sábado, 18 de noviembre de 2017

LA PALOMA DE PECHO COLORADO

 

©     Hay diferentes tipos de palomas, pero hay una en particular que me atrajo, se llama la paloma de pecho colorado.  Fue su nombre lo que me llamó la atención.  Ella muy temprano de mañana sale en busca de alimento, los pichones nacen con hambre y parece que nunca tienen suficiente, así que la diligente madre pasa la mayor parte del día alimentándolos. Tiene entre tres y cinco pichones por vez.

 

©     Hace muchos años atrás, estaba en el campo en la tala de árboles, solían tumbarlos con enormes podadoras y los dejaban en el suelo por varios días hasta que llegaban los obreros para desgajarlos.  Esa mañana la paloma comenzó con su rutina de alimentación, sin saber qué significaba ese gran ruido, ruido que estaba cada vez más cerca; de pronto su árbol se sacudió y junto con el árbol su nido, entonces intentó huir, pero su instinto de madre fue más fuerte y se quedó cuando el árbol cayó con fuerza.

 

©     Para la paloma parecía como si el mundo estuviese sobre ella.  No sólo estaba aturdida por el ruido de las máquinas y la estrepitosa caída del árbol, sino también por los incansables gritos de sus pichones.  Y ese era su problema más grande, no podía salir en busca de alimento, estaba debajo de lo que para ella eran toneladas de ramas.  Así comenzaron a pasar las horas y los días, para los pichones no había oportunidad de sobrevivir, a menos que su madre hiciese algo por ellos y eso fue lo que hizo.

 

©     La paloma picó con fuerza en su pecho, volvió a picar una y otra vez hasta que comenzó a sangrar, los pichones confían plenamente en su madre y comen todo lo que ella les acerca a sus pequeños picos, así que se alimentaron con la sangre de su madre.  Cuando los obreros llegaron con sus hachas y comenzaron a sacar las ramas, tres pichones de paloma salieron volando del nido que estaba atrapado debajo de aquel matorral y encontraron a una paloma muerta con el pecho teñido de rojo. La leyenda dice que desde ese momento, Dios pintó de rojo las plumas del pecho de todas las palomas de esa especie. (Anónimo)

 

REFLEXIÓN:

©     Yo creo que Jesucristo se sintió identificado con esa paloma, porque hace más de dos mil años no solo picó su pecho, también clavó sus manos y pies; y con su sangre, fuente de vida, así como la paloma salvó a tres pichones, Jesús trajo esperanza a toda la humanidad.

©     La paloma murió y se convirtió en leyenda.  

©     Cristo resucitó y se convirtió en el perdón para la humanidad.

 

¡¡¡NO TE RINDAS!!!

 

Ø  ¡No te rindas! Aunque te sientas triste…

©     Piensa en un mañana pleno de alegría, de satisfacciones, y de sueños realizados, y entonces  comprenderás que también los errores son indispensables para aprender.

 

Ø  ¡No te rindas! Aunque te sientas solo…

©     Piensa en todas las personas que te brindaron afecto durante tu vida, y sabrás que en el tiempo venidero, también amaras y serás amado.

 

Ø  ¡No te rindas! Aunque te sientas derrotado…

©     Piensa siempre en la victoria luminosa que te espera al final del camino, y descubrirás que las caídas te muestran el poder de tu fe y de tu fuerza.

 

Ø  ¡No te rindas! Aunque te sientas perdido…

©     Piensa en la esperanza que anidas en lo profundo de tu corazón, rescátala y sal a recorrer el sendero señalado con la mirada puesta en el cielo.

 

¡¡¡No te rindas, Dios camina contigo!!!

 

ISAÍAS 41:10 

No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 17 de noviembre de 2017

LAS HERRAMIENTAS

 

1 TESALONICENSES 5:23,24 Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva. Dios hará que esto suceda, porque Aquel que los llama es fiel. (N.T.V.)


© De las herramientas de Dios para santificarnos.

La santificación es el proceso que Dios usa para conformar a los creyentes a la imagen de su Hijo Jesucristo. Los escritores de la Biblia utilizaron imágenes que hablan del trabajo de moldeado de Dios en la vida de sus santos. Isaías, por ejemplo, comparó al Señor con un artista alfarero: 

-  "Nosotros [somos] barro, y tú el [alfarero] que nos formaste […] obra de tus manos somos" (Isaías 64:8). 

 

Algunas de las herramientas que Él utiliza para moldearnos y perfeccionarnos son:

1. La Biblia. El salmista describe a la Palabra de Dios como "lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino" (Salmo 119:105). El Espíritu Santo ilumina lo que leemos, para que nos arrepintamos de nuestros pecados y crezcamos en nuestra fe.

2. La Iglesia. Como parte del Cuerpo de Cristo, aprendemos las cosas de Dios por medio de la enseñanza del pastor y de los líderes maestros que han sido llamados a servir y a enseñar. El Padre Celestial también llama a sus hijos a tener comunión unos con otros (Hebreos 10:25), en parte para poder utilizarlos en el proceso de santificación de cada uno de ellos.

3. El Sufrimiento. Dios nos ofrece generoso consuelo y ayuda en tiempos de dificultades, pero también usa nuestras circunstancias dolorosas para moldearnos. Cuando nos sometemos a la obra que Él está haciendo, emergemos de nuestras luchas pareciéndonos más a Cristo.

 

Desde el mismo momento en que una persona deposita su confianza en el Señor Jesucristo, la obra santificadora de Dios se volverá evidente en su vida. Como hijos del Rey, debemos glorificarlo siendo un reflejo fiel de Él y para lograrlo lo único que debemos hacer es dejarnos moldear con sus herramientas de santificación.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE PARA QUE EL PROCESO DE SANTIFICACIÓN QUE DIOS HA PREPARADO PARA MI TENGA ÉXITO, DEBO DEJARME MOLDEAR POR MEDIO DE SUS HERRAMIENTAS, DE MANERA QUE PUEDA REFLEJAR FIELMENTE LA GLORIA DE CRISTO EN MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Pare Celestial, Jehová Mekaddesh, el Señor que Santifica (Ezequiel 37:28). Dios y Señor mío, eres santo, único, especial, singular, nadie ni nada como Tú. La santidad viene de acercarse a Ti, mi Señor, y mientras más nos acerquemos más santos seremos. Es por eso que yo hoy vengo a tu Presencia, con la firme intención de alabarte y adorarte, y darte gracias por esas maravillosas herramientas que utilizas perfecta y sabiamente para santificarnos a tus hijos, a los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por modelarme un estilo de vida santo y la oportunidad que me das de que yo lo puedo reflejar a mis semejantes. He orado en tu Poderoso Nombre Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 16 de noviembre de 2017

SEPAN

 

ROMANOS 8:14-17 Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios cuando él los adoptó como sus propios hijos. Ahora lo llamamos "Abba, Padre". Pues su Espíritu se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos de Dios. Así que como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios; pero si vamos a participar de su gloria, también debemos participar de su sufrimiento. (N.T.V.)


©  De lo que Dios desea que usted sepa, que somo hijos suyos y somos santos.

El Señor "quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:4). En otras palabras, Dios desea que toda la humanidad acepte a Cristo como Salvador y sean separados, santificados.

 

Hoy estudiaremos algunas verdades que el Padre celestial anhela que sepan sus hijos:

1. Salvación. La tarea del Espíritu Santo es convencernos de nuestra pecaminosidad y llevarnos al conocimiento de que Cristo murió por nuestro pecado. Cuando recibimos al Señor como Salvador, nos reconciliamos con Dios y podemos tener comunión plena con Él. Esto sucede en el momento de la salvación. Nuestra deuda por el pecado fue pagada en su totalidad y por eso somos libres de la culpa. Además, somos sellados por el Espíritu Santo para la eternidad y apartados para servir a Dios.

2. Identidad. Los creyentes son hijos de Dios. La Biblia nos llama "coherederos con Cristo" (Vs.17 RV); en otras palabras, participamos de las riquezas del Señor Jesús. Asimismo, hemos sido transformados de pecadores a santos. Es posible que no actuemos santamente siempre, pero un santo verdadero es alguien que ha sido salvado y apartado para los propósitos de Dios.

3. Posición. Jesucristo está siempre presente para guiar y sustentar al creyente. Por medio de Él, tenemos acceso instantáneo a Dios Padre.

4. Misión. Nuestra misión en la vida es mostrar a Cristo al mundo. Los creyentes debemos vivir de tal manera que los demás vean la vida de Jesús en nosotros. Gracias a que entendemos la maravilla de nuestra salvación, nuestra identidad en Cristo, y nuestra posición frente al Padre, hablamos del Salvador con otras personas. Dios quiere que todos conozcan la verdad.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY CONVENCIDO QUE DIOS ME HA SALVADO POR MEDIO DE CRISTO, ME HA HECHO COHEREDERO DE SU GLORIOSA RIQUEZA, Y ME HA APARTADO, HECHO SANTO, PARA CUMPLIR CON SUS PROPÓSITOS DÁNDOME UNA IDENTIDAD, POSICIÓN Y MISIÓN; ENTONCES LO LLEVARÉ A CABO.

 

ORACIÓN:

Dios Nuestro, Abba Padre, Papito Lindo (Gálatas 4:6). Mi amado Dios, Señor y Padre Celestial, hoy vengo a tu Presencia a darte gracias por todas tus dádivas, especialmente por aquella del sacrificio de tu hijo amado Jesucristo, por medio del cual he sido salvado y se me ha dado la potestad de ser un verdadero hijo tuyo. Es por eso por lo que hoy puedo saber que he sido adoptado y ahora hago parte de la familia de Dios, he sido separado por Ti para un propósito especial, por lo cual soy llamado santo, y esto me da una verdadera identidad, una posición especial y una misión honrosa, solo te pido que ayudes a llevarla a cabo con diligencia, responsabilidad, valentía y amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

DESCUBRIR Y CUMPLIR

 

EFESIOS 2:8-10 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (N.T.V.)


©  De cómo descubrir y cumplir el propósito de Dios para nuestra vida.

Quienes conocen a Dios y siguen su dirección, tendrán paz espiritual, gozo y contentamiento. Para descubrir su propósito para nuestra vida, el primer paso es recibir a Jesucristo como Salvador personal.

 

Nuestra parte en la salvación es reconocer delante de Dios que hemos vivido en rebeldía contra Él porque queríamos hacer nuestra propia voluntad (Romanos 3:23). Al declarar nuestra convicción de que la muerte de Jesús pagó totalmente nuestra deuda por el pecado, tenemos que pedir el perdón de Dios. Al reconocer a Jesucristo como Salvador personal y Señor, consagramos nuestra vida a Él (Romanos 10:9; Gálatas 2:20; 1 Juan 1:9). Puesto que Él tiene ahora el control, las órdenes a cumplir y la dirección vendrán de Él. Al llegar a formar parte de la familia de Dios, tenemos su Espíritu que nos ayuda a descubrir y cumplir el propósito de nuestro Padre celestial.


©  El propósito de Dios para sus hijos incluye la santificación, la mayordomía y el servicio.

1. Santificación: La santificación se refiere al crecimiento continuo en santidad. El Espíritu Santo transformará, con nuestra cooperación, nuestro carácter para que lleguemos a parecernos más al del Señor.

2. Mayordomía: La mayordomía significa administrar bien el tiempo, los talentos y las bendiciones financieras que Él nos ha dado.

3. Servicio: Y el Servicio para el Reino debe caracterizar nuestras vidas, así como caracterizó la vida del Señor Jesús (Mateo 20:28). Servimos a nuestro Padre celestial al ayudar obedientemente a otros.

 

Buscar con empeño la voluntad del Señor, afecta nuestro carácter, la manera en que invertimos nuestros recursos para su Reino y cómo ayudamos a los demás.

 

CONFESIÓN DE FE:

DESCUBRIRÉ Y CUMPLIRÉ CON DILIGENCIA LA VOLUNTAD DE DIOS PARA MI VIDA, SEGURO ÉL ME GUIARÁ. A VECES, PODRÁ SER INCÓMODO, PERO SÉ QUE NUNCA LAMENTARÉ HABER ACEPTADO EL RETO DE UNA VIDA CON PROPÓSITOS DIVINOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1:16,17). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, hoy vengo a tu Presencia a darte gracias por tu amor inagotable e incomparable y por tu propósito para mi vida, sé que es perfecto y es por eso por lo que debo trabajar en la santificación, la mayordomía y el servicio sin reparos ni justificaciones, y buscando tu voluntad para mi vida de manera que afecte mi carácter, la manera en que manejo los recursos y como ayudo a los demás. Tú mereces toda la gloria y la honra, porque el propósito para el cual me llamaste y ungiste se dará en tu tiempo y bajo tus condiciones, no las mías. Gracias por tu provisión para lograr la visión que me has dado a través de tus planes para mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 14 de noviembre de 2017

AYUNO Y ORACIÓN

 

NEHEMÍAS 1:3,4 Me dijeron:

-  "Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego". 

Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo, y dije… (N.T.V.)


©  La excelente práctica del ayuno y la oración. (Leer todo Nehemías 1)

El hermano de Nehemías llegó de Judá con malas noticias: los israelitas que vivían en Jerusalén estaban angustiados. Al enterarse de su sufrimiento, Nehemías ayunó y oró al Señor durante varios días. Durante ese tiempo, descubrió que Dios quería que pidiera ayuda al rey de Persia.

 

Ayunar y orar es una disciplina espiritual que nos ayuda a centrar nuestra atención en el Señor y descubrir su voluntad, para que podamos actuar de acuerdo con ella. Las personas ayunan de diversas maneras: algunas evitan los alimentos, mientras que otras se abstienen de varias actividades. El período de tiempo puede variar también. Pero el enfoque en cada caso debe ser el mismo:

©  Buscar a Dios, y descubrir Su voluntad.

 

Cuando nos negamos a nosotros mismos suceden varias cosas:

1. El Espíritu Santo nos ayuda a dejar de lado los asuntos terrenales.

Las relaciones, el trabajo y el placer ocupan un lugar secundario al concentrarnos en Dios y sus propósitos.

2. Nuestra atención se desplaza de nosotros al Señor.

Nuestra manera de pensar se vuelve más clara y nuestra capacidad para entender los planes de Dios se agudiza, porque no estamos distraídos en otras cosas.

3. El Señor nos limpia espiritualmente.

Su Espíritu nos convence de alguna actitud o conducta pecaminosas. Después de confesar nuestro pecado, somos perdonados y limpiados (1 Juan 1:9).

 

Cuando nos lleguen noticias inesperadas, como a Nehemías, es posible que nos preocupemos, él sabiamente buscó al Señor mediante el ayuno y la oración.

©  ¡Hagámoslo! Practiquemos esta disciplina espiritual.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA PRÁCTICA DE LA DISCIPLINA ESPIRITUAL DEL AYUNO Y LA ORACIÓN PUEDE AYUDARME, TAMBIÉN A MÍ, A ESCUCHAR CON CLARIDAD AL PADRE CELESTIAL Y A ENFRENTAR CADA SITUACIÓN DE ACUERDO CON SU VOLUNTAD.

 

ORACIÓN:

Mi Señor y Salvador Jesucristo, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Tu naturaleza es de amabilidad, pues Tú, El Todopoderoso, estás lleno de compasión y sentimiento por tu pueblo, y sé que estás completamente libre de crueldad o mezquindad, pues tu compasión es infinita y llena de amor y misericordia en abundancia. Por todo esto y más, yo quiero darte gracias, mi Señor, pues puedo acudir a tu Presencia por medio del ayuno y la oración, y estar seguro de que me dejaras saber tu buena, agradable y perfecta voluntad en cualquier caso o circunstancia que puedan agobiar mi vida, para yo actuar conforme a tu oportuna y exacta instrucción. Gracias Padre Celestial por el ayuno y la oración, herramientas que nos das para acudir a Ti con seguridad y escucharte con claridad. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.