viernes, 6 de noviembre de 2026

SALVACIÓN EN ACCIÓN

 

FILIPENSES 2:12,13 (RVA’15)

De modo que, amados míos, así como han obedecido siempre, no solo cuando yo estaba presente sino mucho más ahora en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor; porque Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el hacer para cumplir su buena voluntad.

 

♥ Como seguidores de Jesucristo, nuestro deber es ocuparnos de nuestra salvación, y tal vez sea la mejor forma de responder a nuestro llamado a cumplir la voluntad de Dios para nuestra vida.

 

☝🏼 Pero, la pregunta es ¿Qué quiere decir “ocuparnos de nuestra salvación”?

Muchas personas piensan erróneamente que Pablo, en el pasaje que estudiamos hoy, nos estaba diciendo que trabajáramos para lograr nuestra salvación o para no perderla, pero en realidad el apóstol estaba diciendo algo completamente diferente; y es que:

 

¡¡¡La experiencia de la salvación no es el final de una peregrinación espiritual;

es el catalizador que activa su “modo de operación”; debe más bien

ser un reflejo del Señor Jesús dondequiera que vayamos,

al vivirla sirviendo en medio de todos nuestros entornos!!!

 

Por eso, después de haber puesto su fe en Jesús como Salvador, usted puede comenzar a vivir la vida abundante que Dios le tiene preparada. Si usted le ha entregado su corazón al Señor, el Espíritu Santo habita en usted para siempre. Es el Espíritu de Dios actuando en y a través de usted, permitiéndole poner en práctica su salvación por medio de las obras. El grado hasta el cual usted se rinda al Espíritu Santo afectará la obra que Él llevará a cabo por medio de usted, y los cambios que Él hará en su vida. A medida que su fe y su relación con Dios se desarrollen, comenzará a notar que Él se mueve en su vida. Cuando comparta su fe y sus bendiciones con los demás, se dará cuenta de que Dios está trabajando de muchas más maneras. Manténgase sirviendo al Señor y entonces, con toda seguridad, las semillas que Dios ha sembrado en usted florecerán. (Isaías 55:10,11)

 

💞 Por eso, cuando la Biblia habla de ocuparnos de nuestra salvación, quiere decir que hemos sido llamados a vivir con reverencia lo que ya nos ha sido dado y permitir que la vida de Cristo en nosotros dé fruto por medio de las obras. (Efesios 2:10)

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE DEBO DAR FRUTO DE MI SALVACIÓN, PUES EL SACRIFICIO DE CRISTO NO FUE EN VANO PARA MÍ, ASÍ QUE DARÉ TESTIMONIO DE ELLA CON REVERENCIA, A TRAVÉS DEL PODER DE DIOS QUE OPERA EN MÍ POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO, SIRVIENDO A MIS SEMEJANTES Y LLEVANDO A CABO LAS OBRAS QUE EL SEÑOR ME PREPARÓ PARA QUE YO REALIZARÁ CON DENUEDO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Éxodo 20:6). Mi amado Rey, Dios y Señor, Jesucristo, hoy quiero darte gracias por tu predisposición incondicional y altamente favorable hacia nosotros, los que en Ti creemos y en Ti confiamos, para darnos ese amor infinito y la tan preciada salvación. Hoy también quiero pedirte que me llenes de amor, misericordia, bondad, lealtad y fidelidad, de ese amor, virtudes y atributos como los tuyos, para que asuma obligaciones elegidas voluntariamente y ocuparme de los demás sin esperar nada a cambio, más bien rindiéndome, humillándome y muriendo al egoísmo, ocupándome de mi salvación con reverencia al dar fruto y testimonio de tu maravillosa obra en mi vida. Muchas gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo, por tu ejemplo de servicio amoroso, incondicional y humilde; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri