lunes, 16 de marzo de 2026

FE, FERVOR Y ENTUSIASMO

 

ROMANOS 6:12-14 (NTV)

No permitan que el pecado controle la manera en que viven; no caigan ante los deseos pecaminosos. No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios.

 

La fe apasionada, el fervor y el entusiasmo por ser fieles y leales a Dios y a Su Iglesia, y servirle a Él y a Su pueblo, quebrantan la tentación y la pereza espiritual.

 

¡¡¡La fe, el fervor y el entusiasmo por la Iglesia de Cristo se manifiestan

a través de una devoción apasionada, el servicio diligente y el gozo permanente,

impulsados por el Espíritu Santo, y esto implica vivir con esperanza,

orar fervientemente y compartir el Evangelio con valentía!!!

 

El apóstol Pablo servía al Señor y a Su Iglesia con entusiasmo, su fervor estaba motivado por tres cosas principalmente:

1.     La gratitud, por el inmerecido, pero maravilloso, regalo de la salvación;

2.    La convicción, de que el mensaje del Evangelio era auténtico; y

3.    La comprensión, de que, por medio de la Cruz, el poder del pecado sobre él había sido destruido.

 

Antes de ser salvos, éramos esclavos del pecado e incapaces de librarnos de él. Pero ahora, al estar unidos con Cristo en su muerte y resurrección (Romanos 6:5,6), hemos recibido el poder de decir no a la tentación y podemos elegir el camino de Dios. Pablo sabía que su vieja naturaleza egoísta había sido crucificada con Cristo; el pecado ya no tenía control sobre él. Este conocimiento alimentaba su pasión de seguir a Jesús, establecer su iglesia y vivir para Él (Gálatas 2:20).

 

Guiado por la misión que recibió de Cristo, Pablo expresaba su fervor por medio de la obediencia a la dirección del Señor. Nuestro Padre Celestial quiere que concentremos nuestra pasión en llevar a cabo su plan (Mateo 28:19,20). Al igual que Pablo, estamos llamados a vivir una vida crucificada en la que el Señor sea lo primero en nuestros pensamientos, actitudes y acciones. Una vida así implica aprender a caminar por fe y permanecer firmes ante la tentación. Aunque no podemos hacer esto con nuestras propias fuerzas, podemos lograrlo a través del Espíritu Santo, Él nos da el poder para abandonar nuestras actitudes egoístas y reemplazarlas por las agradables a Dios.

 

La fe, el fervor, el entusiasmo y el compromiso de Pablo con el Señor eran actitudes integrales de su pensamiento, conversación y trabajo.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA FE APASIONADA Y EL FERVOR POR CRISTO ME MOTIVABAN A SEGUIR ADELANTE, PUES ESTOY CONVENCIDO DE QUE LA SALVACIÓN ME DA PERDÓN POR EL PASADO Y UNA MANERA DE VIVIR VICTORIOSA EN EL FUTURO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, Elohim Marom, Dios de las Alturas (Miqueas 6:6). Mi amado Señor Jesucristo, sé que Tú eres el Autor y Consumador de nuestra Fe (Hebreos 12:2), amparado en esa virtud tuya yo quiero tener fe, quiero con fervor creer cada día más en Ti. Quiero ver claro lo que en este momento puede ser oscuridad, dale tu luz a mi corazón y a mi mente para que pueda ver más allá de mis razonamientos y mis dudas. No quiero perder mi fe, Señor, quiero creer en Ti cada día más y soportar de esta forma las tentaciones que puedan venir a mi vida, seguro de que Tú has vencido en la Cruz del Calvario, y esto me de las fuerzas para no desfallecer. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por darme las herramientas y la fortaleza para mantenerme firme en la fe en Ti; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri