jueves, 9 de abril de 2026

CERCA Y ESCUCHÁNDOLO

 

ISAÍAS 41:10-13 (NTV)

No tengas miedo, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo Soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. ¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada. Buscarás en vano a los que trataron de conquistarte. Los que te ataquen quedarán en la nada. Pues Yo te sostengo de tu mano derecha; Yo, el Señor tu Dios. Y te digo: No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte”.

 

Como hijos del Altísimo, estamos llamados a caminar con Él, a estar cerca de Él y escucharlo, ya sean gratas o difíciles las circunstancias; pues ambas pueden ser un reto que demuestra cuán cerca estamos y cuanto lo escuchamos.

 

En tiempos buenos, podemos perder de vista cuán dependientes somos de Dios. Por supuesto, aun así necesitamos muchísimo su dirección y su cuidado, pero los “períodos” placenteros pueden empañar esa realidad y crear en nosotros una disposición de autosuficiencia y apartarnos de Él. Para evitar esto:

 

¡¡¡Como seguidores de Jesucristo debemos disciplinarnos

para llenar nuestras mentes con la Palabra de Dios, orar por su dirección,

y escuchar su respuesta; es decir mantenernos cerca de Él!!!

 

Por el contrario, los tiempos difíciles pueden acercarnos a nuestro Creador en busca de sustento y ayuda. Con Cristo a nuestro lado, podemos atravesar sin temor cualquier situación. Como lo advirtió el Señor Jesús, la aflicción es inevitable (Juan 16:33), pero tenemos la posibilidad de elegir cómo responder:

1.     Podemos dejar que las situaciones adversas o dolorosas nos hagan más dependientes del Señor, o…

2.    Podemos dejar que la duda, la depresión y la ira nos invadan y nos separen de Él.

 

En el pasaje que estudiamos hoy, podemos ver que el Señor promete darnos todo lo que necesitemos para sobrellevar bien las dificultades; por eso nuestra meta debe alinearse con la del apóstol Pablo cuando afirma: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. (2 Timoteo 4:7)

 

☝🏼 Entonces, piense y medite en esto: ¿Dónde se encuentra usted hoy: en medio de una prueba, o de circunstancias placenteras?

Esté consciente de que tentaciones tales como el desánimo o la apatía, pueden apartarlo del Padre Celestial y no escucharlo.

¿Cuando salga de ese período podrá decir, como el apóstol Pablo, que terminó bien?

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE MI RESPONSABILIDAD ES PERMANECER CERCA DE DIOS Y ESCUCHARLO, PARA PODER SEGUIR DONDE ÉL ME DIRIJA, Y OBEDECER AUN CUANDO NO ME GUSTE O NO ENTIENDA LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO O ME ESTÁ DICIENDO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, Elohim Mikarov, Dios que está Cerca (Jeremías 23:23). Mi amado Padre Celestial, yo sé, y por conocimiento de causa, que no estás distante, por el contrario estás cerca de tu creación, pues no has creado el mundo y lo has abandonado, y la encarnación de tu Hijo Jesús expresa supremamente esta verdad. Gracias Dios mío porque estas siempre listo y dispuesto a ayudarnos, yo me apropio de esa promesa hoy, y de paso te pido que me ayudes a que, por más que las circunstancias parezcan difíciles y quieran apartarme de Ti para moverme en la queja, la duda o el temor, pueda yo mantenerme cerca de Ti, escucharte y correr la carrera con los ojos bien puestos en la meta como lo hizo Pablo. Gracias Altísimo Señor Jesucristo por estar siempre cerca y dirigiéndome con tu voz; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri