sábado, 23 de septiembre de 2017

TRABAJO Y ESTRÉS

 

SALMOS 55:22

Entrégale tus cargas al Señor, y Él cuidará de ti; no permitirá que los justos tropiecen y caigan. (N.T.V.)


©  ¿Se ha visto afectado por el estrés que produce el trabajo y, además, ha llevado esas preocupaciones al nivel de la relación familiar enfrentando problemas?

Ø  No es el único. Al menos un 38% de los hombres y mujeres vinculados a algún trabajo, evidencian estrés que termina afectando su calidad de vida y, además, su relación familiar.


©  De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo lo produce el mal manejo que se le dan a los factores generadores de preocupación.

Ø  En el espacio laboral lo constituyen la carencia de tiempo para terminar tareas, la presión de los jefes o compañeros de oficina, creer que se es incapaz para cumplir alguna función profesional o no asumir nuevos compromisos como un reto para crecer.


©  La OMS cita la siguiente apreciación:

Ø  "El estrés en el trabajo está asociado con una reducción de la productividad de las empresas y un descenso de la calidad de vida de aquellos que lo sufren, pudiendo incluso ser motivo de bajo estímulo en el trabajo, por lo que es necesario combatirlo."


©  Siete recomendaciones para vencer el estrés laboral:


1. No lleve trabajo a casa.

2. Piense en su trabajo como una oportunidad no como un castigo.

3. Relájese practicando algún deporte, leer, caminar, ir a cine.

4. Haga pausas activas. Desconéctese por unos minutos del trabajo.

5. Defina una agenda para cada día.

6. Duerma mínimo siete horas.

7. Practique algún ejercicio físico para bajar la tensión.


©  No se puede desconocer que, en una sociedad atrapada en la inmediatez, como es la nuestra, lo más probable es que caigamos en las preocupaciones excesivas.

Ø  El trabajo es uno de los factores que más contribuyen a estresarnos.

Ø  Lo preocupante es que las inquietudes que nos asaltan y que nos roban la paz, terminan por afectar la relación de familia.


©  ¿Qué hacer?

Ø  Lo aconsejable es poner límites.

Ø  No llevar trabajo a casa.

Ø  Entender que nuestro hogar es para la familia.

Ø  Pero lo principal…

 

¡¡¡Si nos asaltan las preocupaciones, entregarlas en manos de Dios!!!


©  En la Biblia Pedro nos da un sabio consejo:

 

1 PEDRO 5:7

Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes. (N.T.V.)


©  Dios es quien nos permite superar todo cuanto nos inquieta y trae desasosiego a nuestro mundo espiritual.

 

CONCLUSIÓN:

©  No luche en sus propias fuerzas, aprenda a confiar en el Señor.

©  Él sabe cómo hacer las cosas y toma de nuestras manos las preocupaciones que nos asaltan con frecuencia.

©  Busque a Dios en los momentos de crisis.

©  Busca a Dios en oración para entregarle sus preocupaciones y ansiedad laboral.

 

Si no ha recibido a Jesús como Señor y Salvador, hoy es el día para que lo haga. Cuando recibimos a Jesús en nuestro corazón, Él transforma todo nuestro ser y nos lleva a experimentar crecimiento personal, espiritual y familiar, como siempre lo hemos anhelado.

 

¡¡¡Ábrale su corazón a Cristo!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL PRECIO

 

MATEO 11:28-30 Luego dijo Jesús: Vengan a Mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y Yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque Yo Soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana. (N.T.V.)

1 PEDRO 5:7.8 Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes. ¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar. (N.T.V.)


©  Del precio de la falta de oración.

La oración era una prioridad en la vida del Salvador, el Señor Jesús se mantenía en comunión constante con su Padre.

 

Igualmente, orar es esencial hoy para cualquiera que quiera ser utilizado por Dios de una manera poderosa. En otras palabras, si usted desea andar en el Espíritu y tener una vida santa, el tiempo que pase con el Señor tiene que ser parte de su cotidianidad. Si permitimos que nuestro tiempo a solas con el Señor deje de ser una prioridad, quedaremos desprotegidos contra el desánimo, la duda y la frustración. Si nos alejamos del Padre Celestial y dejamos de tener comunión con Él, comenzaremos a sentir la influencia espiritual, emocional y física de nuestras circunstancias terrenales. La oración levanta nuestras cargas, de modo que no tengamos que soportar el peso de ellas. Ya sea que nos las dé el Señor para enseñarnos, o nos las impongamos nosotros mismos como resultado de las decisiones que tomemos, Dios nos dice que echemos nuestras cargas sobre Él (1 Pedro 5:7). Llevar una carga que no esperábamos puede afectarnos espiritual, física y emocionalmente.

 

Los creyentes débiles son blancos excelentes para los ataques del enemigo. Primero, nos ataca con el desánimo. Después, cuando perdemos la esperanza, estamos listos para ser víctimas de la duda. El diablo sabe que un cristiano lleno de dudas puede fácilmente ser desanimado. Por eso, le susurra cosas como:

Ø  "¿Dónde está Dios?" y "¡La vida cristiana no sirve!"

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE LA ORACIÓN ES VITAL PARA NUESTRA SUPERVIVENCIA Y DE QUE, AL IGUAL QUE EL SEÑOR JESÚS, DEBEMOS DEPENDER DE LA ORACIÓN PARA OBTENER DIRECCIÓN. ENTONCES ASÍ LO HARÉ, BUSCARÉ DE SU PRESENCIA EN ORACIÓN PERMANENTEMENTE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi Rey y mi Señor, Tú eres Dios que suple todas las necesidades de tu pueblo, y más cuando libramos nuestras batallas de rodillas en oración llena de fe. Gracias Señor Jesús, pues mi fe puesta en Ti, además de cambiar las cosas para mi vida, fortalece mi corazón y mi espíritu en las dificultades. Yo sé que la fe es el mayor recurso que tengo para producir todo lo que necesito, y por eso te doy gracias, porque Tú me enseñaste a ponerla en acción con tu sacrificio en la cruz, donde me diste toda la victoria. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por la herramienta de la oración para librar con efectividad la batalla de la fe. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 21 de septiembre de 2017

INCOMPETENTES

 

NEHEMÍAS 2:1-8 A comienzos de la siguiente primavera, en el mes de nisán, durante el año veinte del reinado de Artajerjes, le servía el vino al rey y, como nunca había estado triste en su presencia, me preguntó: ¿Por qué te ves tan triste? No me parece que estés enfermo; debes estar profundamente angustiado. Entonces quedé aterrado, pero le contesté: Viva el rey para siempre. ¿Cómo no voy a estar triste cuando la ciudad donde están enterrados mis antepasados está en ruinas, y sus puertas han sido consumidas por el fuego? El rey preguntó: Bueno, ¿cómo te puedo ayudar? Después de orar al Dios del Cielo, contesté: Si al rey le agrada, y si está contento conmigo, su servidor, envíeme a Judá para reconstruir la ciudad donde están enterrados mis antepasados. El rey, con la reina sentada a su lado, preguntó: ¿Cuánto tiempo estarás fuera? ¿Cuándo piensas regresar? Después de decirle cuánto tiempo estaría ausente, el rey accedió a mi petición. Además, le dije al rey: Si al rey le agrada, permítame llevar cartas dirigidas a los gobernadores de la provincia al occidente del río Éufrates, indicándoles que me permitan viajar sin peligro por sus territorios de camino a Judá. Además, le ruego que me dé una carta dirigida a Asaf, el encargado del bosque del rey, con instrucciones de suministrarme madera. La necesitaré para hacer vigas para las puertas de la fortaleza del Templo, para las murallas de la ciudad y para mi propia casa. Entonces el rey me concedió estas peticiones porque la bondadosa mano de Dios estaba sobre mí. (N.T.V.)


©  De la oración en tiempos de incompetencia.

Después que Nehemías se enteró de la desesperada situación de los judíos que habían regresado del exilio a Jerusalén, su corazón estaba agobiado (Nehemías 1:3,4). Al conseguir su atención de esta manera, el Señor pudo revelarle a Nehemías lo que Él quería que hiciera. La Escritura no detalla su reacción al darse cuenta de que iba a ser parte de la solución, pero podemos imaginar la sensación de incompetencia que lo envolvió. ¿Cómo podría él ser de ayuda? Ni siquiera estaba cerca de Jerusalén, y en su posición como servidor del rey, no tenía la libertad de hacer las maletas y marcharse. Pero, cuando Dios pone una carga en nuestro corazón, Él abrirá una puerta para llevar a cabo su voluntad. En este caso, el Señor usó la expresión de tristeza y la desesperada oración de Nehemías para preparar a un rey pagano para que lo enviara en su misión.


©  ¿Cómo responde usted cuando siente que el Señor le está llamando a una tarea que parece estar más allá de sus capacidades?

©  ¿Hace una lista de todas las razones que tiene para no hacerla?

Dios ya conoce todo sobre usted y la situación. No le está pidiendo su permiso para proceder, sino que le está llamando a avanzar con fe y obediencia. Él no cometió ningún error al escogerle para la tarea, pero usted cometerá un gran error si se niega a realizarla. Dios le preparará para seguir su llamado. El Espíritu Santo mora en cada creyente y hace que cumplamos con la misión del Señor. No deje que el sentimiento de incompetencia le impida obedecer, más bien póngase de rodillas para que pueda levantarse con una visión y un poder renovados.

 

CONFESIÓN DE FE:

BUSCARÉ EN ORACIÓN EL ROSTRO DEL SEÑOR DE MANERA QUE PUEDA OÍR SU INSTRUCCIÓN CON CLARIDAD PARA LLEVAR A CABO LA TAREA QUE ÉL ME ENCOMIENDA EN ESTE TIEMPO TAN DIFÍCIL PARA LA HUMANIDAD.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 27:1). Mi amado Rey y Señor Jesús, Tú eres el Fuerte y deseas hacernos fuertes. Es por eso por lo que cuando nos damos cuenta de que somos incompetentes, entonces Tú puedes hacernos competentes cuando a Ti estamos unidos; y es el momento en que podemos decir como el salmista: el Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar? Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por ser el Dios de mi fortaleza y mi competencia. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

COSECHA

 

GÁLATAS 6:7-10 No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra. Los que viven sólo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna. Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la "Familia de la Fe". (N.T.V.)


©  El principio de siembra y cosecha.

Satanás quiere hacernos creer la mentira de que nuestras acciones no tienen consecuencias. Pero la verdad es que usted no puede rebelarse contra Dios y no cosechar el fruto de esa decisión más adelante. Tampoco puede obedecer a Dios sin recibir bendiciones. Las decisiones que tome son las semillas que planta, y determinan el tipo de cosecha que recogerá en el futuro.

 

La base de este principio es que todas nuestras decisiones son importantes. Nuestra manera de pensar y actuar tiene importancia, y no solo para nosotros. Nuestras decisiones influencian siempre a otras personas, para bien o para mal. Piense en las semillas que sembraron otras personas, que han afectado su visión de sí mismo y del mundo. Usted las rechazó o las aceptó, y las cosas que usted aceptó se manifestaron finalmente en su vida.

 

En algún momento, todos hemos tomado decisiones que hemos lamentado. Es posible que usted se encuentre acosado o incluso gobernado por cosas que ha visto, dicho o en las que ha participado. Pero Dios perdonará todo aquello de lo cual se arrepienta sinceramente y le ayudará a reparar el mal de sus decisiones. El camino a la redención incluye a menudo obstáculos, pero el Espíritu Santo puede ayudarle a vencer. Ponga su carga delante del Señor cada vez que sienta su peso, pídale que le limpie y le convierta en la persona que Él ha querido que usted sea. Hágase estas tres preguntas:

©  ¿Qué clase de vida quiero vivir?

©  ¿Cómo quiero que sea mi carácter?

©  ¿Quién quiero llegar a ser de aquí a varios años?

 

CONFESIÓN DE FE:

PERMITIRÉ QUE EL ESPÍRITU SANTO ME HABLE DE MIS DECISIONES PASADAS, PRESENTES Y FUTURAS, Y DE LOS PLANES QUE TIENE PARA MÍ, DE MANERA QUE PUEDA YO TOMARLAS DE ACUERDO CON ÉL Y RECIBIR LA COSECHA ADECUADA.

 

ORACIÓN:

Espíritu Santo de Dios, El Deot, Dios del Conocimiento (1 Samuel 2:3). Mi amado Dios y Señor, eres Todopoderoso y conoces todo, eres la fuente de todo conocimiento. Yo se que cualquier conocimiento que el hombre tenga, proviene de Ti, es por eso por lo que hoy acudo a tu Sabiduría, a tu Omnisciencia, para que pueda tomar mis decisiones de acuerdo con tu voluntad para mi vida, que es buena, perfecta y agradable, y por lo tanto los resultados de ellas serán de igual forma buenos, perfectos y agradables, es decir cosecharé lo que en Ti siembre. Gracias Espíritu Santo de Dios por tu guía y tu consuelo permanentes para mi vida. He orado en el Poderosos Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 19 de septiembre de 2017

EFECTIVA

 

MARCOS 11:24,25 Les digo, ustedes pueden orar por cualquier cosa y si creen que la han recibido, será suya. Cuando estén orando, primero perdonen a todo aquel contra quien guarden rencor, para que su Padre que está en el Cielo también les perdone a ustedes sus pecados. (N.T.V.)


©  De la oración efectiva.

Jesús nos dice en su Palabra: "Si me piden alguna cosa en Mi Nombre, Yo la haré."(Juan 14:14). A veces, las personas interpretan esto como que cualquier petición que termine con las palabras "en el nombre de Jesús, amén", será concedida automáticamente. Sin embargo, basar nuestro concepto sobre la oración en un versículo aislado, puede llevar a un modo de pensar equivocado.


©  También es importante tener en cuenta:

1. Nuestra Comunión con Dios. Para que el Señor escuche y responda nuestras oraciones, tenemos primero que ser salvos de nuestro pecado por medio de la Sangre de Jesucristo. Una vez que hayamos puesto nuestra fe en Él como Salvador, Dios nos escuchará solo si andamos en rectitud, y aunque Él entiende nuestra debilidad y no espera perfección de nosotros, si seguimos en el pecado, es posible que no nos oiga o no nos responda.


2. Nuestra Petición. Algunas personas piensan que las palabras "en el nombre de Jesús" son mágicas, pero nada puede forzar la mano del Señor. Aunque estas palabras tuvieron su origen en un buen motivo, hay que pedir solamente lo que sea consistente con el carácter del Señor Jesús. Debemos orar con fe, creyendo que Dios puede hacer y hará todo lo que sea mejor para nosotros, dentro de su voluntad.


3. Nuestra Motivación. El Señor no responderá afirmativamente a una oración que nos perjudicará o que saboteará su propósito para nuestra vida. Cuando traigamos peticiones a Él, debemos considerar nuestra motivación. ¿Nuestro objetivo es glorificar a Dios y dejar que otros lo vean a Él en nosotros? ¿Es nuestra motivación egoísta, por codicia o impura?

 

CONFESIÓN DE FE:

ME VOLVERÉ AL SEÑOR, CONFESARÉ MI PECADO Y BUSCARÉ SEGUIR SU VOLUNTAD PARA MI VIDA. DE ESTA MANERA MIS ORACIONES SERÁN EFECTIVAS Y PODEROSAS, Y OBTENDRÁN RESPUESTAS AFIRMATIVAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, el Gran Dios (Deuteronomio 10:17). Dios y Señor nuestro, hoy quiero darte gracias por el Nombre de Jesús, que nos has dado para que nuestras oraciones sean poderosas y efectivas; y clamo a Ti para que mis oídos permanezcan abiertos y sensibles a la voz Tuya. Yo me comprometo a estar con el ánimo alto, en comunión permanente contigo, pidiendo correctamente en motivación y de acuerdo con tu voluntad. Así que hoy te pido, mi Señor y Salvador Jesucristo, pon en mi mente las palabras necesarias y sabias, hazme prudente y efectivo, pon las palabras justas en mi boca, para que mi lengua logre el cometido y diciéndolas sabiamente, con tu paternal ayuda siempre, consiga que mis oraciones sean efectivas y poderosas, y así obtener de tu parte respuestas afirmativas. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.