viernes, 21 de agosto de 2026

TEMPORADA SANTA

 

MATEO 6:33,34 (NTV)

“Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy”.

 

Tal vez esta nueva temporada pueda parecer difícil, pero también puede ser una temporada santa.

 

Es difícil cuando una situación no se parece en nada a lo que imaginábamos; sobre todo si, como yo, a uno le gusta seguir un plan. Tal vez a usted le guste que todos los implicados se acoplen al plan y, desde luego, no quiere ninguna desviación imprevista ni decepciones relacionadas con dicho plan. Sin embargo, en realidad, la vida es sumamente impredecible, y ante la incertidumbre sobre el futuro es cuando podemos sentir una mayor inquietud. Es probable que muchos de ustedes también se enfrenten a circunstancias que los han tomado por sorpresa y los han dejado inseguros sobre lo que depara el mañana. A menudo, nos preparamos para el impacto al revisar las noticias del día, pues si hay una palabra que parece describir con mayor certeza los tiempos en que vivimos, es “incertidumbre”.

 

Tal vez se encuentre en un trabajo donde se siente inquieto y cree que Dios le está guiando hacia otro lugar, pero Él aún no le ha revelado cuál será el siguiente paso. Así que, por ahora, va a la oficina cada día y lo da todo, pero su corazón se siente desconectado y su verdadera vocación, sin realizarse. O tal vez ha visto cómo todos a su alrededor encuentran el amor. Hace unos meses, conoció a alguien que era todo lo que esperaba, y le dijo a sus amigos que quizás era el hombre o la mujer de su vida. Pero esta semana ha notado que esa persona se distanciaba, así que tal vez usted se siente angustiado(a) y confundido(a), y cuanto más intenta acercarse, más distancia percibe entre ambos. En fin, existen innumerables situaciones que evocan estos sentimientos de incertidumbre, temor y agotamiento al ver que la vida no es como uno esperaba, y tal vez se haya hecho todo lo que estaba al alcance para seguir el plan, cambiar la situación o lograr un mejor resultado. Pero, al final, probablemente se haya llegado a la conclusión de que todavía tenemos que vivir la realidad de lo que está sucediendo en este momento. Y es que:

 

¡¡¡A veces, simplemente debemos transitar nuestras nuevas temporadas

de incertidumbre con muy poco control sobre lo que ocurre,

pues el Señor deja claro en Su Palabra que, en esta vida, las cosas

no siempre saldrán como deseamos, pero bajo su control saldrán bien!!!

 

Si, los problemas son agotadores, la incertidumbre da miedo y a veces podemos sentir una desesperación por facilitar las cosas. Seguimos pensando que, si tan solo logramos superar esta situación, la vida se estabilizará y, por fin, las palabras “vivieron felices para siempre” aparecerán sobre esa escena gloriosa donde saltamos hacia la nueva temporada. Pero, el detalle crucial para hallar paz en medio de todo lo que enfrentamos es permanecer cerca del Señor. Creemos que queremos consuelo ante la incertidumbre de la vida; sin embargo, el consuelo no es una solución que debamos perseguir, sino más bien es un fruto que cosecharemos al mantenernos cerca del Señor.

 

Clamemos a Él, declarando que esta nueva temporada, por más difícil que parezca, será algo santo, un tiempo de cercanía con Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

YO ELIJO CREER QUE ESTÁ SUCEDIENDO ALGO BUENO, INCLUSO EN ESTOS TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE, POR ESO PUEDO DESCANSAR EN LA CERTEZA DE QUE SE ESTÁ OBRANDO EL BIEN DONDEQUIERA QUE ESTÉ DIOS, Y YO ESTOY CON ÉL, POR ESO SERÁ UNA TEMPORADA SANTA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Mi amado Dios Padre, sé que Tú no estás distante, pues siempre estás cerca de tu creación. No has creado el mundo y lo has abandonado, y la encarnación del Señor Jesús expresa supremamente esta verdad. Hoy quiero decirte que más que necesitar que arregles algo en mi vida, simplemente te necesito a Ti. Declaro que esta nueva temporada, así parezca difícil, es un tiempo santo para mí. Así que ayúdame a vivir de tal manera que esta etapa esté marcada por la cercanía Contigo; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri