ignoró toda su experiencia militar y adoptó el extraño plan de batalla de Dios. Con los años, había aprendido que el Señor es fiel y sabio.

 

La manera como respondemos a las tareas difíciles de Dios, revela nuestro nivel de compromiso. Podemos sentir que estamos caminando bien con Él, hasta que propone un cambio de dirección. Es allí cuando entra en acción nuestra resistencia y nos damos cuenta de que no estamos tan cerca de Dios como pensábamos. En ese momento, nuestra decisión revela si el Señor podrá usarnos como Él desea. Porque Josué nunca perdió de vista su compromiso con Dios, siguió sirviendo al Señor por el resto de su vida. A veces, la obediencia es una lucha. En ese momento, su mente piensa en todas las razones por las que el plan del Señor no es lógico, el miedo le domina mientras que su voluntad lucha para obedecer, pero confiar y obedecer es siempre la mejor opción, porque el Señor es fiel y sabio.

 

CONFESIÓN DE FE:

CONFIARÉ EN DIOS EN TODA CIRCUNSTANCIA Y SERÉ OBEDIENTE A SUS INSTRUCCIONES CON LA SEGURIDAD DE QUE SU AMOR ESTA SOBRE MI VIDA, ENTONCES SABE LO QUE MAS ME CONVIENE.

 

ORACIÓN:

Señor Dios Todopoderoso, Abba Padre, Papa Dios, (Romanos 8:15). Mi amado Padre Celestial, hoy quiero darte gracias por tu amor infinito y tu consagración a nosotros tus preciados hijos, estoy seguro de que confiar en Ti y obedecerte será siempre de gran bendición para mi vida y la mejor forma de lograr los propósitos que Tú has dispuesto para ella, y para lograr el crecimiento espiritual adecuado, amparado en tu fidelidad y sabiduría. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de confianza y obediencia absoluta a las instrucciones del Padre Celestial. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 7 de febrero de 2017

¡VIVIRÁ!

 

JUAN 11:25,26 Jesús le dijo:

-  Yo Soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí vivirá aun después de haber muerto. Todo el que vive en Mí y cree en Mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta? (N.T.V.)


©  Todo el que cree en Cristo gozará de la resurrección de los muertos ¡Vivirá!

Una tarde fría de noviembre, estaba yo sentado con el ataúd de mi madre frente a mí. ¿Cuántas veces había yo estado en los cementerios, dando consuelo y la Palabra de Dios a quienes habían perdido a un ser querido? Pero esta era mi primera experiencia de estar al otro lado del ataúd. Mientras estaba allí, me vino de repente a la cabeza un pensamiento aterrador: ¡¿Y si no hay resurrección?!

Deseché de inmediato esta idea, por mi fe y mi confianza en Cristo. Pero había durado el tiempo suficiente para mí, para sentir el desaliento y la desesperanza que produjo en mí tal idea. (Anónimo)

 

Para ayudarnos a valorar la victoria de Cristo sobre la tumba, consideremos:

©  ¿Qué habría pasado finalmente con la vida y la muerte sin la resurrección?

1. Primero que todo, Jesús estaría muerto todavía. Eso significa que nuestra fe en Él sería inútil, y que nuestro mensaje al mundo sería una mentira. Y no solo eso, sino que el mismo Jesús sería un mentiroso, ya que afirmó que resucitaría de los muertos.

2. No habría perdón de los pecados, ninguna posibilidad de reconciliación con Dios, y ninguna esperanza del cielo.

3. Aun los creyentes que han muerto a lo largo de la historia habrían perecido eternamente, y no tendríamos ninguna esperanza de reencuentro con nuestros seres queridos.

4. Sin la resurrección, el destino de todo el mundo después de la muerte sería el infierno.

 

Pero, gracias a Dios, ninguno de estos escenarios es cierto. Nuestro Salvador vive, nuestros pecados son perdonados, la muerte ha sido derrotada y los creyentes en Cristo tienen la seguridad de una eternidad en el Cielo (Juan 3:16).

©  Todo el que cree en Cristo como su Señor y Salvador Vivirá (Juan 11:25)

 

CONFESIÓN DE FE:

DESPUÉS DE CONSIDERAR LO ANGUSTIADOS QUE ESTARÍAMOS SIN LA RESURRECCIÓN, REGOCIJÉMONOS AUN MÁS POR LA GRANDEZA DE NUESTRA SALVACIÓN GRACIAS A JESÚS; ¡VIVIREMOS!

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Dios Misericordioso, Tú mismo eres la fuente de salvación y has querido salvar a toda la humanidad por medio del sacrificio de tu hijo Jesús, pero más que eso nos has dado la oportunidad de la resurrección, por eso es que cada individuo debe personalmente conocerlo como el "Dios de Mi Salvación". Gracias Padre Celestial porque hoy podemos regocijarnos en esta absoluta verdad, nuestro Salvador vive, nuestros pecados han sido perdonados, la muerte ha sido derrotada y tenemos la seguridad de una vida eterna y gloriosa al lado tuyo en el cielo. He orado en el Poderoso Nombre de nuestro señor Jesucristo resucitado. Amén.


Juan Manuel Lamus O.