jueves, 13 de julio de 2017

ADVERSIDAD

 

SALMO 119:67-72 Antes de sufrir anduve descarriado, pero ahora obedezco tu Palabra. Tú eres bueno, y haces el bien; enséñame tus decretos. Aunque los insolentes me difaman, yo cumplo tus preceptos con todo el corazón. El corazón de ellos es torpe e insensible, pero yo me regocijo en tu ley. Me hizo bien haber sido afligido, porque así llegué a conocer tus decretos. Para mí es más valiosa tu enseñanza que millares de monedas de oro y plata. (N.V.I.)


©  De la lucha de la fe y la razón en la adversidad.

Una de las primeras cosas que la gente tiende a hacer en tiempos de dificultad, es achacar la culpa de sus problemas a alguien más, pero la mayoría de las veces, nuestros intentos de culpar a otros no tienen base. Lamentablemente una causa probable de nuestra dificultad tiende a pasar desapercibida: nosotros mismos. Aunque pueda herir nuestro orgullo reconocerlo, muchas veces somos los únicos culpables de los problemas que enfrentamos.

 

Esto es, por supuesto, una dura lección para cualquier creyente. El pasaje que estudiamos hoy revela la lucha que tuvo David en este sentido. Pero llegó a un punto en el que se dio cuenta de su propia culpabilidad, y clamó: "Antes de sufrir anduve descarriado" (Vs.67). Es decir, reconoció que su aflicción no era culpa de nadie, sino el resultado de su corazón y su mente errantes. En este sentido, la adversidad puede ser una herramienta poderosa en las manos de nuestro Padre Celestial.

©  ¿Por qué permite que pasemos por tiempos difíciles?

La respuesta puede ser que quiera enseñarnos algo y dejar grabada en nuestra mente las consecuencias de nuestro pecado. Al hacerlo, nos ayuda a evitar problemas en el futuro. Es por eso por lo que David pudo hacer la sorprendente declaración: "Me hizo bien haber sido afligido" (Vs.71). El resto del versículo, "porque así llegué a conocer tus decretos", explica el beneficio protector a largo plazo. Si usted está pasando por alguna adversidad, quizás el Señor esté tratando de enseñarle algo.

©  Acepte la lección, y trate de encontrarle sentido a la situación que atraviesa.

 

CONFESIÓN DE FE:

ENFRENTARÉ LAS ADVERSIDADES CON CORAZÓN ENSEÑABLE, MANSEDUMBRE, SEGURO DE QUE DIOS ESTÁ PURIFICANDO EN MI VIDA, MOLDEANDO MI CARÁCTER Y FORTALECIENDO MI FE EN ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Elohim, Señor Dios (Génesis 2:4). Mi Dios y Señor, el Fuerte, quien es la totalidad del ser, realidad y existencia, eres el Todopoderoso que tiene todo el poder y recursos para satisfacer todas las necesidades del hombre. El Dios único y perfecto en sus obras y propósitos con nosotros los que te amamos, ese eres Tú mi Rey y Señor, por esta razón y muchas más, sé que utilizas la adversidad para beneficio mío, y que a la vez no dejarás nunca que ella pueda mermar mi confianza y mi fe en Ti, ni causar un daño real en mi vida, y estoy seguro de que a la par con ella también me das las herramientas para enfrentarla con carácter y vencerla con decisión. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu manera de moldear mi carácter e incrementar mi fe. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

miércoles, 12 de julio de 2017

DIFÍCILES

 

1 PEDRO 1:22 Al obedecer la verdad, ustedes quedaron limpios de sus pecados, por eso ahora tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón. Pues han nacido de nuevo, pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente Palabra de Dios. (N.T.V.)


©  De la bendición de amar a los demás, por más difíciles que sean.

Si respondiéramos solo por impulsos naturales, es probable que algunas veces tratáramos con gentileza a las personas amables y en otras ocasiones las tratáramos de manera hostil e iracunda.

 

Pero Jesús nos enseña claramente a amar, aun cuando las personas que nos rodean parezcan difíciles de amar. Él vivió de verdad lo que enseñó: Cristo nos amó lo suficiente para morir por nosotros cuando aún éramos pecadores (Romanos 5:8). Sin duda, al actuar con la fortaleza que Él da y con gratitud por lo que hizo, sus hijos podemos amar a los demás (1 Juan 3:14). Aunque es un reto responder a la falta de amabilidad con amor, esa piadosa conducta puede llevar a una gran bendición.

1. Porque esto complace a Dios; lo cual debe dar gozo y paz a sus hijos.

2. Los creyentes deben sentir emoción al ver cómo Dios se moverá en la relación.

3. Será evidente el trabajo del Espíritu Santo, permitiendo que el amor de Dios fluya a través de vidas rendidas a Él.

 

La Palabra habla de otro beneficio importante. Jesús dijo:

©  "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros" (Juan 13:35).

Puesto que el amor incondicional no es común en nuestro mundo, la gente lo observará.

©  ¿Recuerda la "Regla de Oro" de Jesús?

Sin relaciones significativas, la vida carece de sentido, independientemente de cuántas cosas o conocidos podamos tener. Piense, entonces, en las personas con quienes tiene contacto durante la semana.

©  ¿Las está tratando de la manera que Jesús ejemplificó?

 

CONFESIÓN DE FE:

TENDRÉ EN CUENTA, SIEMPRE, LA "REGLA DE ORO" DE JESÚS, PUES TRATAR A LOS DEMÁS DE LA MANERA QUE QUEREMOS SER TRATADOS, ES LO QUE CREA LAS RELACIONES GRATAS Y PROFUNDAS QUE TODO EL MUNDO DESEA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kjésed, Dios de Amor fiel y Bondad inagotable (Éxodo 20:6). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, Tú nos has enseñado y demostrado el amor sin condición para con toda la humanidad, pero también dices que lo derramas inagotablemente sobre los que te aman y obedecen tus mandatos; hoy quiero darte gracias por eso y pedirte que pongas en mi ese mismo amor sin condición, amor permanente, ese amor que transforma, para con mis semejantes por más difíciles de amar que sean, sin hacer acepción de personas ni tener en cuenta ofensas o comportamientos que puedan contrariarme. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelo de amor incondicional e inagotable y por tu "Regla de Oro". Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 11 de julio de 2017

¡CUENTE!

 

JUAN 9:1-7 Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.

-  Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? le preguntaron sus discípulos. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres?

-  No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres, contestó Jesús. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar; pero mientras estoy aquí en el mundo, Yo Soy la luz del mundo.

Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego. Le dijo:

-  Ve a lavarte en el estanque de Siloé (Siloé significa "Enviado").

Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (N.T.V.)


©  ¡Cuente su propia historia! (Leer Juan 9:1-15)

El Señor usará el testimonio del cristiano de una manera poderosa. Cuando contamos cómo Dios nos salvó y nos transformó, el Espíritu Santo puede aumentar el interés de las personas por los asuntos espirituales y usar nuestras palabras para ayudarlas a buscar a Cristo como su Salvador.

 

En el pasaje que estudiamos hoy, leemos acerca de un ciego a quien el Señor curó. Había sido invidente desde su nacimiento y muchas personas querían saber cómo se produjo su sanidad milagrosa. A todos los que lo interrogaban les contaba los hechos tal como los había experimentado: "El hombre al que llaman Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos y me dijo: 'Ve al estanque de Siloé y lávate'. Entonces fui, me lavé, ¡y ahora puedo ver!" (Juan 9:11 NTV).

Cuando obedecemos los preceptos del Señor, las personas que nos rodean notarán que hay algo diferente en nosotros. Es posible que tengan curiosidad en cuanto a nuestra manera de afrontar el sufrimiento o de mantenernos tranquilos en tiempos de adversidad. Pueden preguntarnos por qué hemos renunciado a ciertas actividades o evitamos ciertos lugares. Podemos responder de la misma sencilla manera que el ciego:

©  "Yo estaba ciego espiritualmente y separado de Dios por el pecado. Jesús, el Salvador, murió en la cruz para pagar mis pecados. Por la fe en Él, sé que he sido perdonado y adoptado en la familia de Dios. Es por eso por lo que no soy el mismo".

Solo necesitamos contar lo que nos ha sucedido personalmente para dar testimonio de nuestro Señor y Salvador. Tómese el tiempo para escribir su testimonio en unas pocas líneas y cuente su historia de manera breve y clara. Después, busque la oportunidad de compartir con alguien más lo que Dios ha hecho en su vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

SE QUE NO TENGO QUE DAR RESPUESTA A TODAS LAS PREGUNTAS PARA PODER HABLAR DE MI SALVADOR, SOLO VOY A CONTAR LO QUE ÉL HA HECHO PARA TRANSFORMAR TOTALMENTE MI VIDA; ANTES ERA CIEGO Y AHORA PUEDO VER.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Rohi, El Señor es mi Pastor (Salmo 23:1). Mi amado Señor Jesús, Tú eres ese Dios que nos protege, provee, guía, dirige y nos capacita además de cuidarnos pacientemente. Hoy vengo a Ti para decirte que estoy dispuesto, y bien preparado, para contar las maravillas que has hecho en mi vida, para ser testigo tuyo y llevar el mensaje de las buenas nuevas adonde sea que Tú quieras. Por eso, Espíritu Santo de Dios te pido tu Presencia permanente y tu apoyo en tan honrosa labor a la que he sido llamado, y de antemano te agradezco por el amor, la sabiduría y el conocimiento que me has dado. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 10 de julio de 2017

AHORA HIJOS

 

1 JUAN 3:1-3 Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a Él. Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero Él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es. Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como Él es puro. (N.T.V.)


©  Conocer a Dios como Padre, en el nuevo nacimiento, nos hace ahora verdaderos hijos de Dios.

Cuando escuchamos la palabra "padre", ¿qué imágenes nos vienen a la mente? ¿Un hombre que se pasa el día frente al TV o un hombre trabajador? ¿Alguien estricto o animoso? ¿Presente o ausente? No importa los atributos que puedan haber tenido nuestros padres, tenemos un Padre Celestial que es perfecto.

 

La vida del Señor Jesús nos ayuda a ver a Dios como nuestro Padre. Vemos al Salvador sosteniendo tiernamente a los niños, ocupándose de los enfermos y mostrando compasión a quienes no la merecían. Las palabras de Cristo nos hablan de un Padre que ama a la gente, que escucha las oraciones de sus hijos y que ofrece perdón movido por la gracia. El Señor Jesús reveló también que hay dos padres espirituales en este mundo: Dios Padre y satanás. Solo aquellos que han nacido espiritualmente en la familia de Dios pueden llamarle "Padre" a Dios. Este nuevo nacimiento (Juan 3:3) tiene lugar cuando una persona acepta el sacrificio expiatorio del Señor Jesús por sus pecados, recibe el bautismo en agua y del Espíritu Santo. Los que rechazan a Cristo, el único camino a Dios Padre (Juan 14:6), eligen, por tanto, al enemigo como su padre espiritual (Juan 8:42-45). Han creído en el padre de mentira y rechazado al Único Dios verdadero tal como se reveló en la persona de Jesús. Satanás vino para robar, matar y destruir (Juan 10:10), pero Jesús vino para que pudiéramos tener una nueva vida abundante y para ser reconciliados con Dios Padre.

 

Dios es sensible a cada necesidad que tenemos y ha prometido darnos lo mejor. Él se goza en dar cosas buenas a sus hijos y no usa nuestros pecados contra nosotros.

©  Usted, que es un hijo de Dios, ¿qué tan bien conoce a su Padre?

 

CONFESIÓN DE FE:

CONOZCO Y RECONOZCO A DIOS COMO MI PADRE, POR LO TANTO, SÉ QUE SOY UNA NUEVA CRIATURA GRACIAS A LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO EN MI POR MEDIO DE MI SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO, ENTONCES TENGO LA POTESTAD DE SER LLAMADO HIJO DE DIOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Echad, el Dios Único (Malaquías 2:10). Mi amado Dios y Señor, Tú, el Todopoderoso, eres el Único Dios verdadero, así te he conocido y te reconozco como mi Padre Celestial, ya que gracias a tu amor y misericordia incomparables, he podido nacer de nuevo y convertirme en un verdadero hijo de Dios, un hijo tuyo, y todo esto gracias a la obra redentora de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, en el cual he creído sin condición, pero también gracias a la obra regeneradora del Espíritu Santo en mi vida, de tal manera que ahora como hijo, tengo también la responsabilidad de caminar como tal y trabajar con ahínco para que otros te conozcan, Padre Santo, y puedan hacer parte de esta maravillosa familia, como hijos, en la que Tú eres nuestro Único Padre, gracias Señor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


 Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 9 de julio de 2017

¡¡¡ESPOSOS, AMEN A SU ESPOSA!!!

 

EFESIOS 5:25

Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella. (P.D.T.)


©  EL ESPOSO HIERE EL ESPÍRITU DEL MATRIMONIO:


Ø  Cuando él hace sentir a la esposa que ella no ocupa el primer lugar en la vida de él, después de Dios, los hijos, los amigos, el trabajo u otros intereses personales.

Ø  Cuando él permite que otras personas lo lleven a actividades y responsabilidades que reducen el tiempo de la familia. 

ECLESIASTÉS 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. (V.R.V.)

 

Ø  Cuando él no reconoce sus tentativas de agradarlo.

1 TESALONICENSES 5:18 Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando ataca el carácter de ella en vez de tratar los problemas reales.

EFESIOS 4:32 Más bien, sean bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándose unos a otros como Dios también los perdonó a ustedes en Cristo. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando la compara desfavorablemente con otras mujeres.

EFESIOS 4:29 Ninguna palabra obscena salga de su boca sino la que sea buena para edificación, según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. (R.V.A.'15)

 

Ø  Cuando él no escucha con paciencia los puntos de vista de ella.

PROVERBIOS 18:13 Precipitarse a responder antes de escuchar los hechos es a la vez necio y vergonzoso. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él solo señala las flaquezas de ella.

ISAÍAS 58:9 Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. "Sí, aquí estoy", les contestará enseguida. "Levanten el pesado yugo de la opresión; dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos". (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no considera importantes las opiniones de ella.

ROMANOS 12:3-5 Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado. Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no asume el liderazgo espiritual de la familia.

TITO 1:6 El anciano debe llevar una vida intachable. Tiene que serle fiel a su esposa, y sus hijos deben ser creyentes que no tengan una reputación de ser desenfrenados ni rebeldes. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él no demuestra disciplina interior.

PROVERBIOS 15:32 Si rechazas la disciplina, solo te harás daño a ti mismo, pero si escuchas la corrección, crecerás en entendimiento. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él se comunica inadecuadamente al hacer grandes modificaciones.

AMÓS 3:3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? (V.R.V.)

MATEO 18:19 También les digo lo siguiente: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo la hará. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él falla en la disciplina de los hijos.

1 TIMOTEO 3:4 Debe dirigir bien a su propia familia, y que sus hijos lo respeten y lo obedezcan. (N.T.V.)

PROVERBIOS 22:15 El corazón del muchacho está lleno de necedad, pero la disciplina física la alejará de él. (N.T.V.)

PROVERBIOS 29:17 Disciplina a tus hijos, y te darán tranquilidad de espíritu y alegrarán tu corazón. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él la corrige en público.

PROVERBIOS 17:9 Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando le recuerda a ella las cosas pasadas.

ISAÍAS 43:18…25 Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer... Yo, sí, Yo solo, borraré tus pecados por amor a mí mismo y nunca volveré a pensar en ellos. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él rehúsa reconocer sus errores.

PROVERBIOS 16:18; 28:13 El orgullo va delante de la destrucción, y la arrogancia antes de la caída. (N.T.V.)

PROVERBIOS 28:13 Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia. (N.T.V.)

 

Ø  Cuando él falla en cumplir con sus responsabilidades básicas.

EFESIOS 5:25 Esposos, amen a sus esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. (R.V.A.'15)


©  Estas son algunas reflexiones acerca de los esposos, y quienes las atienden y las cumplen, podrán ver cambios en sus esposas.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 8 de julio de 2017

SE CRECE…

 

SALMO 92:12-15

El justo florecerá como la palmera; crecerá alto como el cedro en el Líbano. 

Plantados estarán en la Casa del Señor; florecerán en los atrios de nuestro Dios. 

Aun en la vejez fructificarán. Estarán llenos de savia y frondosos,

para anunciar que el Señor, mi Roca, es recto y que en Él no hay injusticia. (R.V.A.'15)


©  Se crece cuando uno acepta la realidad y posee suficiente aplomo y equilibrio para vivirla.


©  Se crece cuando uno mantiene un ideal, fortalece su voluntad y se apoya en su fe.


©  Se crece cuando uno asume su destino, pero se empeña en trabajar para modificarlo si es necesario.


©  Se crece cuando uno admite su pasado, construye el presente y proyecta el futuro.


©  Se crece cuando uno se valora a sí mismo sin dejar de valorar a los demás.


©  Se crece cuando uno recorre la vida con la verdad, sin oscuros secretos y sin hipocresías ni falsedades.


©  Se crece cuando uno permite que su conciencia apruebe los dictados de su corazón y su mente.


©  Se crece cuando uno se siente feliz escuchando, ayudando o dando a los demás, sin esperar recompensa alguna, pero alegrándose al recibir algo por más pequeño que sea.


©  Se crece cuando uno no actúa cínica o cobardemente ni usa máscaras según las personas, y es coherente en todas las circunstancias.


©  Se crece cuando uno experimenta que al abrir un surco de respeto y al echar en él semillas de bondad, se cosechan frutos de amor.


©  Se crece cuando uno aprende a pronunciar con sinceridad palabras como: "gracias", "me equivoqué", "te necesito", "perdón", "tienes razón" y "te amo".


©  Se crece cuando uno puede enfrentar otoños e inviernos, aún perdiendo hojas o temblando de frío.


©  Se crece cuando uno frente a una mirada hostil o un gesto agresivo puede esbozar una sonrisa como respuesta.


©  Se crece cuando uno se libera de la pesada carga de rencores, de mentiras, de infidelidades, de soberbia y de egoísmos.


©  Se crece cuando uno se anima a volar alto como un águila, a sostenerse como un árbol o a iluminarse como una estrella.


©  Se crece cuando uno cree que es capaz de transformar deseos e ilusiones en realidades, sin permitir que se apague la llama de la esperanza.


©  Se crece cuando uno comprueba que el verdadero amor significa tolerar, ceder, sufrir, llorar y aún renunciar.


©  Se crece cuando uno se da cuenta que sólo se puede dejar de crecer el último instante de su vida…

 

¡¡¡Permitámonos crecer, agradeciendo a Dios todo los que nos da!!!

 

LEVÍTICO 26:9

Porque Yo me volveré a vosotros, y os haré crecer,

y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 7 de julio de 2017

NUEVO NACIMIENTO

 

JUAN 3:3-7 Jesús le respondió:

-  Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el Reino de Dios.

-  ¿Qué quieres decir? exclamó Nicodemo. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo? Jesús le contestó:

-  Te digo la verdad, nadie puede entrar en el Reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. Así que no te sorprendas cuando digo: "Tienen que nacer de nuevo". (N.T.V.)


©  Amados, pero Perdidos, es por eso que necesitamos el nuevo nacimiento. (Leer Juan 3:1-18)

 

Muchas personas asumen que, puesto que Dios es amor, Él dará un lugar a todo el mundo en el Cielo, pues no entienden las verdades básicas en cuanto a "perdidos" y "salvos".

1. Todas las personas comienzan su vida como seres "perdidos". Cuando Adán pecó (Génesis 3), su espíritu se volvió malo y rebelde al igual que los de todos los que hemos nacido después de él (Romanos 5:12). Esa "naturaleza de pecado" que se transmitió de una generación a otra, hace que estemos "perdidos".


2. La humanidad está muerta en delitos y pecados (Efesios 2:1). Cuando Adán pecó, su relación íntima con Dios murió. Nosotros, sus descendientes, hemos nacido en ese estado de muerte. Aunque físicamente estamos vivos al nacer, nuestro espíritu, la única parte de nosotros que puede relacionarse con Dios, está muerto.


3. Somos seres eternos. Porque estamos hechos a imagen de Dios, nuestra alma es eterna. Pero la Biblia nos dice que quienes rechazan a Cristo como Salvador perecerán (Juan 3:18). Esto no significa que serán aniquilados, sino que estarán separados de Dios eternamente. Entonces debido a todo esto….

 

4. Es necesario el Nuevo Nacimiento (1 Pedro 1:3). Para tener una verdadera e íntima relación con el Padre Celestial, es necesario que la parte de nosotros, el espíritu, que ha estado muerta para Dios sea ahora vivificada. Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, la vida misma de Dios nace en nosotros, entonces pasamos de estar espiritualmente muertos y perdidos, a estar vivos y salvos.

 

CONFESIÓN DE FE:

NUESTRO PADRE CELESTIAL, POR AMOR A NOSOTROS, PROVEYÓ LO QUE NECESITÁBAMOS UN SALVADOR, QUIEN NOS DIO UN NUEVO NACIMIENTO. VOY A PREDICAR ESTA VERDAD SIN CONDICIONES A TODA CRIATURA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Dios de dioses y Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Mi amado Señor, gracias por tu gracia y tu favor permanentes sobre mi vida, Tú me has hecho una nueva criatura y así me llenaste de fe y esperanza, yo te reconozco como mi Único y Verdadero Dios, mi Señor y mi Salvador. Yo estoy listo por medio de tu gracia y tu perdón, para anunciar esta buena nueva a mis semejantes, ejercer con conocimiento y con amor el ministerio que me has encargado principalmente, el de la reconciliación de todos con Dios Padre. Gracias Dios mío por hacerme una nueva criatura al darle vida a mi espíritu, imprimiendo en mí el carácter de Cristo, de manera que pueda restaurarme y llegar a su estatura y su plenitud, a la semejanza de su madurez espiritual y servirle a Él y a su pueblo con denuedo, es decir mucho amor y responsabilidad. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.