GENTE DE PALABRA
ECLESIASTÉS 5:4,5 (NTV)
Cuando le hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple todas las promesas que le hagas. Es mejor no decir nada que hacer promesas y no cumplirlas.
♥ Los verdaderos seguidores de Jesucristo somos gente de palabra, si hacemos una promesa que compromete nuestra palabra, sea a Dios o a otra persona, la cumplimos; por eso el Señor realza el valor de la palabra dada, y si no existe la necesidad de un juramento, nuestra palabra debe bastar.
¡¡¡Ser gente de palabra significa que los actos de un cristiano deben coincidir
con lo que promete y con las enseñanzas de su fe, pues Jesús indicó
que el cumplimiento de la palabra dada debe ser sincero
y mantenerse bajo cualquier circunstancia!!!
En tiempos de Jesús, la práctica del juramento había caído en el abuso por su frecuencia, por la ligereza con que se hacía, y por la casuística que se había originado para legitimar su incumplimiento. Jesús sale al paso de esta costumbre y con la fórmula “pero yo os digo” (Mateo 5:34), que emplea con frecuencia para señalar la autoridad divina de sus palabras, prohíbe poner a Dios por testigo, no sólo de cosas falsas, sino también de aquellos asuntos en los que la palabra del hombre debe bastar (Mateo 5:37). El Señor quiere realzar y devolver su valor y fuerza a la palabra de la persona de bien que se siente comprometida por lo que dice.
Jurar, es decir, poner a Dios por testigo de algo que se asegura o se promete, es lícito, y en ocasiones necesario, cuando se hace con las debidas condiciones y circunstancias. Es entonces un acto de la virtud del verdadero cristiano y redunda en honor del Nombre de Dios. El Profeta Jeremías (4:2) ya había señalado que el juramento grato a Dios debía ser realizado en verdad, en juicio y en justicia; es decir, la afirmación ha de ser verdadera, formulada con prudencia, ni ligera ni temerariamente, y referida a una cosa o necesidad justa y buena. Entonces, si no lo exige la necesidad, nuestra palabra de cristianos íntegros debe bastar, porque nos han de conocer como personas que buscan en todo la verdad y que dan un gran valor a la palabra dada, en lo que se fundamenta toda lealtad y toda fidelidad a Cristo, a nuestros compromisos libremente adquiridos, a la familia, a los amigos, a la empresa en la que trabajamos, etc.
☝🏼 Piense en esto:
♥ ¿Lo conocen así en el lugar donde trabaja, en la familia, aquellos que lo tratan?
♥ ¿Saben que procura no mentir jamás, ni siquiera por diversión, o por conseguir un bien, o por evitar un mal mayor?
CONFESIÓN DE FE:
SÉ QUE EN LAS SITUACIONES NORMALES DE LA VIDA, BASTARÁ MI PALABRA PARA DAR TODA LA CONSISTENCIA NECESARIA A LO QUE AFIRMO O PROMETO; PERO TAMBIÉN QUE LA FUERZA DE LA PALABRA DADA HE DE GANARLA DÍA A DÍA SIENDO VERAZ EN LO PEQUEÑO, RECTIFICANDO CON VALENTÍA CUANDO ME EQUIVOCO Y CUMPLIENDO MIS COMPROMISOS; ENTONCES ASÍ LO HARÉ.
ORACIÓN:
Padre Celestial, El Emet, Señor Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo; hoy te pido que me des un corazón íntegro y sincero, ayúdame a ser una persona de palabra, que lo que sale de mi boca tenga el peso de mis actos. Dame la sabiduría necesaria para no prometer a la ligera, y la valentía para cumplir lo que aseguro, incluso cuando sea difícil o me cueste sacrificio. Que mi “sí” sea un “sí” verdadero, y mi “no” sea un “no” firme, sin engaños ni falsas ilusiones para los demás. Si fallo o flaqueo en mis compromisos, concédeme la humildad para reconocerlo, pedir perdón y enmendar, por eso también te pido que mi honor y mi honradez sean el reflejo de tu fidelidad en mi vida; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri