lunes, 15 de enero de 2018

DISTINTIVOS

 

JOSUÉ 1:6,7 Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a sus padres que les daría. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. (NTV)

 

♥ Dos distintivos claros de los conquistadores de las promesas de Dios.

Debemos aprender a esperar en Dios. 

 

Quizá ha escuchado una y otra vez el refrán que dice: "Dios dice: ayúdate que yo te ayudaré." Para millares de personas constituye un aliciente porque están convencidas de que lo enseña la Biblia. Sin embargo, para sorpresa de muchos, no es así. En ninguna parte de las Escrituras dice algo parecido. Lo que sí encontramos es el mandato de Dios para un conquistador de promesas, como lo fue Josué. Él junto con el pueblo de Israel se encontraba a las puertas de entrar en la tierra prometida. Como vemos en el pasaje que estudiamos hoy El Señor le dijo a Josué: 

-    "Esfuérzate y sé muy valiente, porque tú repartirás la tierra que Juré a sus padres. Solamente esfuérzate y sé muy valiente…" (RV60)

Esa instrucción de esfuérzate y sé valiente, se repite varias veces en el libro de Josué.

 

Recordemos, entonces, los dos distintivos que animan a un conquistador de promesas:

1.   Esfuerzo.

2.   Valentía.

Jamás olvide que Dios tiene grandes promesas para usted y para su familia. Esfuércese, ore, dé pasos de fe. Asuma una posición de valentía; no desfallezca ante los primeros obstáculos, derríbelos y siga adelante. Puedo asegurarle que, si lo hace, se moverá desde hoy en la dimensión sobrenatural de Dios, viendo materializadas en su vida y en la de su familia, las promesas que ha recibido del Señor a través de la oración y la lectura de las Escrituras.

 

CONFESIÓN DE FE:

QUE TÚ PROMESA, SEÑOR, NO NOS SEA VANA. ESTE ES UN DÍA BUENO PARA ESFORZARME Y SER MUY VALIENTE NO EN MI FUERZA SINO EN EL SEÑOR. CUIDARE DE SER OBEDIENTE A LAS INSTRUCCIONES DE DIOS.

 

ORACIÓN:
Señor Jesús, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza, mi Roca fuerte, mi castillo eres Tú (Salmo 43:2). Mi amado Señor, sé que Tú deseas hacernos fuertes, y cuando nos damos cuenta y reconocemos que somos débiles, entonces es más fácil para Ti hacernos fuertes, esforzados y valientes. Dios mío, gracias quiero darte hoy por todas las promesas que me has dado para que yo tenga una vida digna y bienaventurada; ayúdame a comenzar este año con una nueva actitud, con mucho esfuerzo y valentía, para hacer lo mejor de cada día, y que éste sea uno pleno, de edificación, de crecimiento espiritual; aclara mi mente y así podré oírte y servirte más y mejor, acelera mi transformación, para mantenerme firme en tus caminos. Ahora me queda solo esforzarme y ser muy valiente, y mantenerme firme para ver materializadas en mí, en mi familia y en mi iglesia las grandes promesas recibidas de Ti, especialmente las promesas de sanidad y provisión. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 14 de enero de 2018

DIEZ PREGUNTAS PARA MATRIMONIOS

 

♥ Un Matrimonio de éxito es una relación de tomar y dar, en la que cada parte da noventa por ciento y solo toma diez por ciento.

 

Hágase estas diez preguntas con el fin de comprobar su capacidad de dar y recibir:

 

 1.      ¿Está dispuesto a guardar silencio cuando su cónyuge necesita un momento de quietud?

 

 2.      ¿Es capaz de aceptar un reproche y quedarse tranquilo sin protestar?

 

 3.      ¿Está dispuesto a darle el beneficio de la duda a su cónyuge?

 

 4.      ¿Está dispuesto a hacerse cargo de una tarea extra cuando su cónyuge está estresado?

 

 5.      ¿Está dispuesto a dar una palabra espontánea de ánimo?

 

 6.      ¿Está dispuesto a dedicarle tiempo a su cónyuge, a solas y sin interrupción?

 

 7.      ¿Está dispuesto a responderle a su cónyuge con cortesía, por favor y gracias?

 

 8.      ¿Está dispuesto a tomarse un tiempo para que los ánimos se enfríen cuando la discusión parece caldearse?

 

 9.      ¿Está dispuesto a dar un cumplido?

 

10.    ¿Está dispuesto a aceptar la crítica?

 

Qué tanto estoy dispuesto a dar, pero cuánto puedo recibir, y no me refiero solamente a lo bueno, me refiero también a esas críticas, discusiones, peleas, enojos, etc., que se dan en toda relación.

 

♥ ¿Estoy dispuesto a escuchar y analizar si estoy en un error, o solo puedo ver los "errores" de mi cónyuge?

 

CONCLUSIÓN:

♥ Se necesita mucho valor y amor para con esa persona, para poder pedir perdón y tratar de arreglar las situaciones difíciles.

♥ Cuando una pareja decide casarse, casi todo es maravilloso, como estar en las nubes, pero hasta que comienza la convivencia es donde se pone a prueba el verdadero amor entre ambos.

♥ Cuando usted puede responder estas diez preguntas, se da cuenta de sus flaquezas y fortalezas como pareja.

♥ Entonces, ¿qué tan dispuesto esta en mejorar esas flaquezas para poder disfrutar una vida en pareja sana y feliz?

 

COLOSENSES 3:12-15 

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, 

ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. 

Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. 

Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. 

Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. 

Y sean siempre agradecidos. (NTV)

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

      Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 13 de enero de 2018

SIRVAMOS DE EJEMPLO DE LA BONDAD DE DIOS

 

♥ Podemos ser un ejemplo de la bondad de Dios, al despojarnos de todo, como lo hizo Jesús, para servir a los demás, a nuestros semejantes.

 

FILIPENSES 2:3-8 

No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. 

Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 

No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás. Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. 

Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 

En cambio, renunció a sus privilegios Divinos; 

adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. 

Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios 

y murió en una cruz como morían los criminales. (NTV)

 

Cuentan que, en la segunda guerra mundial, un capellán se aproximó a un herido en medio del fragor de la batalla y le preguntó:

-  ¿Quieres que te lea la Biblia?

-  Primero dame agua que tengo sed, dijo el herido.

 

El capellán le convidó el último trago de su cantimplora, aunque sabía que no había más agua en kilómetros a la redonda.


-   ¿Ahora sí?, preguntó de nuevo el capellán.

-   Primero dame de comer, suplicó el herido.

El capellán le dio el último pedazo de pan que atesoraba en su mochila.


-   ¡Tengo frío! Fue el siguiente clamor del herido.

Entonces el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña, pese al frío que calaba los huesos, y cubrió al lesionado.


-   Ahora sí, le dijo el herido al capellán. Háblame de ese Dios que te hizo darme tu última agua, tu último pedazo de pan y tu único abrigo…

 

¡¡¡Quiero conocerlo así, en su bondad!!!

 

1 TIMOTEO 4:10-12

Es por eso que trabajamos con esmero y seguimos luchando, porque nuestra esperanza está puesta en el Dios viviente, quien es el Salvador de toda la humanidad y, en especial, de todos los creyentes. Enseña esas cosas e insiste en que todos las aprendan. No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza. (NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


      Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 12 de enero de 2018

RENDIRNOS

 

DEUTERONOMIO 4:5-7 Mira, ahora te enseño decretos y ordenanzas tal como me lo encargó el Señor mi Dios, para que los obedezcas en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer. Síguelos al pie de la letra y darás a conocer tu sabiduría y tu inteligencia a las naciones vecinas. Cuando esas naciones se enteren de todos estos decretos, exclamarán: "¡Qué sabio y prudente es el pueblo de esa gran nación!". Pues, ¿qué gran nación tiene un dios que esté tan cerca de ellos de la manera que el Señor nuestro Dios está cerca de nosotros cada vez que lo invocamos? (NTV)

 

♥ Parece contradictorio, pero el único camino hacia la victoria es una vida de entrega y servicio, es decir, rendirse totalmente al Señor Jesucristo.

En tiempos como estos, queremos cambiar el mundo. O, al menos, nos gustaría que el mundo fuera diferente. Miramos a nuestro alrededor, en nuestras comunidades, nuestro país y más allá, y vemos muchos problemas, vemos aflicción. Aunque hayamos buscado cada solución terrenal, nos encontramos aún enojados, sin alegría y con miedo. No importa lo que hagamos, nada cambia realmente, al menos no por mucho tiempo. Sí, hay problemas en el mundo, pero hay un problema que no está "allá afuera" en algún lugar, sino dentro de cada uno de nosotros: la dureza de nuestro corazón. Queremos cambiar el mundo, pero primero debemos cambiar nosotros. ¡Debemos rendirnos!

 

♥ Rendirse: una palabra que el mundo interpreta como fracaso, derrota, o darse por vencido. Pero para los seguidores de Cristo, es el comienzo de la victoria. Nos rendimos a la voluntad de Dios y sus caminos, invitando su Reino a estar plenamente establecido en nuestra vida, es decir, los preceptos del Reino impregnando cada aspecto de lo que somos. Perdemos nuestra vida para poder ganar la vida de Cristo, y llegar a parecernos más a Él en el proceso, y el mundo que nos rodea comienza a cambiar a medida que el Espíritu Santo nos lleva a experimentar más humildad, sacrificio, compasión y perdón. Tal vez hayamos pasado años en la iglesia, en grupos de estudio bíblico y reuniones de oración. Tal vez creamos que ya nos hemos rendido por completo a Cristo, pero la forma en que servimos y actuamos en nuestra vida cotidiana, a menudo indistinguible de aquellos que aún no han aceptado a Cristo, demuestra lo contrario.

♥ ¿Qué pasaría si todos los cristianos decidieran entregarse por completo a Jesucristo cada hora, cada día? 

♥ ¿Cómo sería si sus hogares y negocios se convirtieran en parte del Reino de Dios?

 

CONFESIÓN DE FE: 

POR MEDIO DE LOS TIEMPOS DE QUEBRANTAMIENTO, EL SEÑOR ME ENSEÑA UNA GRAN LECCIÓN, LA ENTREGA Y LA OBEDIENCIA A DIOS SON LAS QUE HACEN VALIOSO MI SERVICIO PARA ÉL Y LA TRANSFORMACIÓN DE MI VIDA. 

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kol Basar, Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Tú, mi Señor, el Todopoderoso nos has creado a todos los seres sobre la tierra y demandas que nos conformemos a tus planes para nosotros. Gracias Padre Celestial por enseñarme a través de tu disciplina, pues Tú conoces muy bien mis debilidades y la forma correcta en convertirlas en fortalezas. Sé que puedo decir "heme aquí, dispuesto estoy" ya que en tu perfecto conocimiento e infinita sabiduría me gozo y descanso para llevar a cabo con dignidad y abundante bendición mi vida y el servicio al cual me llamaste. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tus enseñanzas y tu disciplina, he orado en tu Poderoso Nombre, Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

jueves, 11 de enero de 2018

SIRVAMOS

 

ÉXODO 23:25,26

Sirve solamente al Señor tu Dios. Si lo haces, Yo te bendeciré con alimento y agua, y te protegeré de enfermedades.  No habrá en tu tierra ninguna mujer que pierda su embarazo o sea estéril; Te daré una vida larga y plena. (N.T.V.)

 

♥ Sirvamos al Señor de corazón; con gozo y con denuedo, es decir con esfuerzo y valentía; es, además de una bendición, un honor y un privilegio que Él nos da.

¡Qué magnífica promesa! Servir a Dios es un gran gozo, pero ¡qué gran privilegio si su bendición reposa sobre nosotros en todo! Las cosas más ordinarias son santificadas y benditas cuando estamos consagrados al Señor. Jesús tomó pan y lo bendijo: el pan que nosotros comemos es pan bendito. Jesús bendijo el agua y la trocó en vino: el agua que nosotros bebemos es mucho mejor para nosotros que el vino que regocija a los hombres; cada una de sus gotas lleva consigo una bendición. La bendición Divina reposa sobre el hombre de Dios en todas las cosas y permanecerá con él en todo tiempo. 

 

♥ ¿Y si no tenemos más que pan y agua? Siempre son pan y agua bendecidos. Pan y agua tendremos. Ambas cosas están incluidas en la promesa, porque son necesarias para que Dios las bendiga. 

♥ "Se le dará su pan y sus aguas serán seguras" (Isaías 33:16B). 

Cuando Dios se sienta a nuestra mesa, no sólo pedimos la bendición, sino que ya la tenemos. Dios nos bendice no solamente en el altar, sino también en la mesa. Sirve bien a quienes le sirven, y esta bendición de la mesa no es una deuda, sino un don; gracia triple en realidad, porque nos concede la gracia de servirle, nos alimenta con el pan de su gracia y lo bendice con su gracia.

 

Hoy tenemos una gran oportunidad para que sirvamos a Dios con todo el corazón. Servir a Dios es demostrar lo agradecidos que estamos con Él. No te detengas de servir a Dios, no importa si lo que tienes en tus manos es poco o mucho, Él mira la actitud del corazón y no cuan perfectos o capacitados podemos estar. Puede que el enemigo intente detenerte haciéndote creer que no eres suficientemente bueno o que no posees los dones que otros tienen, pero ten la certeza de que Dios fue quien te escogió y te puso en el lugar donde estas.

♥ Sirvamos a Dios, es un privilegio y un honor que Él nos hace al permitírnoslo, ya que de esa manera somos parte de sus planes soberanos para la humanidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ CON GOZO Y CON DENUEDO, CON ESFUERZO Y VALENTÍA, AMOR Y EXCELENCIA, SERVIR A DIOS COMO JESÚS LO HIZO, SIN CONDICIONES, SIN ESPERAR NADA A CAMBIO, DANDO LO MÁXIMO DE MÍ Y ENTENDIENDO QUE ES UN HONOR Y UN PRIVILEGIO QUE ÉL ME DA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 19:16). Señor Jesús, Siervo de Dios por excelencia, hoy vengo a tu Presencia clamando, suplicando desde lo más profundo de mi corazón, ayúdame, pues no quiero olvidar el alto nivel del llamado que me has hecho. Hoy encontraré muchas oportunidades para servir y quiero que el servicio que presto llegue a todos los que me rodean. Ayúdame hoy a ser canal de servicio de la misma manera que Tú lo fuiste. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu modelaje de servidor esforzado y valiente, incondicional, amoroso y en excelencia, gracias por tu amor y bondad, gracias por darme la oportunidad de servirte en este día pues es un privilegio y un honor para mí. He orado en tu Poderoso Nombre, Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 10 de enero de 2018

APRENDER

 

MATEO 6:9-15 Ora de la siguiente manera: Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre Santo tu Nombre. Que tu Reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo. Danos hoy el alimento que necesitamos, y perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. No permitas que cedamos ante la tentación, sino rescátanos del maligno. Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre Celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados. (NTV)

 

♥ De cómo aprender a perdonar. 

♥ ¿Le resulta difícil perdonar a quienes le han herido? 

 

Si es así, puede que las siguientes cuatro pautas le sean de mucha ayuda:


1. Reconozca y confiese delante de Dios que tiene un espíritu rencoroso.

Aunque no siempre resulte fácil perdonar, a veces, somos el blanco de ofensas extremadamente dañinas. Sin embargo, no somos responsables por la conducta de otras personas, sino solo de la nuestra. Dios nos ha ordenado que seamos comprensivos y perdonadores. Si guardamos rencor, ese es nuestro problema, no de la otra persona; debemos arrepentirnos de este pecado y pedirle a Dios que nos ayude a superar nuestra falta de perdón. 

2. Deje de estar pensando en la otra persona.

Tome la decisión consciente de dejar de pensar en el ofensor. Si se encuentra reviviendo constantemente los detalles de la conducta de la otra persona que le produjo la molestia, oblíguese a no hacerlo más.

3. Perdone al ofensor y olvide el agravio.

Mantener detalles frescos en la mente, le atrapa en un ciclo de dolor que solamente le afecta a usted. Decida más bien separar a la persona del recuerdo doloroso.

4. Perdone con carácter definitivo.

El perdón genuino es completo. Esto significa que usted no puede "perdonar" a alguien y después seguir hablando del tema. Perdone a esa persona y siga adelante.

 

Si usted se ha mantenido empecinado en el orgullo y la amargura, pida a Dios las fuerzas para perdonar y después hágalo sin demora.

 

CONFESIÓN DE FE:

TRABAJARÉ DECIDIDAMENTE EN PONER EN PRÁCTICA ESTOS CUATRO PUNTOS PARA APRENDER ASÍ A PERDONAR DEFINITIVAMENTE, SÉ QUE DIOS ME AYUDARÁ A MANTENER MI ALMA LIBRE DE RESENTIMIENTO OLVIDANDO LOS AGRAVIOS Y NO PENSANDO EN EL OFENSOR.

 

ORACIÓN:

Padre Santo que estas en los cielos, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Sé, Dios y Señor mío, que tu naturaleza es de amabilidad, que estás lleno de compasión y sentimiento por nosotros, y que estás completamente libre de crueldad o mezquindad; eso mismo quiero para mi, pon en mi esa naturaleza compasiva y perdonadora. Señor Jesús, con tu Sangre Preciosa limpiaste todos mis pecados y me perdonaste de una vez por todas, infinitas gracias te doy porque así mismo me liberaste de la culpabilidad y ya no hay en mi condenación, sino que corro a la meta en busca de la felicidad que tú me provees, y de esa misma forma, y estilo modelado, quiero vivir en mis relaciones con mis semejantes. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por enseñarme el perdón sin condición, he orado en tu Poderoso Nombre. Amén.


Juan Manuel Lamus O.