miércoles, 28 de enero de 2026

EN LA BATALLA

 

1 PEDRO 5:6-9 (NTV)

Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, Él los levantará con honor. Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes. ¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar. Manténganse firmes contra él y sean fuertes en su fe. Recuerden que sus hermanos en Cristo, en todo el mundo, también están pasando por el mismo sufrimiento.

 

Batallas hay muchas en la vida, pero hoy quiero hablar de cómo mantenerse firme en la batalla, contra nuestro permanente e insistente enemigo satanás, de rodillas y conectados a Jesús, quien ya lo venció por nosotros, sin embargo, él enemigo insiste en devorar al que se lo permita y se descuide; y es que en nuestra rutina diaria, es fácil pensar de manera mundana o dejarnos derrotar por las dificultades.

 

¡¡¡Cuando sus pensamientos y actos lo alejan de Dios,

puede llegar a ser peligrosamente independiente; en tales situaciones,

lo que sigue es una batalla espiritual con grandes riesgos, y la victoria

exige más que mantenerse a flote cada día, esta guerra requiere su activa

e intencionada confianza en Jesucristo, y el estar conectado con Él en oración!!!

 

El pasaje bíblico que estudiamos hoy, en el Vs.8 (TLA) nos advierte: "No se dejen seducir ni sorprender. El diablo, que es el enemigo de ustedes, ronda como león rugiente buscando a quién devorar". El enemigo conoce nuestra naturaleza y debilidades, él susurra dudas y engaños para lograr su propósito. Sabemos que la victoria final es nuestra en Cristo Jesús, pero las trampas de satanás todavía engañan a muchos.

 

¿Cómo podemos evitar caer en la independencia y debilidad que nos aleja de Dios y que lleva a la destrucción?

Jesús fue tentado durante su ayuno de 40 días en el desierto. Piense en la manera como se mantuvo firme contra el enemigo: Permaneció conectado en oración a su Padre y sometido a su voluntad. De igual manera, nosotros podemos rendirnos cada día a la voluntad del Padre Celestial, muriendo a nuestros planes y deseos. Observemos que cuando nuestro Señor enfrentaba una tentación o dificultad, resistía a satanás con las Escrituras. La mejor arma para luchar contra la mentira es la verdad, así que podemos imitar a Jesús, quien sabía que tenía autoridad sobre satanás y le ordenó huir. No deje que el mundo le lleve a manejar su vida a su manera.

 

Se está librando una batalla en oración y confianza, y en ella usted tiene un enemigo cuyo objetivo es apartarlo de Cristo, destruir su vida y robar la gloria de Dios; así que no olvide que las dificultades diarias se libran mejor en una batalla de rodillas, en oración y conectados al Señor Jesús.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE MI REY Y SEÑOR JESUCRISTO TIENE LA VICTORIA PARA MÍ, SIN EMBARGO TAMBIÉN SOY CONSCIENTE DE QUE DEBO PERMANECER ALERTA, DE RODILLAS EN ORACIÓN Y CONECTADO A SU VERDAD, PARA LIBRAR MI BATALLA DIARIA DE LA FE.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Adonai, mi Señor y Salvador Jesús, Tú eres el Rey de reyes y Señor de Señores (Apocalipsis 19:16). Tú, mi amado Dios y Señor, Jesucristo, eres el Amo Supremo, el Rey, el Señor por sobre todos los poderes y autoridades que existen en el universo, y nos has enseñado a librar la batalla con el enemigo en nuestro diario vivir, tu Palabra nos provee de las herramientas que nos aseguran la victoria, por todo esto y tu gran sacrificio en la Cruz, quiero y debo darte gracias hoy y todos los días de mi vida, pues sé y estoy seguro, que de tu mano y guiado por el Espíritu Santo, libraré y venceré en todas las batallas. Gracias Padre Celestial por tu amor incondicional y por habernos dado el escudo de la fe para resistir y apagar los dardos de fuego de nuestro enemigo (Efesios 6:16). He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri