SOMOS DIFERENTES
1 CORINTIOS 8:5-9 (NTV)
Puede que existan esos llamados “dioses” tanto en el cielo como en la tierra, y algunas personas de hecho rinden culto a muchos dioses y a muchos señores. Pero para nosotros: Hay un Dios, el Padre, por quien todas las cosas fueron creadas y para quien vivimos; y hay un Señor, Jesucristo, por medio de quien todas las cosas fueron creadas y por medio de quien vivimos. Sin embargo, no todos los creyentes saben esto. Algunos están acostumbrados a pensar que los ídolos son reales, entonces, cuando comen un alimento que fue ofrecido a ídolos, lo consideran adoración a dioses verdaderos, y violan su débil conciencia. Es cierto que no podemos obtener la aprobación de Dios por lo que comemos. No perdemos nada si no lo comemos, y no ganamos nada si lo comemos. Pero ustedes deben tener cuidado de que su libertad no haga tropezar a los que tienen una conciencia más débil.
♥ A los seguidores de Jesucristo las convicciones nos hacen diferentes, pero no necesariamente excluyentes, aunque sí debemos tener claro con quienes nos relacionamos para no tener que negociar con esas convicciones.
¡¡¡Los verdaderos cristianos, aunque deben amar a su prójimo, se distinguen
por sus convicciones firmes y profundas basadas en las enseñanzas de Jesucristo
y la Biblia, las cuales guían su estilo de vida con principios y valores éticos,
y con las cuales nunca se negocia!!!
Aunque comer carne ofrecida a los ídolos no es un tema controversial actualmente, el pasaje que estudiamos hoy podría llevarnos a hacernos la pregunta de si Dios juzga de manera diferente la conducta de sus verdaderos seguidores, de los cristianos; pues veamos tres aspectos claves en el contexto de 1 Corintios 8 completo:
1. Las Verdades Morales. Debemos reconocer que algunas verdades morales son evidentes para todos. Son inconmovibles y no cambiarán, a pesar de la situación. Pero otras convicciones están basadas en el conocimiento o las creencias, por lo que variarán de una persona a otra.
2. La Conciencia. Esta no se mantiene estática, por el contrario, se desarrolla de acuerdo con la verdad que una persona escucha y acepta. Cuando usted se convirtió en cristiano, probablemente no cuestionaba actividades, pensamientos o actitudes mundanas que ahora considera inaceptables. A medida que su relación con Dios, y por ende su conocimiento de Él y de Su Palabra han crecido, también lo ha hecho su conciencia.
3. La Madurez Espiritual. Ya que todos maduramos a ritmos diferentes, el Señor moldea la conciencia de cada creyente de acuerdo con la comprensión o debilidad de cada persona. En estos aspectos cambiantes, lo que está mal para un creyente, puede ser aceptable para otro.
🙏🏼 Entonces, reflexione sobre esto:
☝🏼 ¿Cómo debemos vivir con aquellos cuyas convicciones no corresponden con las nuestras?
Debemos primero entender que no nos corresponde condenarlos o juzgarlos, pero si ayudarlos a que el Espíritu Santo sea su guía en el camino que debe ir, y también debemos tener cuidado de no negociar con las convicciones adquiridas de la Palabra.
♥ ¡Qué maravillosa demostración del amor de Dios! Él crea una senda para cada uno, y da una conciencia sensible de acuerdo a la madurez espiritual de cada persona.
CONFESIÓN DE FE:
SÉ QUE MI TAREA ES CRECER EN LA VERDAD, ESCUCHAR LA DIRECCIÓN PERSONALIZADA DE DIOS Y NUNCA PONER OBSTÁCULOS A UN CREYENTE EN SU CAMINO; ESO SÍ, SIN NEGOCIAR CON MIS CONVICCIONES; ENTONCES ASÍ LO HARÉ.
ORACIÓN:
Dios Todopoderoso, Jehová Osaynu, el Señor nuestro Creador (Salmo 95:6). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, dado que Tú eres nuestro Creador, sé que mereces todo lo que tenemos y todo lo que somos, y Tú eres un Dios que se da a todos por igual, solo necesitamos creer y confiar en Ti, es por eso por lo que quiero dejar mi conciencia en tus manos, para que me guíes en la verdad y así poder seguir tu dirección, pero también para que no sea yo piedra de tropiezo o juez de otros, y que, eso sí sin negociar con mis convicciones bíblicas, sea más bien un facilitador de tu conocimiento y bendición para ellos. Gracias mi amado Espíritu Santo por ser consuelo y dirección permanentes para mi vida; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri